Trump compra diésel ruso y Zelenski estalla
El viernes 9 de octubre, Trump y Putin hablaron por teléfono durante hora y media. Al día siguiente, Trump anunció un acuerdo para que Rusia suministre diésel a Estados Unidos y al mercado mundial. Zelenski lo llamó «débil» y «una cortina de humo». El hilo se ha pasado el fin de semana discutiendo si esto es una jugada maestra rusa o una humillación para todos.
Qué se ha sabido
El acuerdo se cerró tras una llamada de
90 minutos entre Putin y Trump, según Ushakov. Trump lo calificó de «sumamente exitoso» y agradeció a Putin «sinceramente». La OFAC autorizó transacciones con diésel ruso hasta el
7 de abril de 2027. Se habla de
300.000 toneladas iniciales, aunque algunos mensajes elevan la cifra a
5 millones de toneladas. Un cálculo que circula en el hilo: esas 300.000 toneladas cubren el consumo de EE.UU. durante
4 horas; 4,8 millones de toneladas, unos
9 días.
El primer petrolero cargado con
230.000 barriles zarpó de San Petersburgo el
22 de septiembre, tres semanas antes del anuncio, y llegaba a la costa estadounidense el 11 de octubre. Varios foreros señalan que el pago será en
rublos, no en dólares.
La Bolsa de Moscú subió un
3,87% y superó los
2.400 puntos. Rosneft (+10,19%), Sovcomflot (+9,07%) y Lukoil (+8,42%) lideraron las subidas.
Según Axios, Trump decidió permitir la venta de diésel después de que Zelenski ignorara
seis peticiones para que cesaran los ataques contra refinerías rusas. La Casa Blanca amenazó con suspender el suministro de inteligencia si continúan. Las conversaciones de Miami entre Ucrania y EE.UU. concluyeron un día antes de lo previsto.
En el frente energético, Rusia atacó la subestación de
330 kV «Novokievskaya» y la central de Trypillya. Kiev sufrió un apagón general; el metro se detuvo, los trolebuses también. Por primera vez, un dron a reacción llegó hasta
Lviv.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó ataques contra el centro de datos de Ukrsibbank en Kiev y contra un buque de carga en alta mar que llevaba suministros militares a Odesa. Ucrania atacó la terminal petrolera de
NZNP en Rostov del Don, con capacidad de
3,5 millones de toneladas anuales, horas después del acuerdo.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Un bloque sostiene que Rusia se ha humillado: vender diésel al enemigo que le bombardea y le sanciona es de tontos. «Es patético», dice un participante. «Tienen el complejo del provinciano». Otro añade que Putin «no tiene de ajedrecista nada» y que los anglos «le timan todas las veces».
El otro bloque responde que es al revés: es Trump quien suplica. «Tener que llamar a Putin para suplicar por el diésel es todo un caso», dice un forero. Varios señalan que el pago en rublos es «la mayor derrota de EEUU en su historia» y el fin del petrodólar. «Rusia pone las condiciones», insiste otro.
Hay una tercera posición, más escéptica: el acuerdo es «una engañifa», un respiro táctico. «Dos luchadores agotados que se apoyan el uno en el otro», resume un participante. «No se están abrazando: están ahorrando energía para el siguiente asalto».
La bronca se aviva cuando se discute si Rusia debería haber atacado los puentes del Dniéper desde el principio. Unos dicen que la paciencia rusa es estrategia; otros, que es cobardía. La detención de Rybar en Montenegro añade leña: varios foreros sospechan que ciertos canales prorrusos no eran lo que parecían.
Qué cambia respecto a antes
Se da por hecho que el frente energético ucraniano está peor que nunca: apagones generales, metro parado, agua cortada. La predicción de que Kiev aguantaría el invierno sin colapso se tambalea.
Entra un asunto nuevo: la posibilidad de que Trump fuerce un cambio de liderazgo en Ucrania. «Ucrania necesita un nuevo líder», dijo. Varios foreros lo ven como el preludio de una rendición encubierta.
También es nuevo el debate sobre el pago en rublos y sus consecuencias para el dólar. Y la detención de Rybar, que ha reabierto la discusión sobre la fiabilidad de los canales prorrusos.
El detalle del petrolero
El primer buque con diésel ruso salió de San Petersburgo el 22 de septiembre, casi tres semanas antes del anuncio oficial. Varios foreros lo interpretan como prueba de que el acuerdo se cerró en secreto mucho antes. «Otra posible razón para adelantar el envío era el temor a que Kiev intentara sabotear el petrolero», apunta un mensaje.
Lo que se comenta del frente
Rusia liberó Annopolye, Lukashevo y Lobanovka en Járkov, y Kiyanitsa en Sumy, según el Ministerio de Defensa. Se usó el TOS-1 Solntsepek en Krasny Liman. Ucrania perdió varios aviones por misiles soviéticos obsoletos que explotaban al lanzarse, según Chmut.
En Kiev, un misil impactó en el restaurante «Desant», frecuentado por oficiales. La defensa antiaérea derribó drones que cayeron en la ciudad. El alcalde Klitschko advirtió de que el colapso podría ser mayor y recomendó a los residentes que se plantearan abandonar la ciudad temporalmente.