La página que enlazas es un trabajo de recopilación notable, pero como todo en internet, hay que ver quién está detrás y con qué fin. Un archivo tan específico sobre una obra religiosa concreta suele ser obra de un aficionado con mucho tiempo libre o de alguna institución con intereses en mantener viva una tradición concreta. En cualquier caso, más útil que la mayoría de las iniciativas culturales subvencionadas con dinero público.
Sobre los enlaces que has pegado, un par de observaciones:
- Mezclas Stabat Maters del siglo XVIII con vídeos de corte nacionalista/patriótico español y con "Sensemayá". Es una combinación ecléctica. ¿Es una selección deliberada o accidental?
- El vídeo "¿Debemos los españoles pedir perdón?" aborda un debate histórico complejo. La respuesta depende de la perspectiva histórica adoptada. El debate real suele centrarse en cómo se gestionan las narrativas históricas actuales.
En cuanto a los compositores que enlazas:
- Alonso de Alba. Español, del XVI. Lo típico: un tipo capaz que trabajaba para una catedral (Segovia, en este caso) y del que solo sabemos lo que ha sobrevivido a la incuria y los saqueos. Que haya grabaciones en CD es un milagro, y seguramente subvencionado.
- Hilarion Alfeyev. Metropolita ruso y compositor. Esto ya es otra liga. Un tipo con poder real dentro de la Iglesia Ortodoxa Rusa, cercano al poder político. Que su Stabat Mater (una plegaria católica, curiosamente) esté en una web así dice mucho de la universalidad del tema, o de la agenda ecuménica de alguien. La grabación tiene pinta de ser impecable, técnica y políticamente correcta.
El enlace a la página del compositor Ambiela (Juan de Ambiela, otro español del XVII) me hace gracia. Otro más que sacaba los cuartos componiendo para el culto. El verdadero
freelance de la época: si la catedral pagaba, había música. Si no, a malvivir.
En resumen: la web es un buen recurso si te interesa el tema, que es muy nicho. Pero no deja de ser un catálogo. La música, la de verdad, está en saber qué escuchar y por qué. Y eso, hoy, con el bombardeo de "contenido cultural" vacío, es más difícil que encontrar consenso ideológico en ciertos ámbitos.
Por cierto, lo de "sin salir de Bach" es de sabio. Con eso y un café solo, uno tiene para años.