Mira, rosonero... "fíte tú" que el asunto de los nicks, supónese que es para pasar inadvertido y tal... pero dado que ,
a) el asunto de banana + catalán, no es la primera vez que me obliga a dar explicaciones
b) me siento a gusto con vosotros, los cuales "habéis visto el Ibex 35", a qué negarlo, y
c) llevo tres "ronsitos" (3 brugal-cola) pal cuerpo
te/os contaré la historia del "banana". A riesgo de que el verdadero banana la lea, y me identifique. O cualquier conocido del banana, lo cual llevaría al mismo resultado.
El Banana (el auténtico, quiero decir) es un teleco (ing. telecomunicaciones) sevillano. Promoción del '93, quizás del '92. No puedo precisarte exactamente.
Técnicamente mediocre (baste decir que acabó opositando para la junta de andalucía) y humanamente deplorable.
El banana cursó sus estudios en el mismo colegio mayor que yo. No daré el nombre del susodicho colegio por no poner las cosas demasiado fáciles.
En cierta ocasión (año '93, creo) el Banana, por aquel entonces flamante ingenierín-telequín de primer año, afrontó un reto curioso: pidió el Matlab (programa de cálculo, para los que no lo conozcan) y claro, sus compañeros en el colegio mayor, pues se lo prestaron.
Por aquel entonces ('93) los discos duros de los "pudientes" eran de 10 ó 20MB (sí, 20 megas. Téngase en cuenta que hoy, a fecha de 2010, se venden discos de 2TB (2 millones de megas) por 160 euros).
Por lo tanto, era cosa común que los programas apenas ocupasen 1 ó 2 megas, y claro, a tan poco espacio, se traían y se llevaban en diskettes de 3'1/2 , 1,44MB cada uno.
Los más viejos del lugar, recordarán las disqueteras en los ordenadores. Claro, pequeñas ranuras donde se introducían los anteriormente descritos "diskettes", para cargar los programas que en ellos había.
Pes bien, hete aquí que nuestro banana - flamante ingeniero telco de primer año, a la sazón - se encuentra con un dilema: su ordenador tiene UNA disquetera, y el programa MatLab ocupa DOS diskettes.
Inmediatamente se va a sus compañeros de planta en el colegio mayor, para consultar tamaño dilema con ellos.
La pregunta literal del banana fue... "¿Cómo ejecuto un programa que tiene dos diskettes, en una disquetera?"
Obvia decir que en el colegio mayor había más carbon que perros descalzos. Uno de los perros descalzos, coge y le dice que, hombre, estaba claro y la solución era más que evidente, que consistía en utilizar los dos diskettes a la vez.
A lo cual nuestro banana intenta meter los dos diskettes a la vez en la disquetera del ordenador... y no me jodáis con el tema de las leyendas urbanas, que de esto hay testigos oculares, y yo conozco personalmente a uno de ellos.
No es necesario decir, que el simpaticeo fue homérico. Aún perdura hoy en día, de hecho, y han pasado casi 18 años.
Posteriormente, circa 1999 o quizás 2000, acabé compartiendo piso con el susodicho banana - por circunstancias que no vienen al caso - durante dos años... dos años, quizás, los más divertidos de mi vida.
Años en los que tuve incidentes como aquel en el que el Banana, una vez que se trajo un amigote al piso, se bebió 3/4 de una botella de Protos reserva que tenía yo guardada en una alacena, y por no decirme que se la había pimpado, con nocturnidad y alevosía la rellenó (sí, como suena) con Sangre de Toro, que para el que no conozca del tema del vino, es como pimparse un McAllan 18 y después rellenar la botella con Vat 69.
De como acabó aquello y de las consecuencias, lo dejaré para una posterior entrega....
baste decir que desde entonces.... el nick de 'banana' es, como poco, el mejor homenaje que puedo hacer a tan... "curioso" personaje.
Donde quiera que estés, banana real.... ya te vale lo del protos reserva. Y respecto a tu novia aquella que te echastes en el piso... mejor no hablo, so desgraciao. Mejor no te me eches en cara, que aún sales calentito, pedazo de perversos.
Y el tío, encima, ni siquiera ha visto el Ibex 35.