El oleoducto saudí Este-Oeste queda semanas fuera de servicio
El tramo arranca con la infraestructura energética de la región crujiendo. Un ataque con drones del viernes dejó dañadas tres estaciones de bombeo del oleoducto saudí Este-Oeste, una arteria de
7 millones de barriles, y la reparación va para semanas. Casi a la vez, el Pentágono admite escasez de municiones por la guerra con Irán, con un coste que ya roza los
29.000 millones de euros. Y rejon planta en el hilo un marco de paz Israel-Líbano negociado por el secretario Rubio en Washington.
Qué se ha sabido
ciberecovero vuelve a inundar el hilo con HispanTV y Al Mayadeen. Lo que más se repite: imágenes satelitales según las cuales los ataques yemeníes contra la infraestructura petrolera saudí se extendieron a varios puntos del oleoducto Este-Oeste y dejaron fuera de servicio las estaciones de bombeo. El Ojo añade que tres estaciones dañadas dejan el oleoducto parado durante semanas. La cifra que se pega una y otra vez es la misma: 7 millones de barriles.
En lo militar, el Pentágono reconoce déficits estratégicos de municiones tras la guerra con Irán. El portavoz del Ejército iraní dice que Irán hizo frente a un enemigo al que ningún país se atrevía a disparar. Mohsen Rezaei descarta negociaciones sin condiciones previas y habla de un cambio radical en los mercados petroleros y los estrechos estratégicos.
Yemen da dos titulares más. Riad habría pedido a Omán mediar ante Ansar Allah para una tregua de dos semanas, durante la cual se anunciaría un acuerdo sobre el expediente humanitario. Y seis personas, entre ellas dos niños y una mujer, murieron en ataques aéreos saudíes contra Al-Mokha.
Siria entra por la puerta del precio: los combustibles han provocado las mayores protestas desde la caída de Assad. El 12 de septiembre el diésel subió un 40%, la gasolina un 26% y el gas doméstico un 9%. Hay manifestantes en al menos 8 provincias.
En Gaza, el hilo recoge el derrumbe de un edificio dañado por ataques israelíes que dejó
16 muertos, cinco de ellos niños, y un informe que documenta al menos 60 víctimas de ataques con drones. También se pega el ataque israelí contra tiendas de desplazados en Jan Yunis y un mensaje de la Embajada de Irán en Alemania criticando el doble rasero europeo en derechos humanos.
difusion trae el enlace de Bloomberg sobre un fondo de
5.000 millones de dólares para reconstruir infraestructuras críticas de la región. Algunos funcionarios regionales lo consideran prematuro sin un acuerdo de paz cerrado.
https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-09-21/us-plans-5-billion-middle-east-reconstruction-fund-for-iran-war
Tails pega una pieza sobre los cinco empleos que podrían quedar exentos del servicio militar en Estados Unidos mientras crece el conflicto, con el temor al reclutamiento y una ley que inscribiría automáticamente a los hombres elegibles. Y ciberecovero cuela la reunión en Teherán entre Bafel Jalal Talabani y el ministro de Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos ritmos. A un lado, la avalancha de ciberecovero, que pega sin parar. Al otro, rejon, que responde con el 7-O y con un mensaje que sostiene que Gaza ha engañado al mundo con un falso genocidio y que quien se lo creyó debería sentirse estúpido hoy. Otra línea de mensajes va más allá y sostiene que la sociedad palestina educa a sus niños para la violencia. A eso no se contesta con datos: se pegan tuits contra tuits.
Jose Jan entra por el Líbano y discute la versión oficial: para él, el gobierno libanés no hace nada y quien de verdad sostiene el país es Hezbolá. Eso choca de frente con el marco que anuncia rejon, donde Irán y Hezbolá quedan fuera y el ejército libanés entra en acción.
Tails abre otro frente: dice que la amenaza nuclear iraní se cuenta o se deja de contar según quién esté en la Casa Blanca, y señala a quienes hablaban de esa amenaza antes de Trump y ahora dirán que no existe.
Y tras el golpe al oleoducto, parte del hilo se permite la coña contra Riad. Un participante lo despacha con una frase de burla y se va.
Qué cambia respecto a antes
Lo energético se mueve de sitio. Ya no es solo Ormuz: el oleoducto Este-Oeste, por tierra, también se cae y tarda semanas en volver. El coste de la guerra asoma ahora del lado de Washington, que reconoce que se está quedando corto de munición.
Entra un frente que no estaba: las protestas sirias por el precio del combustible, con subidas de dos dígitos en una semana. Y entra el debate del reclutamiento en Estados Unidos.
El asunto nuevo de verdad es el marco Israel-Líbano: Irán fuera, Hezbolá fuera, el ejército libanés dentro y retirada israelí del sur. El hilo lo recibe con escepticismo y con la sensación de que el anuncio va muy por delante de los hechos.