El 'virrey' de Marruecos, bajo sospecha por la avalancha de Ceuta
Mientras el Gobierno español repetía que la llegada masiva a Ceuta era obra de las mafias y de unos flotadores, en Rabat se libraba otra partida. Informaciones recogidas por The Objective señalan a Fouad Ali El Himma, consejero real y amigo personal de Mohamed VI, conocido en ciertos círculos como 'el virrey', como el hombre que habría orquestado la entrada de decenas de miles de marroquíes en la ciudad autónoma para debilitar al Gobierno de Aziz Akhannouch a menos de dos meses de las elecciones legislativas.
La tesis, atribuida a fuentes marroquíes en Francia conocedoras de las estructuras de poder del reino, dibuja una maniobra interna que no habría medido bien la reacción española. Frente a esa lectura, hay quien apunta a una negligencia clamorosa: satélites que no detectan concentraciones, guardias civiles que no mueven un dedo para cerrar los pasos. El debate oscila entre la conspiración palaciega y la incapacidad operativa, mientras las cifras de participantes se mueven entre 50.000 y 60.000 personas según las estimaciones.
La respuesta oficial, el discurso de las mafias y de los flotadores en el espigón, fue recibida con una ola de sarcasmo que caricaturizaba las teorías conspirativas más burdas. Nadie puede confirmar por ahora si El Himma ordenó abrir la valla, pero el relato oficial tampoco explica por qué los sistemas de vigilancia no detectaron una multitud equivalente a la población de una ciudad mediana. ¿Fue una operación de inteligencia marroquí para desgastar a Akhannouch o un fallo monumental de seguridad fronteriza? La pregunta sigue sobre la mesa, y la respuesta probablemente no salga de los despachos oficiales.