Gisbert: "Fátima Báñez estaba en el Gobierno que redujo drásticamente el presupuesto en mantenimiento de infraestructuras ferroviarias"

No sé a qué viene eso ahora
 


¿El gobierno del PP dio la orden de bajar el sueldo millonario a todos los políticos empezando por ellos mismos?

Ah no, era mejor quitar el mantenimiento a los trenes.

Y por supuesto he dicho TODOS LOS POLITICOS, incluidos los del PSOE, VOX, los partidos independentistas, etc.
 
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Es cierto, desde ZP para adelante todos han reducido en mantenimiento para centrarse en hacer aves que es lo que da votos.
 
  • Indemnización por despido improcedente reducida: Para los contratos firmados a partir del 12 de febrero de 2012, la indemnización por despido improcedente se redujo de los anteriores 45 días de salario por año trabajado a 33 días por año, y el límite máximo se rebajó de 42 mensualidades a 24 mensualidades.
  • Facilitación del despido objetivo (20 días): La reforma flexibilizó la definición de "causas económicas". La empresa ya no necesita tener pérdidas, siempre que tenga "disminución persistente de ingresos o ventas durante tres trimestres consecutivos", puede aplicar un despido objetivo con indemnización de 20 días anuales (límite de 12 mensualidades), incluso si la empresa sigue siendo rentable.
  • Eliminación de los salarios de tramitación: Cuando el despido es declarado improcedente y la empresa opta por indemnizar en lugar de readmitir, ya no está obligada a pagar los salarios devengados desde la fecha del despido hasta la sentencia (salvo que opte por la readmisión).

Mayor precariedad y devaluación salarial​

Los críticos señalan que, además del abaratamiento del despido, la reforma ha agravado la inestabilidad del empleo y la presión salarial:

  • Prioridad del convenio de empresa: Se otorgó prioridad al convenio de empresa sobre el convenio sectorial, lo que permitió a las empresas reducir salarios y modificar condiciones laborales mediante convenios internos, afectando directamente los ingresos de los trabajadores.
  • Aumento de la temporalidad y contratos de corta duración: Los datos muestran que tras la reforma, la tasa de temporalidad aumentó del 23,4% al 27,4%. Más grave aún, de los 166 millones de contratos firmados, el 91% fueron temporales, y uno de cada cuatro tuvo una duración inferior a 7 días; la duración media de los contratos se redujo de 63 días en 2011 a 52 días en 2017.
  • Caída de la renta salarial: Durante el periodo de aplicación de la reforma, la proporción de la remuneración de los asalariados en la renta nacional descendió del 49,2% en 2011 al 45,3% en 2017, lo que supuso una pérdida anual de aproximadamente 465 euros en renta salarial.

Tanta paz tenga con paz dejó en su día. Pena cero no, lo siguiente.

Fue nefasta, así acabó luego en la CEOE, curraba para ellos.
 
(mensaje citado en revisión)
Igual si cuantificamos el daño que hizo esta señora y su equipo nos llevamos una sorpresa.

Cuantificar el "daño personal y familiar" de una reforma laboral es metodológicamente complejo, porque aísla un factor (la norma) de un contexto mucho mayor (la crisis financiera, los recortes sociales, la destrucción de empleo previa). Sin embargo, la investigación académica y los organismos oficiales sí han logrado aproximaciones concretas a tres dimensiones medibles: el coste humano en salud (incluida la mortalidad), la pérdida de bienestar material de los hogares y el deterioro de la salud mental y el consumo de fármacos.

El impacto más extremo: mortalidad y quitarse la vida​

Este es el terreno donde existen estimaciones más cuantificadas, aunque siempre con la cautela de que correlación no implica causalidad directa.

  • Aumento de la tasa de quitarse la vida en cohortes específicas: Un estudio académico publicado en PLOS ONE evaluó el impacto de la reforma laboral española de 2012 (que abarató y flexibilizó el despido) sobre la mortalidad por quitarse la vida. Sus resultados indican que los hombres con estudios secundarios de primer nivel que entraron al mercado laboral después de la reforma presentaron, a largo plazo, una tasa de quitarse la vida al menos un 25,3% superior en comparación con cohortes similares que entraron antes. El canal principal fue la mayor probabilidad de encadenar empleos temporales como primer contrato, lo que lastraba la trayectoria laboral futura .
  • Pérdida de años de vida laboral: Un estudio de la Universidad de La Coruña, centrado en el periodo 2012-2013 (coincidiendo con los años más duros de la crisis y la aplicación de la reforma), calculó que en 2013 se perdieron en España 38.038 años potenciales de vida laboral por quitarse la vida. Traducido a términos económicos, estimaron una pérdida de productividad de 566 millones de euros .

El daño material y familiar: pérdida de ingresos y consumo​

El daño familiar no solo se mide en salud, sino en la incapacidad de sostener el nivel de vida. La evidencia muestra que los hogares españoles no lograron protegerse del shock del desempleo del sustentador principal.

  • El consumo familiar cae y no se recupera rápido: Un estudio sobre hogares españoles concluyó que, cuando el principal sustentador de la familia perdía el empleo, el consumo familiar caía de forma significativa y no lograba suavizarse. Esa caída del consumo persistía hasta dos años después de la pérdida del empleo, lo que refleja una pérdida de bienestar real y duradera para toda la unidad familiar, no solo para el trabajador despedido .
  • Precarización y riesgo de pobreza: La reforma facilitó la modificación de condiciones laborales y el despido. El Defensor del Pueblo en funciones llegó a señalar en 2019 que la reforma de 2012 no corrigió los problemas del mercado laboral, sino que los agudizó por su carácter desregulador, creando un binomio de "rebaja salarial" y "enorme espacio de precariedad" . En el plano familiar, esto se tradujo en que millones de hogares dependieran de empleos más inestables y peor pagados.

El coste en salud mental y sanidad pública​

El estrés y la incertidumbre laboral tienen una traducción directa en el sistema sanitario y en la vida diaria de las personas.

  • Aumento del consumo de psicofármacos: Aunque los estudios sobre la crisis en general muestran pautas complejas, los datos de consumo en España son reveladores. Entre 2000 y 2013, el consumo de antidepresivos creció un 200% y el de ansiolíticos e hipnóticos un 57% . Los profesionales de atención primaria constataron un aumento de casos de ansiedad, depresión y estrés entre personas en paro o con empleos precarios .
  • El coste del estrés laboral: La propia UGT advirtió en su momento que la reforma, al aumentar la inseguridad en el empleo, incrementaría las patologías psíquicas y el coste para el sistema sanitario. Citando datos de la Comisión Europea, señalaban que el estrés laboral cuesta en torno al 4% del PIB de la UE, y que un aumento de la precariedad acabaría generando más gasto sanitario y en prestaciones, justo lo contrario de lo que buscaba la reforma .

En síntesis​

Sí es posible cuantificar parte del daño, aunque de forma fragmentada. Los indicadores más sólidos apuntan a:

  1. Un exceso de mortalidad por quitarse la vida en los colectivos más expuestos a la nueva legislación laboral (jóvenes poco cualificados que entraron al mercado tras la reforma), con incrementos estimados de en torno al 25% a largo plazo .
  2. Una pérdida de bienestar material constatable: los hogares españoles no pudieron asegurar su consumo ante el desempleo del sustentador principal, y la caída del gasto se prolongó durante años .
  3. Un deterioro de la salud mental de la población trabajadora y desempleada, reflejado en el aumento del consumo de psicofármacos y en el coste que el estrés laboral genera para el sistema sanitario .
Lo que no existe es una cifra única que sume "todo el daño personal y familiar" atribuible exclusivamente a la reforma de Báñez, porque la crisis económica y los recortes del mismo periodo actuaron como factores entrelazados. Pero la evidencia disponible permite afirmar que la reforma no fue neutral para la salud, la economía y la estabilidad emocional de muchos hogares españoles.
 
Igual si cuantificamos el daño que hizo esta señora y su equipo nos llevamos una sorpresa.

Cuantificar el "daño personal y familiar" de una reforma laboral es metodológicamente complejo, porque aísla un factor (la norma) de un contexto mucho mayor (la crisis financiera, los recortes sociales, la destrucción de empleo previa). Sin embargo, la investigación académica y los organismos oficiales sí han logrado aproximaciones concretas a tres dimensiones medibles: el coste humano en salud (incluida la mortalidad), la pérdida de bienestar material de los hogares y el deterioro de la salud mental y el consumo de fármacos.

El impacto más extremo: mortalidad y quitarse la vida​

Este es el terreno donde existen estimaciones más cuantificadas, aunque siempre con la cautela de que correlación no implica causalidad directa.

  • Aumento de la tasa de quitarse la vida en cohortes específicas: Un estudio académico publicado en PLOS ONE evaluó el impacto de la reforma laboral española de 2012 (que abarató y flexibilizó el despido) sobre la mortalidad por quitarse la vida. Sus resultados indican que los hombres con estudios secundarios de primer nivel que entraron al mercado laboral después de la reforma presentaron, a largo plazo, una tasa de quitarse la vida al menos un 25,3% superior en comparación con cohortes similares que entraron antes. El canal principal fue la mayor probabilidad de encadenar empleos temporales como primer contrato, lo que lastraba la trayectoria laboral futura .
  • Pérdida de años de vida laboral: Un estudio de la Universidad de La Coruña, centrado en el periodo 2012-2013 (coincidiendo con los años más duros de la crisis y la aplicación de la reforma), calculó que en 2013 se perdieron en España 38.038 años potenciales de vida laboral por quitarse la vida. Traducido a términos económicos, estimaron una pérdida de productividad de 566 millones de euros .

El daño material y familiar: pérdida de ingresos y consumo​

El daño familiar no solo se mide en salud, sino en la incapacidad de sostener el nivel de vida. La evidencia muestra que los hogares españoles no lograron protegerse del shock del desempleo del sustentador principal.

  • El consumo familiar cae y no se recupera rápido: Un estudio sobre hogares españoles concluyó que, cuando el principal sustentador de la familia perdía el empleo, el consumo familiar caía de forma significativa y no lograba suavizarse. Esa caída del consumo persistía hasta dos años después de la pérdida del empleo, lo que refleja una pérdida de bienestar real y duradera para toda la unidad familiar, no solo para el trabajador despedido .
  • Precarización y riesgo de pobreza: La reforma facilitó la modificación de condiciones laborales y el despido. El Defensor del Pueblo en funciones llegó a señalar en 2019 que la reforma de 2012 no corrigió los problemas del mercado laboral, sino que los agudizó por su carácter desregulador, creando un binomio de "rebaja salarial" y "enorme espacio de precariedad" . En el plano familiar, esto se tradujo en que millones de hogares dependieran de empleos más inestables y peor pagados.

El coste en salud mental y sanidad pública​

El estrés y la incertidumbre laboral tienen una traducción directa en el sistema sanitario y en la vida diaria de las personas.

  • Aumento del consumo de psicofármacos: Aunque los estudios sobre la crisis en general muestran pautas complejas, los datos de consumo en España son reveladores. Entre 2000 y 2013, el consumo de antidepresivos creció un 200% y el de ansiolíticos e hipnóticos un 57% . Los profesionales de atención primaria constataron un aumento de casos de ansiedad, depresión y estrés entre personas en paro o con empleos precarios .
  • El coste del estrés laboral: La propia UGT advirtió en su momento que la reforma, al aumentar la inseguridad en el empleo, incrementaría las patologías psíquicas y el coste para el sistema sanitario. Citando datos de la Comisión Europea, señalaban que el estrés laboral cuesta en torno al 4% del PIB de la UE, y que un aumento de la precariedad acabaría generando más gasto sanitario y en prestaciones, justo lo contrario de lo que buscaba la reforma .

En síntesis​

Sí es posible cuantificar parte del daño, aunque de forma fragmentada. Los indicadores más sólidos apuntan a:

  1. Un exceso de mortalidad por quitarse la vida en los colectivos más expuestos a la nueva legislación laboral (jóvenes poco cualificados que entraron al mercado tras la reforma), con incrementos estimados de en torno al 25% a largo plazo .
  2. Una pérdida de bienestar material constatable: los hogares españoles no pudieron asegurar su consumo ante el desempleo del sustentador principal, y la caída del gasto se prolongó durante años .
  3. Un deterioro de la salud mental de la población trabajadora y desempleada, reflejado en el aumento del consumo de psicofármacos y en el coste que el estrés laboral genera para el sistema sanitario .
Lo que no existe es una cifra única que sume "todo el daño personal y familiar" atribuible exclusivamente a la reforma de Báñez, porque la crisis económica y los recortes del mismo periodo actuaron como factores entrelazados. Pero la evidencia disponible permite afirmar que la reforma no fue neutral para la salud, la economía y la estabilidad emocional de muchos hogares españoles.
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Claro.que si . Ahora estamos en el paraiso y seguro que las leyes de género han tenido cero incidencia en los suicidios porque son muy justas
 

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