La UE no logra prorrogar las sanciones contra Rusia
Los embajadores de la Unión Europea no alcanzaron el acuerdo unánime para prorrogar el régimen de sanciones contra Rusia en la reunión extraordinaria del Coreper del 14 de septiembre, según Politico, que recoge Harman. El plazo expiraba el martes 15 y el bloqueo lo protagoniza Eslovaquia, que exige excluir de la lista a Mijaíl Fridman. El régimen congela los activos de unas 3.000 personas y empresas. En paralelo, el mismo tramo deja una secuencia de ida y vuelta sobre la energía: Trump anunció que Putin y Zelenski se habían comprometido a no atacar la infraestructura energética del contrario, y horas después Ucrania atacó refinerías rusas.
Qué se ha sabido
El Ministerio de Defensa ruso informó, vía TASS el 14 de septiembre, de un ataque con drones contra el edificio del proveedor de telefonía Kievstar y contra instalaciones ferroviarias. El grupo de tropas «Norte» tomó Shevchenkove y Shiroke, en Járkov, y el grupo «Dniéper», Novoandreevka, en Zaporiyia. En el puerto de Odesa, según el mismo ministerio, dos buques de carga fueron destruidos con drones; en Chernomorsk se alcanzó un buque de carga seca y un transbordador RO-RO. En Ternópil quedó calcinado un depósito usado para transportes militares.
Harman recogió que Croacia e Italia se sumaron a la propuesta de Francia y Eslovaquia de sacar a empresarios rusos de la lista de sanciones, según el FT. También que Trump admitió la posibilidad de ceder a Ucrania una licencia para fabricar una versión «mucho menos avanzada» del Patriot, y que Tusk advirtió de que Polonia no descarta ataques rusos en las próximas semanas.
Sobre la tregua energética, el corresponsal jefe del FT para Ucrania, Christopher Miller, sostuvo que no hay acuerdo definitivo y que Trump presentó como cerrado algo que sigue en negociación. Peskov dijo que Moscú ve buena idea la tregua, pero puso condiciones: fin de los ataques a la navegación mercante y levantamiento de sanciones. Después se atacaron Syzran, Taganrog y la planta química de Perm, según McNulty.
La Cámara de Representantes de EE.UU. superó el trámite procedimental del proyecto de «sanciones infernales» de Graham y Blumenthal, con votación final prevista para el 16 de septiembre; el texto permite aranceles secundarios de hasta el 100% a grandes compradores de petróleo ruso. La UE, mientras, importó gas ruso por 1.120 millones de euros en julio; Francia fue el primer comprador con 364,9 millones, según Eurostat vía RIA Novosti.
El fiscal general de Ucrania, Ruslán Krávchenko, cruzó a Polonia en la noche del 13 al 14 de septiembre, después de que se hallara una caja fuerte con dinero en su despacho, según Harman. La NABU relaciona los fondos con la «protección» de centros de llamadas fraudulentos. En paralelo, la acusación contra el director de la NABU, Semión Krivonos, abrió un nuevo frente interno.
La OTAN derribó en la madrugada del 15 de septiembre un dron que entró en espacio aéreo lituano, el primer caso de este tipo, según TV3 y Reuters. Finlandia se sumó a la iniciativa francesa de disuasión nuclear europea. Los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron un memorándum sobre el derecho a separarse del Reino Unido, según Sky News. Hubo sabotaje ferroviario en más de 20 puntos de Países Bajos y el aeropuerto Chopin de Varsovia se evacuó parcialmente por equipaje abandonado.
Las posturas
Sobre la tregua energética chocan dos lecturas. Una sostiene que Trump vendió como acuerdo lo que seguía en negociación y que Zelenski se comprometió en público para romper el compromiso horas después; Harman pregunta si se puede creer al presidente de EE.UU. y al de Ucrania. Otra lee el movimiento como un intento de manipular los mercados petroleros y de bajar el precio del combustible.
Sobre el fracaso sancionador, hay quien subraya la paradoja de que la UE no renueve el régimen mientras Francia multiplica sus compras de gas ruso. Frente a eso, Alemania discute el plan de Alternativa para Alemania de normalizar relaciones con Moscú y cortar la ayuda militar a Kiev. Y en Italia, el viceprimer ministro Matteo Salvini planteó reanudar las compras de gas ruso tras el conflicto.
La bravuconada del ministro polaco Radosław Sikorski sobre derrotar a Rusia «rápidamente» recibió la réplica de Nikolái Patrushev, asesor de Putin: si Polonia entra en conflicto, su soberanía dejaría de existir en dos o tres días. Varios participantes leen el intercambio como una escalada verbal y dudan de la superioridad aérea que invoca Varsovia.
Sobre Ucrania, la fuga del fiscal general y la pugna con la NABU se leen como una segunda guerra interna de Zelenski. Respecto a una posible movilización femenina, hay quien sostiene que se prepara a la sociedad para ese escenario y quien duda de que sea viable sin desbandada.
Lo que cambia respecto a antes
La tregua energética pasa de anuncio a promesa incumplida en cuestión de horas. El frente interno ucraniano gana peso con la salida del fiscal general y el pulso con la NABU. Entra en escena el memorándum de Escocia, Gales e Irlanda del Norte sobre autodeterminación. Y el centro del debate económico se desplaza del diésel a la propia continuidad de las sanciones europeas.