∞/∞
.
- Desde
- 20 Ago 2008
- Mensajes
- 106
- Fruta
- 4.848
Democracia y tiranía plutocrática Juan…
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Juan Manuel de Prada afirma que en las democracias actuales decide una minoría ajena al control ciudadano y que el régimen de partidos funciona como simulacro mientras la alta finanza internacional marca el rumbo. Lo argumenta en el artículo «Democracia y tiranía plutocrática», fechado el 2 de octubre de 2026.
Juan Manuel de Prada firma el 2 de octubre de 2026 un artículo titulado «Democracia y tiranía plutocrática» en el que sostiene que en las democracias actuales quien decide de forma efectiva son minorías que escapan al control ciudadano, y que ese control, tal como se invoca, no existe. Su tesis es que ese desplazamiento no es un accidente, sino el resultado de la rebelión de la Economía contra la Política.
Según su relato, durante el siglo XIX y parte del XX la ideología que sirvió a esas élites fue el liberalismo. Después, cuando hizo falta asimilar o amansar al comunismo, el relevo lo tomó el progresismo, que en su descripción no es más que liberalismo con aditamentos de justicia social. La ciudadanía, dice, funciona como comparsa a la que se halaga en sus instintos más bajos para hacerle creer que manda.
Sobre ese fondo sitúa el cambio de fondo: la Economía estuvo durante siglos limitada por normas religiosas o morales y supeditada al poder político, que era depositario de esas normas. Al desvincularse el poder político de esa tarea, la Economía se desembridó por completo. Y ese proceso se agrandó con el desarrollo técnico hasta llegar a una fase de capitalismo tardío en la que no solo los bienes de consumo, también las interacciones humanas y la propia intimidad se han convertido en activos financieros.
El resultado que describe es una mercantilización completa de la sociedad: el afán de lucro como denominador común de todas las relaciones sociales y la corrupción extendida por doquier. Son afirmaciones suyas, no magnitudes medidas. Conviene leerlas como lo que son, una interpretación de conjunto.
Los medios de adoctrinamiento de masas, la publicidad comercial y las formas artísticas que halagan los instintos bajos forman, en su lectura, un plan disolvente. Ahí incluye la experiencia digital regida por algoritmos, que mantiene al usuario dentro de un ciclo continuo de consumo y gratificación inmediata. El propósito, escribe, es convertirlo en un animal gobernado por impulsos sensitivos, con su equilibrio moral y psíquico destruido.
A ese hombre embrutecido, que ya solo puede aspirar a la felicidad en un sentido materialista, le resulta después fácil someterlo a una servidumbre espiritual completa. La masa cretinizada sería, en su argumento, el complemento necesario de la plutocracia.
Prada llama al régimen de partidos un simulacro democrático, introducido por el liberalismo burgués y sostenido por el dominio de la Economía sobre la Política. Para respaldarlo recurre a Oswald Spengler, que en el primer volumen de «La decadencia de Occidente», publicado en 1918, escribió que los parlamentos serían poco a poco un espectáculo solemne y vano: los derechos populares expuestos a la masa con gran ceremonia y reverenciados con tanto más cuidado cuanto menos significaran.
La cita le sirve para afirmar que, mientras se representa ese espectáculo —en su opinión, barriobajero en el caso español—, el poder real se ha desplazado hacia corporaciones transnacionales cuyo valor de mercado supera el PIB de muchas naciones. Los parlamentos ofrecerían una soberanía de pega mientras la alta finanza internacional toma las decisiones.
La consecuencia que extrae es que la democracia se ha convertido en el arma política de las fuerzas del Dinero. Esas fuerzas condicionan la legislación a sus propios intereses a través de un régimen de partidos que describe como lacayo y sobornado, con las masas sometidas a lo que llama hipnotismo ideológico. Las consignas partidistas no buscan reflejar la realidad, sino producir relatos mediante la impresión y el impacto emocional en lugar del razonamiento.
Cierra con una idea que ya había apuntado al principio: la libertad política está ligada íntimamente a la independencia económica, y en las democracias contemporáneas esa independencia no existe. Lo que llamamos democracia, sostiene, no es más que una tiranía plutocrática que ha desarrollado métodos eficaces de hipnosis ideológica colectiva. Es una tesis política, formulada como opinión en un artículo de prensa y discutible como cualquier diagnóstico global.
CLAVES
- Juan Manuel de Prada publica «Democracia y tiranía plutocrática» el 2 de octubre de 2026.
- La cita sobre los parlamentos procede del primer volumen de «La decadencia de Occidente», de Oswald Spengler, aparecido en 1918.
- El texto sitúa el relevo del liberalismo por el progresismo entre el siglo XIX y parte del XX.
- La tesis central es que la democracia funciona como arma política de las fuerzas del Dinero.
- El artículo defiende que la libertad política exige independencia económica y que esa independencia no existe hoy.