Todo en economía parte del concepto de valor y ese valor no es mesurable o cuantificable como tal, hacemos apaños. Convenimos unidades de medida circunstanciales.
Por tanto, me pregunto qué factores influyen en el aspecto cuantitativo del dinero, me pregunto si aparte de la oferta/demanda puede llegar a influir la percepción colectiva que se tenga sobre ese monto de dinero. Si tal cosa es posible, me pregunto qué extraños factores se nos están escapando.
Si desdeñamos ese aspecto cuantitativo es normal que los bancos centrales adopten cualquier tipo de política monetaria justificándolo como les venga en gana partiendo del economista de turno.
Veamos lo comprensible. La teoría cuantitativa trata de establecer una relación entre la cantidad de dinero y los precios a nivel general. Martín de Azpilicueta señalaba: "Toda mercancía se hace más cara cuando su demanda es fuerte y su oferta escasea". Al introducir gran cantidad de metal en Europa hay gran oferta del propio dinero, eso explicaría la inflación y claro, en aquella época el dinero era una mercancía en si mismo.
¿Qué hacer cuando el dinero deja de ser una mercancía?, parece que dicho fenómeno cuantitativo inflacionario sigue vigente solo que ahora la oferta de dinero depende de nosotros mismos. Lo cual implica más problemas más allá del propio aspecto cuantitativo, sea como fuere, cuando dicha oferta no dependía de nosotros mismos pues era un poco absurdo tratar de comprender los mecanismos que subyacen detrás de ese proceso particular.
A día de hoy el dinero fiat representa todo un desafío intelectual lo cual nos obliga a poner la mirada en otros factores que se nos escapan. Me pregunto qué factores sociales en esa conjunción de subjetividades aplicadas al valor se puede dar en la práctica. Quizás nos corresponde a nosotros y solo a nosotros contemplar esos otros factores y estudiarlos pues para virtud o para desgracia hemos nacido en la era del dinero fiat.
Hay cuestiones que resultan muy difíciles de racionalizar, el ser humano no racionaliza toda su conducta, la mayor parte de las veces rellenamos huecos, intuimos o tiramos para adelante. Es la percepción colectiva, si ya resulta complicado racionalizar la subjetividad de un individuo entender una conjunción a gran escala es muy complicado. ¿Por qué hay ciertos sectores o trabajos que se entienden que deben estar mal pagados?.
Hay cierto impulso innato por competir medido en base a lo que nos afecta a nosotros mismos. Un sentido de justicia imposible de equilibrar que también funciona a la inversa, cuando nos brindan oportunidades las solemos dar. Acaban pasando por el aro tanto clientes como vendedores, tanto empleados como empleadores. No todo atiende a las leyes de oferta y demanda.
Hay un imaginario colectivo, imaginario colectivo que se puede moldear... pero vuelvo al aspecto cuantitativo del dinero.
Por ejemplo:
¿Cómo se aprecia desde el colectivo o desde el individuo que hay una gran masa de dinero y por tanto ello debe repercutir en subir precios todo lo que se pueda?.
¿No tratamos cual mente colmena de buscar cierto equilibrio?.
¿No podría haber cierto mecanismo social más allá de las leyes de oferta y demanda?.
¿Qué pasa cuando perdemos la referencia monetaria?, ¿Cuando el ser humano es incapaz de hacerse una idea de cuanto dinero hay en circulación o peor aún no es capaz de comprenderlo?. ¿Qué pasa cuando todo está enmascarado con la propia deuda?.
¿Se percibe acaso un efecto cantillon?.
(Nivel de precios) x (Nivel de producción, difícilmente mesurable) = (Cantidad de dinero) x (Velocidad del dinero, también difícilmente mesurable a no ser que nos metan las CBDC).
Esa es la fórmula base, la cual nadie se acaba de creer del todo por motivos obvios.
Hume señalaba que la acumulación de metal repercutía en esa subida precios, incluyendo por tanto el nivel de ahorro en esa posible ecuación.
Quizás no hay ecuación posible porque no hay nada que igualar. Todo parte del concepto de valor.
Llegamos a 1911 e Irvin Fisher reformula dicha teoría incluyendo esta vez a la banca central, como no podría ser de otra forma. Establece una equivalencia entre la cantidad de dinero y la propia oferta del dinero partiendo de la base de que la velocidad sería constante dependiendo de factores institucionales.
M/p=1/v*Y
(Cantidad de dinero) / (Nivel de precios) = 1 / (velocidad x ¿Renta del país?).
"Y" en concepto neoclásico sería la renta del país bajo supuesto de pleno empleo. No me parece que dicho factor pudiera ser señalado como institucional. Quizás me estoy perdiendo algo.
No le encuentro ningún sentido a dicha fórmula, la verdad, quizás porque trata de meter esa constante de por medio. Cabe destacar que tres años después de formularla el mundo entraba en la primera guerra mundial.
Marshall y Pigou parten de unas premisas parecidas centrándose en el nivel de ahorro entendido como ese impulso individual al percibir el fiat como reserva de valor. Una supuesta demanda dependería del nivel de riqueza personal y de los tipos de interés.
M=k*p*Y
(Cantidad de dinero) = (Porcentaje de dinero empleado en transacciones) x (Nivel de precios) x (Renta del país).
Tampoco le encuentro sentido alguno.
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Dada la limitación de caracteres debo subir este mensaje en este punto, luego continúo y perdón por la chapa.