Yo no tengo ni media prueba de nada, lo que voy a decir es puramente especulativo, pero cada día que pasa estoy más convencido de que es así.
El mundo (no solo España) está controlado por unas élites que están, desde hace siglos, estrechamente vinculadas entre sí mediante sociedades secretas (llamémosles, para simplificar, guasones). Estas élites se infiltran en estamentos de poder (política, justicia, medios de comunicación, cine, deporte...) y captan nuevos miembros prometiéndoles promoción, excelentes oportunidades laborales, visibilización, etc. Los que se niegan, no llegan a las capas más altas. Los que llegan, están de una manera u otra relacionados con estas sociedades. En términos pragmáticos podríamos asegurar, sin temor a equivocarnos, que la práctica totalidad de primeros ministros, ministros, secretarios de estado y magistrados de tribunales supremos del mundo occidental están, directa o indirectamente, relacionados con estas sociedades. De igual modo, la inmensa mayoría de directores de periódicos, periodistas populares con amplia presencia en televisión o cantantes con grandes ventas y exposición mediática en el mundo occidental, también lo están.
Estas sociedades secretas se basan en el principio del pacto de silencio. El pacto de silencio se lleva a cabo mediante el chantaje mutuo ("si caigo yo, caes tú. Así que, por la cuenta que nos trae, nadie va a decir nada.") La manera más obvia de chantajearse mutuamente es mediante acciones sarracena oprobiosas y deleznables; entre las cuales hay dos principales: el asesinato y el sesso con menores. Los asesinatos se llevan a cabo en círculos super elitistas, pero presentan el inconveniente de que hay que deshacerse del cuerpo, borrar huellas, eliminar testigos no pertenecientes a las sociedades...resultan muy engorrosos y muy difíciles. Es mucho mejor, para la inmensa mayoría de estas élites de rango medio, centrarse en abusos sensual a menores. Los menores provienen casi siempre (así resulta mucho más fácil) de centros de acogida y vienen de entornos marginales, migrantes y/o huérfanos. No es casualidad lo del Bar Arny, lo del Bar España, las filtraciones de Villarejo (en conversación con la Fiscal General del Estado) sobre las orgías de jueces con menores o los últimos escándalos de los abusos a menores en centros tutelados por el gobierno en Baleares o en la Comunidad Valenciana (lo del encubrimiento de Mónica Oltra a su, entonces, marido). Es todo lo mismo. Todos se tienen cogidos mutuamente y todos abusan de menores, son grandes traficantes de drojas e incluso, en altísimas instancias, participan de torturas y asesinatos rituales.
Repito; no tengo pruebas de nada, pero creo que está cada vez más claro (a poco que uno preste atención y sepa unir los puntos) cómo funciona realmente el mundo y en manos de qué clase de orate estamos realmente.