Directo:18:00. Presuntas Fosas comunes en el Reino de Juan Carlos I. Zapatero nos ocultó la verdad
En la carta en la Mena se dirige directamente a ZP uno tiene la sensación de que de una manera muy educada hay latente una amenaza: si caigo yo, cae usted. Refiriéndose a la mosca coji... (las denuncias de Alberto Royuela): "Ambos sabemos que eso sería desastroso para nuestros intereses por cuanto a mí me afectaría directamente ( ... ) y a usted como presidente del partido que gobierna y aspira a seguir haciéndolo en la siguiente legislatura. Por cuanto sus denuncias un total descrédito para el PSOE y pondrían en peligro su continuidad al frente del ejecutivo."
Así continúa la carta en ese tono terminando con una frase que resume todo lo anterior y que es el leitmotiv de todas estas tramas: "el efecto dominó no es bueno para ninguno de los dos, ni para UD ni para mí."
Entre medias va dejando caer todas las ejecuciones que fueron encargo del partido de ZP. También pasa por ahí el GAL. En fin, si caigo yo cae el Estado enterito.
Sin descartar del todo la versión que ha circulado en este hilo, aunque me cueste creer que los Royuela hayan sido tan despistados, tampoco me cierro a otras posibilidades.
Solemos dar por hecho que esto es una guerra entre los Royuela y sus enemigos. Como si sus enemigos fuesen una maquinaria en la que las piezas funcionan perfectamente. Y no es así. Estas piezas rechinan, y a veces salta algo más que chispas. Algunas piezas se salen de su función y son directamente eliminadas vía Ruíz. Se amenazan entre ellos. Aquí vemos al fiscal jefe de una Comunidad Autónoma amenazando descaradamente al presidente del gobierno. Y si le amenaza a él, amenaza a toda la maquinaria que está por debajo de él.
Hay un montón de grupos que tienen que colaborar, pero nadie se fía de nadie: desde las instituciones judiciales, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, partidos políticos, grupos terroristas, mafias rumanas, rusas, , camellos del Berebere, personas de todo tipo y de todos los colores.
Entonces, volviendo a Mequinenza, aquí cabe otra posibilidad distinta a la de que los inquilinos fuesen desalojados con la excusa de unas obras. Los inquilinos de Mequinenza también pueden ser utilizados para chantajearse entre ellos. "Si caigo yo, caemos todos". Mena ya no tiene el poder que lo tuvo antaño. Es posible que las fosas hayan quedado intactas durante estos años. Al fina y al cabo, podían ser utilizadas como armas de unos contra otros. Aunque se trate de un arma kamikaze, estilo extremista.
Y entre medias de estas luchas Royuela jugó su baza aprovechándose de la situación. Ahora es demasiado tarde para ir con excusas de que hay que volver a remover las tierras del término municipal de Mequinenza. El lugar está demasiado vigilado. Tampoco lo puede Royuela, le pararían inmediatamente, pero ya tiene un arma con la que poder chantajear a sus enemigos. En este caso, si no es un jaque mate; sí, al menos, un enroque, o algo que dé un vuelco importante a la partida.