Da repelús el posteo y el zascandil. Siento tener que hablar con tanta falta de respeto de un argentino, pero todo lo que dice esta garrapata boluda es ficción, de la A a la Z, no hay más que ir al enlace: ni Israel vendió drones a Georgia, ni por supuesto esta los usó para derribar aviones rusos en 2010 (además la guerra ruso-georgiana fue en 2008). Ni Rusia derribó uno de los drones georgianos, ni la tecnología israelí terminó en manos de hezbolá, nada es cierto!
Todo es inventado, producto de la imaginación perturbada de un ceporro mitómano, que debería estar encerrado en una camisa de fuerza, no propagando guano tóxicas por aquí.
En realidad, según cuenta Intercept, el relato comienza con un dron ruso -tampoco de Hezbola como dice el boludo- licenciado con tecnología israelí que es derribado por Israel en espacio aéreo de Siria. A partir de este hecho inicial paradójico y anecdótico, el articulo es
el que reflejé el miercoles en el post #6.149.
Por supuesto yo solo añadí mi opinión personal al final del articulo como suelo hacer a veces, pero perfectamente deslindada de la información.
Este es el preámbulo que omití el otro día, por el dichoso límite de espacio de 20000 caracteres de Alopécicopez, gran error por mi parte:
EL VERANO PASADO, ISRAEL derribó otro avión teledirigido militar cerca de la línea que separa los Altos del Golán ocupados por Israel del resto de Siria. La confrontación habría sido como de costumbre, si no fuera por un giro: las imágenes del avión teledirigido destruido mostraban marcas cirílicas y otros componentes identificables de un Forpost perteneciente a Rusia. Los hallazgos presentaron un momento geopolítico incómodo: Siria y Rusia son aliados, y Siria e Israel son enemigos amargos - pero el Forpost ruso derribado por Israel fue diseñado en el propio Israel.
Cómo los aviones teledirigidos diseñados por Israel terminaron apoyando al presidente sirio Bashar al-Assad es un caso de estudio en la complicada relación entre Israel y Rusia. Aunque Rusia ha sido instrumental en la protección del gobierno de Assad, que parecía estar al borde del colapso hace cuatro años, también ha cultivado cuidadosamente una relación militar con Israel durante la última década.
Después de más de siete años de guerra, los cielos de Siria están saturados de aviones de múltiples ejércitos y grupos armados, cada uno de los cuales persigue sus propios objetivos, incluido el de utilizar el país como campo de pruebas de armas. La potencia aérea estadounidense y las fuerzas terrestres kurdas ayudaron a reducir el califato del Estado islámico a una pequeña bolsa antes de que colapsara dramáticamente la primavera pasada. Mientras tanto, las fuerzas de ocupación turcas y sus representantes están llevando a cabo una brutal campaña de represión en el cantón sirio-kurdo de Afrin.
En los últimos cinco años, Israel ha aprovechado plenamente el conflicto sirio para reforzar su control sobre los Altos del Golán, una parte de Siria que Israel ha ocupado desde la guerra de los seis días de 1967, en abusa del derecho internacional. Las fuerzas israelíes tratan el espacio aéreo sobre el territorio como si fuera suyo y utilizan el conflicto como una cortina de humo para atacar a Hezbolá y a objetivos terrestres iraníes, así como a vehículos aéreos no tripulados. Periódicamente, Israel ha derribado vehículos aéreos no tripulados como el Forpost ruso. El incidente del Forpost arroja luz sobre uno de los secretos peor guardados de Oriente Medio: que Rusia está dispuesta a ignorar la guerra aérea de Israel contra Irán y Hezbolá, ambos aliados rusos.
PD Un saludo a todos los que postean de buena fe, y perdón por ensuciar el jilo, contando las andanzas de un trol zascandil.