Todos compran, y todos venden. Todos compramos, y todos vendemos.
La ganancia está en la venta. El dinero prestado, es vendido. Los intereses son la ganancia de la venta. Si queremos que el banco nos venda cien, debemos pagarlo ciento cinco.
Por ejemplo, cuando compramos azúcar en el súper, lo pagamos con dinero. Y cuando compramos dinero en el banco, también lo pagamos con dinero.
El banco presta dinero depositado y el interés generado es su ganancia. El trabajo del banco es prestar dinero y su sueldo es el interés cobrado.
No es nuevo. Siempre ha sido así. Lo que puede ser nuevo es el enfoque que intento dar al negocio del dinero.
Cuando decimos que el banco crea el dinero de la nada y se lo da al lo pida con la condición que devuelva lo mismo más un extra, es igual a decir que el banco presta el dinero de sus depositantes, el suyo propio, o prestado por otro banco, o creado por un BC a cambio de ganar algo. La ganancia del préstamo debe estar. El sueldo es eso.
Podemos extrapolar el trabajo del banco a todas las actividades que lleven sueldo en la sociedad, y el mecanismo es igual. Según sea la oferta y su demanda, será la ganancia que el mercado permita.
Dicho esto así de esta forma, lo habrá notado, es pecar de ingenuo. El mercado no regula nada. En un escenario de libre competencia, gana el más fuerte.
Una cosa es la realidad vista desde lo teórico en un aula, y otra la realidad de la calle, con todas sus variantes en juego.