El FMI se queda sin oportunidades en un contexto de crisis. Ahora se ha fijado en un nuevo objetivo. Y está intentando intervenir en China.
El FMI ya está metiendo la puntita en China. El diablo tentando a China como tentó a Jesús en el relato bíblico de Mateo 4, 1-11.
"Si eres la nueva moneda de reserva demuéstralo, rompe tu ayuno, pon a prueba a tu dios y finalmente, póstrate ante nosotros, los verdaderos dioses".
En plena crisis mundial, China es la única gran economía que se ha librado del fenómeno inflacionario que ha golpeado a buena parte del mundo en los dos últimos años, el IPC no ha pasado del 2,8% interanual en el gigante asiático. E
l índice oficial de gerentes de compras (PMI) manufacturero se ubicó en 51,9 puntos frente a los 52,6 puntos de febrero, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (NBS), por encima de la marca de 50 puntos que separa mensualmente la expansión y la contracción de la actividad. El PMI compuesto sí ha mostrado un crecimiento más sólido al situarse en los 57 puntos. Las previsiones de enero del
FMI para China sitúan el crecimiento del PIB en 5,2% este año, un aumento de más de 2 puntos porcentuales con respecto a la tasa de 2022. La economía ha estado muchos años basada en el ahorro (lo que ha generado grandes superávits exteriores), lo que ha permitido al país tenga acceso a capital (dinero) relativamente barato para desarrollarse. Los agentes chinos no muestran la misma tolerancia al endeudamiento para consumo (sí se endeudan, por ejemplo, para adquirir vivienda) que por ejemplo las familias de los países occidentales.
En medio del desierto, el diablo no desaprovecha la ocasión para tentar a China y hacerla caer en sus garras, pidiéndole que demuestre que es quién dice ser.
Alucinante este artículo del economista.
China revive el helicóptero del dinero: dar cheques a todo el mundo para transformar su modelo y reactivar el consumo
España es un país de servicios de baja calidad. Más allá de la hostelería, en España los servicios son trabajos de baja calidad (utilizando la definición de David Graeber en su artículo
On the Phenomenon of Bullshit Jobs: A Work Rant by David Graeber) trabajos redundantes que no aportan nada, a imagen y semejanza de la elefantiasica administración estatal. Trabajos de empresas BOE dependientes que obligan a crear constantemente problemas a la población para poder justificar su existencia. Se podría decir que primero se crea el trabajo para después buscar el problema que solucionará, de ahí la baja productividad española.
Y de los 16 millones de remeros, una parte muy importante, vive de trabajar para la administración o con inyecciones de dinero (créditos) avalada por la misma.
Este país es un cementerio zombie.
Ya no se habla de la renta básica universal, curioso con la que está cayendo.
En un desesperado intento de salvar el tinglado, creo que impondrán las CDBC's las cuales, según mi opinión, se conformarán en capas concéntricas, sobre las bases de entes supranacionales como los BC o el BIS. Cada capa, responderá sobre la inferior, siendo la más interior quien dispondrá de una fotografía en tiempo real y actualizada de lo que acontece en el mundo. Las capas más exteriores son las que utilizaremos el lumpen. Ahí tendremos tokens privados, estatales o sociales donde se nos proveerá de ellos para nuestra supervivencia y dirigirán la economía en lo que convenga al poder. No dejarán de ser monedas nacionales que les permitirán "no dejar nadie atrás", al menos en lo básico, sin afectar al total (cartillas de racionamiento).
Ya se verá. De momento disfrutemos haciendo ciencia ficción.
¿Que no? No apueste demasiado. A Francia USA la "democratiza" fácilmente solo diciéndole "devuélvame lo que me debe, que yo me largo" y al momento son los más "demócratas" del mundo mundial o el resto de la UE la corre a gorrazos. Esto no es África, que de perdidos al río, aquí nos tienen bien cogidos. Hable con la Meloni, que se lo contará.