El segundo vídeo del Corolla no apaga la pelea por la IA
Día 19 de septiembre. El segundo vídeo del Corolla no apaga la pelea por la IA. Alguien lo sube para que el hilo juzgue con más calidad y el pulso se parte igual: unos siguen viendo IA en el cristal que salta hacia fuera; otros ven a un policía reventar el cristal a mano. Y mientras se pelea por los fragmentos, media página se muda a otra discusión: la de los coches que aguantan veinte años.
Qué se ha sabido
Luftwuaje deja el enlace nuevo y lo defiende con dos argumentos: lo largo que es el clip y los detalles del entorno.
«yo diría que es real, y si es IA, es que es brutal con lo largo que es, y los detalles de reflejos del entorno y conductas de los otros vehículos», escribe. Y remata: si esto sigue así, mañana se termina Hollywood.
Sobre la autoría, Bomba Mono sostiene que no es IA al menos a nivel de usuario, y que solo una marca pagando a un especialista habría llegado a algo parecido. Maradono va en la misma dirección desde el asombro: le pasa por real casi al 100% y lo único que le chirría es la explosión del cristal de la ventanilla.
Ahí se concentra la pelea técnica. yimi marca los fragmentos que saltan hacia la cámara y el momento en que sacan al conductor por la ventana: dice que los pies no pesan. ShellShock responde con una marca temporal,
12:31: se ve al policía agarrando el cristal y tirando para reventarlo, y por eso salta todo hacia fuera. Para él, normal. Insiste en que no ve nada raro y en que, como mucho, habrá retoques en algún frame.
Otras dos cosas dejan los mensajes. Una: alguien propone que el clip da para un anuncio de Toyota con una frase sobre no alegrarse de que los coches sean tan duros. Otra: Bruce Lee a Kierkegaard suelta que, si vas a huir de la ley, mejor un
Yaris GR Sport que un Corolla, y añade que el CEO de Koenigsegg lo usa como coche de diario. Intuitiva Feladora pone la cifra: el Yaris pesa
600 kilos menos.
Sigue el chascarrillo del tabaco. Nuucelar pregunta la marca; Zbigniew responde con una que ya no se fabrica y aprovecha para aclarar que él solo compra iPhones, que los colecciona. isiwis despacha el hilo entero con una palabra: «HartazgIA».
Dónde está la bronca
El eje vuelve a ser el cristal. Los que ven IA tienen ahí su prueba; los que ven un clip real, su contraprueba. Nadie se mueve. Bomba Mono insiste en que los cristales tintados de los coches del otro sentido son lo normal y que el del fugitivo no lo va, y pregunta por qué no hay más gente mirando eso. Se queja además de no poder preguntar al bot si el vídeo es IA, porque lo tiene bloqueado. Tres mensajes después, la conversación ya no habla del vídeo.
Aparece también el ruido de siempre: mensajes que clasifican al conductor por su aspecto sin discutir ni un fotograma. No aportan nada al asunto y ocupan varios posteos.
Y una vuelta política sin vídeo: Anka Motz imagina a la Guardia Civil con defensas en los parachoques intentando echarlo de la carretera y a una parte de la opinión quejándose de que eso va contra los derechos del ciudadano. Nada de eso toca el clip.
El hilo se muda a los coches de 2000 a 2010
ShellShock suelta que esa década fue la última de coches buenos: a partir de ahí, pantalla, plástico y eléctricos. Y el problema no es solo mecánico. Kate the Great mete el recambio: los mecánicos hacen apaños porque no se consiguen piezas, y los Toyota por ahora se salvan. Remata con la cuota mensual para desbloquear la pantalla del salpicadero, y añade que, conforme sube el año del modelo, peor.
Las experiencias van en la misma línea. ShellShock tiene un
V8 HEMI atmosférico de 6 litros de esa época. Dice que el coche es una roca y que no le extrañaría que siguiera funcionando el día que él estire la pata. Reconoce que hay que esperar mucho para que se lo miren en el taller. Al lado, los motores de
3 cilindros y 1.1 sobrealimentados que se hacen ahora en Europa: sostiene que en cuatro años están carbonizados.
Kate the Great tiene un Corolla de
2004 con un único problema detectado por Toyota, la bolsa de aire del pasajero. Quiere arreglarle la chapa y cambiarle el aceite el año que viene para que aguante otros veinte. Sus padres tuvieron un Dart K.
La puntilla la pone ShellShock: para él no hay nada más ecológico que un coche que dure treinta años, por mucha gasolina que queme, y cambiar de eléctrico cada ocho años contamina igual o más.
Qué cambia respecto a antes
Que el segundo vídeo no resuelve nada y ensancha el hilo por donde no toca. El clip sigue partido en dos y las marcas temporales siguen sin convencer a nadie. Lo nuevo es que el Corolla deja de ser el centro: el tema deriva al parque automovilístico, a los recambios y a la ecología del coche viejo. Y queda una propuesta de eslogan para Toyota en la que nadie parece haber reparado.