La crisis de Ceuta y el auge de los llamamientos a la autodefensa
¿Hasta qué punto la crisis migratoria en Ceuta está erosionando la confianza en el Estado de Derecho? Los últimos episodios de violencia en la frontera, un sargento herido por una emboscada con piedras y la detención de cuatro personas, han reabierto un debate incómodo: el de la autodefensa frente a la dejadez estatal. Mientras tanto, una flotilla de barcos civiles, la llamada Armada de la Solidaridad, zarpa hacia la ciudad autónoma con un lema claro: «La soberanía española no se vende».
Los hechos: tensión y violencia en la frontera
El pasado fin de semana, un grupo de personas lanzó piedras contra efectivos militares en la zona del Foso Real, resultando herido un sargento. Cuatro de los atacantes fueron detenidos. No es un incidente aislado: desde agosto, los episodios de tensión se han sucedido, alimentando la percepción de que la frontera está en guerra. La Armada de la Solidaridad, una flotilla de barcos civiles, ha zarpado rumbo a Ceuta con el objetivo declarado de apoyar la soberanía española, en un gesto que algunos interpretan como una respuesta ciudadana ante la pasividad gubernamental.
La reacción social: del bate de baseball a la milicia
Ante la sensación de abandono, una corriente de opinión aboga por la autodefensa. En los foros y redes, se discute la conveniencia de formar milicias ciudadanas, y se menciona el bate de baseball como herramienta de defensa cotidiana. La referencia no es casual: en Ceuta, la población lleva tiempo conviviendo con la amenaza, y algunos consideran que el Estado no garantiza su seguridad. Otros, sin embargo, critican estos llamamientos, señalando que la radicalización solo agrava el conflicto y que la solución pasa por la vía institucional.
La desconfianza en el Estado: el informe del CNI y el 31J
La desconfianza se alimenta de datos concretos. Un informe policial, elaborado por la unidad de inteligencia de Extranjería (CENIF), implica de forma directa a Marruecos en los hechos del 31J, según ha publicado la periodista Paula Fraga. El CNI ya había advertido de la escalada. Sin embargo, la respuesta del Gobierno ha sido tibia, y la oposición acusa al Ejecutivo de estar más preocupado por el relato que por la seguridad. La percepción de que el Estado de Derecho se ha debilitado, agravada por decisiones como la aceptación de la ley Viogen, que algunos consideran un punto de inflexión, cala en amplios sectores.
Mientras tanto, en Ceuta, el bate de baseball se ha convertido en el emblema de una defensa que el Estado no ofrece. O quizás, simplemente, en el síntoma de que la política de contención ha fracasado.