Congresistas de EEUU piden sancionar a Argelia por su gas y sus armas
Argelia es hoy uno de los grandes suministradores de gas a Europa tras las sanciones a Rusia y la destrucción del Nord Stream. Congresistas estadounidenses han exigido sanciones contra Argelia, con el argumento de que es socio de Rusia, y la noticia ha caído en el debate público como una bomba de relojería: hay quien sostiene que, si se aplican sanciones comerciales contra Argelia, Europa se queda literalmente a dos velas. La tesis que recorre el asunto es que el sabotaje comercial que EEUU ejerce contra Europa supondría prácticamente una declaración de guerra para una potencia soberana.
El argumento oficial no se sostiene
El pretexto esgrimido es que Argelia compra armas rusas. Un participante señala que Argelia lleva comprando armamento a la URSS primero y a Rusia después desde su independencia de Francia, por lo que, si el criterio fuera ese, las sanciones deberían haber llegado hace décadas. La sospecha que se abre paso es otra: EEUU está en un fregado muy gordo y, según esta lectura, quiere hundir a Europa. La única potencia nuclear con criterio propio era Francia, pero hace mucho que se subordinó a los intereses estadounidenses.
Dos tuberías cortadas a la vez
Las dos principales vías de entrada de gas a Europa quedan cortadas simultáneamente. Se ataca así todos los pilares básicos de la subsistencia: alimentación, calefacción, suministro de agua, trabajo, salud, libertades y derechos. Y encima, si pueden, nos echarán la culpa por haber contaminado tanto. La narrativa es ridícula y ellos mismos se están exponiendo: no son teorías de la conspiración, son realidades de la conspiración.
El papel alemán y el cálculo de los tiempos
Probablemente los alemanes no sean tan retrasados como parecen. Si se dan cuenta de que los estadounidenses quieren hundir toda su industria —especialmente la automovilística y la química—, que seguía siendo competitiva gracias al gas barato ruso, es porque los tienen cogidos por los huevos de algún modo que todavía no conocemos. Hasta el móvil de Merkel estaba pinchado. El papel de Alemania en la guerra de Ucrania es lo más servil que se ha visto en décadas en la geopolítica internacional. Todo esto empezó justo después de la salida de Merkel: hasta dentro de casi tres años los alemanes no podrán intentar elegir un gobierno que no los ponga a los pies de EEUU. Lo malo para ellos es que el ruso tampoco ha estado quieto en estos ocho últimos años y ya tiene infraestructuras para vender sus recursos a China.
Argelia, Marruecos y el flanco sur
Se prepara un posible conflicto Marruecos-Argelia para eliminar a ese socio de Rusia. Con Bielorrusia intentarán lo mismo: polacos y lituanos llevan semanas acumulando tropas en las fronteras. China, por su parte, acumula navíos para transporte masivo de tropas. Si se lía entre Marruecos y Argelia, ahí estará Europa, con España en primera línea, para recoger otra oleada migratoria como la de Libia. Esa es la agenda: causar caos y debacle a las naciones europeas para tenerlas en la miseria.
El gesto del Sáhara y la cuenta atrás energética
Ya se advertía que el gesto de regalar el Sáhara a Marruecos no obedecía en absoluto a los intereses de España. Macron dice de Argelia lo mismo que nosotros del Sáhara: todo para Marruecos. Mientras, un gaseoducto argelino tira hacia Italia y Gazprom ha cortado el gas que llega a Italia a través de Austria. La lectura es que van a por Meloni: una revolución de colorines o casi, y Mario otra vez de primer ministro. El cálculo completo, con los flujos de gas desglosados por corredor, deja un cuadro que no cuadra con ninguna versión oficial.
Con estos mimbres, lo razonable sería que los europeos fuéramos a piñón contra quien nos está ahogando. No hace falta comprar naciones enteras: basta con tener en nómina al equipo directivo. Y mientras, en las casas, a ir pillando cerillas, porque no va a haber gas ni para mecheros.