*Tema mítico* : Esto va a explotar en cualquier momento. Estáis avisados.

¿Lo de cerrar bares y restaurantes es un paso necesario para la eliminación del dinero físico? La restauración es un sector que mueve mucho dinero en metálico. ¿Cómo lo véis? Eso unido a la demonización del papel moneda como "transmisor" del bicho.
 
EL CHIP RFID ES LA MARCA DE LA BESTIA QUE EL ANTICRISTO IMPONDRA SIN EXCEPCION. Quienes acepten el mensaje del Evangelio durante la Gran Tribulación serán martirizados y decapitados por negarse a poner dicha marca, ya que no adorarán a la Bestia y en cambio reconocerán a Jesucristo como su Señor y Salvador. El resto por no morir de hambre se colocará la marca docilmente, máxime teniendo en cuenta los terribles catástrofe que ocurrirán en ese periodo que requerirá medidas extremas por parte de la población.

(adjunto visible para usuarios registrados)

EL CHIP RFID ES LA MARCA DE LA BESTIA

Pablo Martin Lazare
 

Adjuntos

Archivo oculto para usuarios no registrados
El rol monetario del oro

Ya solo por curiosidad, ¿Cuándo se hizo usted marxista?, porque le ha dado fuerte.

Como por ejemplo, entender la historia de la humanidad como un paso del feudalismo a... "lo que usted entiende como capitalismo" al centrarse en quien posee más capital desde una óptica clasista fácil y un poco burda a mi parecer. Solo se centra en quien posee capital pero deja de lado la propia naturaleza del capital.

Y cuando aborda la naturaleza del capital está obsesionado con su teoría del valor trabajo pero sin llegar a defender un patrón trabajo, claro, porque eso le asemejaría demasiado a los nacional socialistas. Por tanto no para de dar piruetas intelectuales en torno al valor del trabajo humano y cómo llevar este a la lógica monetaria sin llegar a convertirlo en un patrón.

Sin querer faltarle al respeto, se hace muy duro contrastar puntos de vista con usted. Tengo la sensación de que al estar profundamente ideologizado necesita de unos postulados que se ciñan a ciertos márgenes. Por tanto se muestra rígido a la hora de contemplar otros puntos de vista, tengo la sensación de estar tratando con alguien impermeable.

Pues hombre, no hay nada de malo en ser más flexible. Sea consciente de que de no serlo se verá constantemente abocado a... "dárselas de catedrático" o a encajar sus ideologías a golpe de martillo. Cuando las premisas deberían valerse por si mismas.

A ver, disculpe la confianza. Le estoy exponiendo esto porque el enlace que ha compartido me parece insultante y no es mi intención hacerle un ad hominem.

"Con razón Ernest Mandel, basándose en la teoría de Marx, decía que el precio del oro es, en realidad, una expresión del valor del dólar: “El precio del oro es… el recíproco del papel moneda. "

¿Qué reciprocidad hay entre el precio del oro y el papel moneda?. ¿Que uno aún puede adquirir oro con fiat?. ¿Que a pesar del absurdo al que hemos llegado todavía se sigue valorando y apreciando el oro?. ¿Y es por ello que usted sostiene esto?:

El rol monetario del oro

Es un engañabobos sostener que como los bancos centrales atesoran cierto oro en sus cámaras, este oro guarda algún tipo de relación con el timo-dinero-fiat que manejamos en la actualidad.

Y si les diese por guardar piruletas, ¿Diríamos que las divisas fiduciarias están respaldadas por piruletas?.

Aquí solo hay autoridad, autoridad, y más autoridad.

Francamente, veo difícil revertir el proceso.

----------------------------------------------------------------------------------

Quien me mandaría interesarme por los principios básicos sobre los que se rige la economía.

Esto es una locura.
 
Recapitulemos:

En 2008 peta la construcción residencial. El Estado quiere suplir la destrucción masiva de empleo con gran endeudamiento público fomentando la obra pública que en 2010 llega a su pico. Pero es insuficiente ya que el sustancia ilegal de la construcción residencial afecta de lleno a la banca patria.

En 2010 los acreedores de la deuda pública se acorazonan ya que no hay un nuevo sector tractor que sustituya a la construcción residencial. Es cuando se para en seco la obra pública. En 2012 a punto de la quiebra oficial del Estado que es rescatado por el BCE. Es el rescate bancario europeo. La banca patria empieza a remontar y el turismo foráneo sustituye parte del agujero de la construcción residencial.

En 2020 la esa época en el 2020 de la que yo le hablo paraliza en seco la economía por el confinamiento. El Estado español como en 2008 se endeuda a lo orate para arrancar el coche. La mala gestión de los rebrotes hunde el turismo foráneo. A diferencia de la construcción residencial, el turismo foráneo era un sector tractor sano. Ingresos corrientes en caja. Daba solvencia. La segarro del turismo afecta de lleno a la banca española.

Los acreedores como en 2010 se acorazonarán en 2021 si el turismo foráneo no arranque. Volveremos al cuestionamiento del euro. El BCE no puede hacer nuevos milagros.

¿Los que proclamaban en 2020 la ayuda europea pueden ser los contrarios al euro cuando se articule el plan francés: crear una miniestructura federal con unión política y fiscal donde se decide casi todo en Bruselas y no en Madrid?.

Enviado desde mi SM-A505FN mediante Tapatalk
 
Última edición:
El rol monetario del oro

"La pregunta entonces es, si el oro no cumple ningún rol monetario, ¿cómo se explica esta acumulación del metal?"

Por supuesto que el oro tiene un rol monetario, pero los bancos no lo acumulan con esa idea, sino como una forma de proteger su balance.

Su objetivo fundamental, que es para lo que fueron diseñados, es el de formar un cártel monetario en conjunto con el sistema financiero y bancario, para evitar las consecuencias indeseadas (para ellos) de la inflación de precios, cuyo fin es disminuir la deuda del gobierno y sostener el negocio bancario basado en la reserva fraccionaria.

Otras consecuencias de sus políticas son la creación de burbujas de los activos denominados en $/€, y el trasvase de rentas de los trabajadores y pequeños empresarios hacia el gobierno, sus empleados y sus socios comerciales (bancos y empresas contactadas), que pueden derivar gran parte del dinero creado a sus negocios y actividades, todo aderezado por el efecto Cantillon, que supone que aquellos que reciben primero el nuevo dinero compran a precios aún sin inflactar, y los que reciben los efectos de la expansión sólo al final, disponen del dinero creado extra ya a los nuevos precios de burbuja.

Como decía, la función primordial de los bancos centrales es producir inflación de precios. Ni la estabilidad de precios, ni el empleo, están entre sus verdaderos objetivos.

Para ello, aumentan la oferta monetaria comprando activos como bonos del Tesoro, otro tipo de deuda corporativa, y acciones (aún no ha llegado el momento en que el banco central compre vivienda, ya que requiere de gestión activa en forma de mantenimiento, y la determinación de su valoración en el mercado es compleja, no es un producto homogéneo, ni sus precios transparentes como los de acciones y deuda, y lo que es más importante, el inmobiliario es un mercado altamente ILÍQUIDO, sería complicado escapar de él con una cartera de millones de viviendas en el momento de pánico).

Pues bien, el banco central paga toda esta deuda creando dinero de la nada, imprimiendo papelitos de colores o por medio de apuntes contables en las cuentas que los bancos comerciales tienen en el banco central, y a los que compra los bonos. Así como los bonos comprados forman parte de su activo, el dinero creado es el pasivo del banco central.

Las burbujas especulativas son realimentadas por el proceso de concesión de crédito mediado por la reserva fraccionaria, lo que multiplica el efecto de la expansión y hace que su magnitud entre en terrenos pantanosos de inestabilidad, provocada por la enorme deuda, pública, corporativa y privada, que es lo que finalmente provocará su colapso.

Así que todo el mundo es feliz y los economistas lanzan las campanas al vuelo, transmitiendo la idea de que el mundo ha llegado por fin al nirvana monetario y fiscal, todos somos cada vez más ricos porque el valor de nuestras casas se ha disparado hasta las nubes, y nuestras acciones se valoran a precios desorbitados, cada vez hay más y más rascacielos, se construyen todo tipo de infraestructuras, el desempleo es insignificante y, en definitiva, el mundo en su conjunto camina de la mano hacia la liberación del trabajo que la vida tiene la manía de exigir a la humanidad para su supervivencia.

Pero llega el momento en que toda esta idílica combinación de parabienes llega a su fin.

Aparece la temible DEFLACIÓN, ese entrometido aguafiestas, el que chapa el bar en el momento álgido de la fiesta, y provoca el enfado de todos los correligionarios.

Así como la inflación es sinónimo de expansión del dinero y el crédito debido a la política del banco central, y cuya consecuencia interesada es el aumento de los precios de los activos, bienes y servicios, la deflación es el proceso contrario, el desapalancamiento de la economía, la contracción del crédito, y el pinchazo de las burbujas de activos previas.

Entonces, este proceso de desapalancamiento sigue un mecanismo muy simple. Durante la fase expansiva los niveles de deuda se incrementan aumentando sutil pero sostenidamente el riesgo de insolvencia, mientras los tipos a la baja disminuyen la rentabilidad esperada de las inversiones. Los ahorradores y los fondos de cobertura, deben hacer apuestas cada vez más arriesgadas para mantener una mínima rentabilidad, lo que a la postre es el fin de todos ellos.

Todas las inversiones que fueron grandes negocios durante la fase expansiva, como la construcción de un millón de viviendas anuales o la construcción ilimitada de aeropuertos, se revelan en algún momento del futuro como malas inversiones, fruto de que el capital fue dirigido desde las actividades rentables a las locuras mesiánicas creadas al albur de bancos e instituciones financieras que regalaron el crédito. Las viviendas terminan vacías u ocupadas por personas sin oficio ni beneficio, los aeropuertos dedicados a aparcadero de aviones, etc.

Ante la primera caida bancaria, ante la primera gran quiebra, el sistema se segarro como el castillo de naipes que siempre había sido.

Los activos burbujeados implosionan, las empresas quiebran y arrastran a la banca acreedora, y así el sistema en su conjunto se encamina a la purga de las malas inversiones, pero como consecuencia final de todo ello, el balance del banco central se convierte en […]

Ante este escenario, los bancos centrales COMPRAN ORO, porque es el único y verdadero dinero que mantendrá su valor incluso cuando la burbuja estalle en mil pedazos. Así ha ocurrido en el pasado, y seguirá ocurriendo.
 
Última edición:
"La pregunta entonces es, si el oro no cumple ningún rol monetario, ¿cómo se explica esta acumulación del metal?"

Por supuesto que el oro tiene un rol monetario, pero los bancos no lo acumulan con esa idea, sino como una forma de proteger su balance.

Su objetivo fundamental, que es para lo que fueron diseñados, es el de formar un cártel monetario en conjunto con el sistema financiero y bancario, para evitar las consecuencias indeseadas (para ellos) de la inflación de precios, cuyo fin es disminuir la deuda del gobierno y sostener el negocio bancario basado en la reserva fraccionaria.

Otras consecuencias de sus políticas son la creación de burbujas de los activos denominados en $/€, y el trasvase de rentas de los trabajadores y pequeños empresarios hacia el gobierno, sus empleados y sus socios comerciales (bancos y empresas contactadas), que pueden derivar gran parte del dinero creado a sus negocios y actividades, todo aderezado por el efecto Cantillon, que supone que aquellos que reciben primero el nuevo dinero compran a precios aún sin inflactar, y los que reciben los efectos de la expansión sólo al final, disponen del dinero creado extra ya a los nuevos precios de burbuja.

Como decía, la función primordial de los bancos centrales es producir inflación de precios. Ni la estabilidad de precios, ni el empleo, están entre sus verdaderos objetivos.

Para ello, aumentan la oferta monetaria comprando activos como bonos del Tesoro, otro tipo de deuda corporativa, y acciones (aún no ha llegado el momento en que el banco central compre vivienda, ya que requiere de gestión activa en forma de mantenimiento, y la determinación de su valoración en el mercado es compleja, no es un producto homogéneo, ni sus precios transparentes como los de acciones y deuda, y lo que es más importante, el inmobiliario es un mercado altamente ILÍQUIDO, sería complicado escapar de él con una cartera de millones de viviendas en el momento de pánico).

Pues bien, el banco central paga toda esta deuda creando dinero de la nada, imprimiendo papelitos de colores o por medio de apuntes contables en las cuentas que los bancos comerciales tienen en el banco central, y a los que compra los bonos. Así como los bonos comprados forman parte de su activo, el dinero creado es el pasivo del banco central.

Las burbujas especulativas son realimentadas por el proceso de concesión de crédito mediado por la reserva fraccionaria, lo que multiplica el efecto de la expansión y hace que su magnitud entre en terrenos pantanosos de inestabilidad, provocada por la enorme deuda, pública, corporativa y privada, que es lo que finalmente provocará su colapso.

Así que todo el mundo es feliz y los economistas lanzan las campanas al vuelo, transmitiendo la idea de que el mundo ha llegado por fin al nirvana monetario y fiscal, todos somos cada vez más ricos porque el valor de nuestras casas se ha disparado hasta las nubes, y nuestras acciones se valoran a precios desorbitados, cada vez hay más y más rascacielos, se construyen todo tipo de infraestructuras, el desempleo es insignificante y, en definitiva, el mundo en su conjunto camina de la mano hacia la liberación del trabajo que la vida tiene la manía de exigir a la humanidad para su supervivencia.

Pero llega el momento en que toda esta idílica combinación de parabienes llega a su fin.

Aparece la temible DEFLACIÓN, ese entrometido aguafiestas, el que chapa el bar en el momento álgido de la fiesta, y provoca el enfado de todos los correligionarios.

Así como la inflación es sinónimo de expansión del dinero y el crédito debido a la política del banco central, y cuya consecuencia interesada es el aumento de los precios de los activos, bienes y servicios, la deflación es el proceso contrario, el desapalancamiento de la economía, la contracción del crédito, y el pinchazo de las burbujas de activos previas.

Entonces, este proceso de desapalancamiento sigue un mecanismo muy simple. Durante la fase expansiva los niveles de deuda se incrementan aumentando sutil pero sostenidamente el riesgo de insolvencia, mientras los tipos a la baja disminuyen la rentabilidad esperada de las inversiones. Los ahorradores y los fondos de cobertura, deben hacer apuestas cada vez más arriesgadas para mantener una mínima rentabilidad, lo que a la postre es el fin de todos ellos.

Todas las inversiones que fueron grandes negocios durante la fase expansiva, como la construcción de un millón de viviendas anuales o la construcción ilimitada de aeropuertos, se revelan en algún momento del futuro como malas inversiones, fruto de que el capital fue dirigido desde las actividades rentables a las locuras mesiánicas creadas al albur de bancos e instituciones financieras que regalaron el crédito. Las viviendas terminan vacías u ocupadas por personas sin oficio ni beneficio, los aeropuertos dedicados a aparcadero de aviones, etc.

Ante la primera caida bancaria, ante la primera gran quiebra, el sistema se segarro como el castillo de naipes que siempre había sido.

Los activos burbujeados implosionan, las empresas quiebran y arrastran a la banca acreedora, y así el sistema en su conjunto se encamina a la purga de las malas inversiones, pero como consecuencia final de todo ello, el balance del banco central se convierte en […]

Ante este escenario, los bancos centrales COMPRAN ORO, porque es el único y verdadero dinero que mantendrá su valor incluso cuando la burbuja estalle en mil pedazos. Así ha ocurrido en el pasado, y seguirá ocurriendo.

Estamos ante la síntesis perfecta, es el post definitivo.

Humm, sí.
 
Ya está aquí... ya ha llegado ...

Me indigna este artículo. ¿De verdad que hay gente que cobra por escribir textos así? Ha juntado el repertorio de términos habituales, ha citado a Keynes y todo para decir que seguirán adelante con la agenda globalista, que con el cobi19 los países se han endeudado el triple y su solución es seguir dando préstamos y endeudando más al personal.

¿Pero esta gente qué se piensa? ¿No se dan cuenta de que todo va mal y si seguimos haciendo lo mismo, nada cambiará? ¿Tan ciegos están? ¿Tantas capas de personas que les ríen las gracias les rodean como para ni dudar si se están equivocando?

Menudo desastre nos espera con este grupo al timón.

Gracias por el enlace.
 
EEUU y China están negociando un nuevo sistema monetario

El año pasado, China rompió la negociación diciendo que el mundo se tenía que prepararse para la vuelta al patrón oro.

De repente, aparece un "peligro bicho" y China dice que para combatirlo y salvar el mundo es necesario paralizar el país causando daños irreversibles en la cadena de distribución y pagos mundial amenazando con el colapso total en el resto del planeta sin tener que declarar la guerra oficialmente (salvo al "bicho" que era presentado como un billete de dólar en su prensa):

Estamos en guerra, eres consciente de ello?

Dice el FMI que la guerra contra el "bicho" hace necesario un nuevo Bretton Woods:

A New Bretton Woods Moment

Parece que hay llamamiento oficial para sentarse a negociar otro sistema monetario.

Habla de reestructurar deuda aquellos países que superen cierto nivel de endeudamiento respuesto al PIB (125% países desarrollados y 50% países subdesarrollados) e insiste en la narrativa del […] para gestionar el reset monetario:

[…]: la divisa en la que se cobren los impuestos al CO2 será la divisa mundial de referencia

Por lo menos parece que ha voluntad para sentarse a negociar de nuevo...
 
Mejor el largo plazo, es más evidente:

(adjunto visible para usuarios registrados)

Esa grafica solo sirve para comparar el ahorro bancolchonista. Con esto quiero decir que cuando poneis esas graficas os olvidais del tipo de interes. Es una falacia muy comun que se repite en el foro una y otra vez, incluso por foreros de alto nivel intelectual para dar mas dramatismo a los datos. En la ultima decada los tipos de interes han sido cero o poco apreciables, pero en las decadas anteriores no era asi. El CHF y el USD no tienen el mismo tipo de interes. No es lo mismo ahorrar en activos al portador de madurez inmediata y que no dan intereses (los billetitos verdes de dolar), que ahorrar en letras del tesoro americano a 1 año que si dan interes (lo daban antes de que entrasemos en la era ZIRP).

Aun con el tipo de interes seguramente el resultado final seria que ahorrar en CHF es mejor, pero si se tiene en cuenta el tipo de interes esa proporcion 1:4, seguramente quedaria en algo menos dramatico, digamos 1:2 o 1:1.5.

En realidad el asunto es mas complicado proque segun la madurez de los activos el tipo de interes es distinto. Los bonos del tesoro americano a 5 años dan un interes distinto a las letras del tesoro americano a 1 año. Es aun mas complicado y otra cosa a tener en cuenta es el IRPF que tendrian que soportar los ahorristas que quiere decir que hacienda se queda con una parte de los intereses.
 
Última edición:
LA BIBLIA ES LA ÚNICA VERDAD EN UN MUNDO LLENO DE MENTIRAS

(adjunto visible para usuarios registrados)
 

Adjuntos

Archivo oculto para usuarios no registrados
La Biblia es la palabra de Dios

(adjunto visible para usuarios registrados)

La Biblia es realmente la Palabra de Dios, debemos apreciarla, estudiarla, obedecerla y finalmente confiar en ella. Siendo la Biblia la Palabra de Dios, entonces, rechazarla es rechazar a Dios mismo.
El hecho de que Dios nos dio la Biblia, es una evidencia e ilustración de Su amor por nosotros. El término “revelación” simplemente significa que Dios comunicó a la humanidad cómo es El y cómo podemos tener una correcta relación con El. Estas son cosas que no podríamos haber conocido si Dios divinamente, no nos lo hubiera revelado por medio de la Biblia. Aunque la revelación de Dios mismo en la Biblia fue dada pogre por sobre los 1500 años aproximadamente, siempre ha contenido cualquier cosa que el hombre ha necesitado para conocer acerca de Dios, a fin de tener una correcta relación con El. Si la Biblia es realmente la Palabra de Dios, entonces esta es la última autoridad para todos los asuntos de fe, práctica religiosa y sarracena.
La pregunta que debemos hacernos es, ¿cómo podemos saber que la Biblia es la Palabra de Dios y no solamente un buen libro? ¿Qué es excepcional acerca de la Biblia que se destaca de todos los otros libros religiosos alguna vez escritos? ¿Hay alguna evidencia de que la Biblia es realmente la Palabra de Dios? Este es el tipo de preguntas que deben ser consideradas si vamos a examinar seriamente la demanda bíblica de que la Biblia es la Palabra misma de Dios, divinamente inspirada, y totalmente suficiente para todos estos asuntos de fe y práctica.
No puede haber duda acerca del hecho de que la Biblia demanda ser la Palabra misma de Dios. Esto se lo ve claramente en versículos como 2 de Timoteo 3:15-17, el cual dice, “…y que desde las niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”
A fin de contestar estas preguntas, debemos mirar tanto a las evidencias internas, como a las externas, que muestran que la Biblia en realidad es la Palabra de Dios. Las evidencias internas son aquellas cosas internas de la Biblia misma, que testifican de su origen divino. Una de las primeras evidencias internas, de que la Biblia es en realidad la Palabra de Dios, se la ve en su unidad. Aún cuando en realidad son sesenta y seis libros individuales, escritos en tres continentes, en tres diferentes idiomas, en un período aproximado de sobre los 1,500 años, por más de 40 autores (que vinieron de muchos caminos diversos), la Biblia permanece como un libro unificado de principio a fin, sin contradicción. Esta unidad es única a diferencia de los otros libros, y es una evidencia del origen divino de las palabras, mientras Dios movió a los hombres de tal manera, que registraron Sus palabras mismas.
Otra de las evidencias internas que indican que la Biblia es realmente la Palabra de Dios se la ve en las profecías detalladas, contenidas en el interior de sus páginas. La Biblia contiene cientos de profecías detalladas, referentes al futuro de naciones particulares incluyendo Israel, al futuro de ciertas ciudades, al futuro de la humanidad, y a la venida de Uno que sería el Mesías, el Salvador de no solamente Israel, sino de todo el que creyera en El. A diferencia de las profecías encontradas en otros libros religiosos o aquellas dadas por Nostradamus, las profecías bíblicas son extremadamente detalladas y nunca han dejado de hacerse realidad. Sólo en el Antiguo Testamento, hay sobre trescientas profecías referentes a Jesucristo. No solamente que fue profetizado dónde nacería y de qué familia vendría, sino también cómo moriría y que resucitaría al tercer día. Simplemente no hay un camino lógico para explicar las profecías cumplidas en la Biblia sino por origen divino. No hay otro libro religioso con el alcance o tipo de profecía de predicción que tiene la Biblia.

Una tercera evidencia interna del origen divino de la Biblia se ve en su autoridad y poder únicos. Mientras esta evidencia es más subjetiva que las dos primeras evidencias internas, ésta no es un testimonio menos poderoso del origen divino de la Biblia. A diferencia de cualquier otro libro alguna vez escrito, la Biblia tiene una autoridad única. Esta autoridad y poder son mejor vistos de manera que innumerables vidas han sido transformadas al leer la Biblia. Los adictos a las drojas han sido curados gracias a ella, gaies han sido liberados por ella, abandonados y haraganes han sido transformados por ella, incivil empedernidos, reformados por ella, pecadores son reprendidos por ella, y el repruebo se ha convertido en amor al leerla. La Biblia posee un poder dinámico y transformador que es posible solamente a causa de la verdadera Palabra de Dios.

Además de la evidencia interna de que la Biblia es en realidad la Palabra de Dios, también hay evidencias externas que indican que la Biblia es en realidad la Palabra de Dios. Una de aquellas evidencias es la historicidad de la Biblia. Ya que la Biblia detalla eventos históricos, su veracidad y precisión son sujetos de verificación como cualquier otra documentación histórica. A través de evidencias arqueológicas y otros documentos escritos, las descripciones históricas de la Biblia han sido probadas una y otra vez, para que sea exacta y verdadera. De hecho, toda la evidencia arqueológica y manuscrita que apoyan a la Biblia, hacen de ésta el mejor libro documentado del mundo antiguo. El hecho de que la Biblia registra con exactitud y verdad eventos históricamente verificables, es una gran indicación de su veracidad al tratar con temas religiosos y doctrinas, y ayuda a corroborar su demanda de que ésta es, la Palabra de Dios misma
Otra evidencia externa de que la Biblia es realmente la Palabra de Dios es la integridad de los autores humanos. Como mencioné antes, Dios usó al hombre desde muchos caminos diversos para registrar Sus Palabras para nosotros. Al estudiar las vidas de estos hombres, no hay una buena razón para creer que ellos no fueron hombres honestos y sinceros. Al examinar sus vidas y el hecho de que estuvieron dispuestos a morir (a menudo gloria atroces) por lo que creían, rápidamente se vuelve claro que estos hombres ordinarios, no obstante honestos, realmente creyeron que Dios les había hablado. Los hombres que escribieron el Nuevo Testamento y muchos otros cientos de creyentes (1 Corintios 15:6) conocían la verdad de su mensaje porque habían visto y pasado tiempo con Jesucristo luego de que resucitó de los perecid. La transformación de ver al Cristo resucitado tuvo un impacto tremendo sobre estos hombres. Ellos pasaron de esconderse por el temor, a estar dispuestos a morir por el mensaje que Dios les había revelado. Sus vidas y gloria testifican el hecho de que la Biblia realmente es la Palabra de Dios.
Una evidencia externa final de que la Biblia realmente es la Palabra de Dios es la indestructibilidad de la Biblia. A causa de su importancia y su demanda de ser la Palabra misma de Dios, la Biblia ha sufrido más ataques agresivos e intentos de destruirla que cualquier otro libro en la historia. Desde los Emperadores Romanos de la antigüedad como Diocleciano, a través de los dictadores comunistas y los ateos y agnósticos de los días modernos, la Biblia ha resistido y sobrevivido a todos sus agresores, y todavía es el libro más ampliamente publicado en el mundo hoy.

A través del tiempo, los escépticos han considerado a la Biblia como mitológica, pero la arqueología la ha establecido como histórica. Los oponentes han atacado su enseñanza como primitiva y anticuada, pero sus conceptos sarracena y legales, y enseñanzas, han tenido una influencia positiva en sociedades y culturas en todo el mundo. Continúa siendo atacada por la ciencia, la psicología y los movimientos políticos, no obstante permanece tan veraz y relevante hoy, al igual que desde cuando fue escrita. Este es un libro que ha transformado innumerables vidas y culturas a través de los últimos dos mil años. Por mucho que sus oponentes traten de atacar, destruir o desacreditarla, la Biblia permanece tan fuerte, tan real, y tan relevante como lo fue antes, aún después de los ataques. La precisión con la que ha sido preservada a pesar de cada intento de alterarla, atacarla o destruirla, es un claro testimonio del hecho de que la Biblia es realmente la Palabra de Dios. No debería sorprendernos que por muy atacada que sea la Biblia, ésta siempre aparece igual y ha ansioso ilesa. Después de todo, Jesús dijo, “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Marcos 13:31). Después de mirar la evidencia, uno puede decir sin duda que “Sí, la Biblia es realmente la Palabra de Dios.”

La Biblia es la palabra de Dios
 

Adjuntos

Archivo oculto para usuarios no registrados
Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.

Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).

Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.

Una vez más, el oro
 
Última edición:
Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.

Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).

Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.

Una vez más, el oro

Entiendo lo que usted quiere decir: los bancos centrales, al atesorar ciertas cantidades de oro, pueden dar la percepción de que dicho metal respalda el fiat. Sin embargo, entienda la sensibilidad de muchos foreros al señalar que el fiat ha perdido el norte y se rige mediante abstracción pura.

Usted señala esta trampa:

Todas las divisas fiduciarias están respaldadas en oro...

Pero que más da? , las devalúan respecto al metal y listo

Con las digitales pasará lo mismo

Yo he aprendido mucho leyendo a Spielzeug sobre cómo funciona el mercado del oro, entre el COMEX y el SGEI. No es que los bancos centrales devalúen el fiat con respecto al metal, es que el tasado del metal se rige mediante un mercado aparte.

Por tanto, hay una escisión en competencias entre la estructura bancaria y los mercados, lo cual pone en entredicho precisamente el rol monetario del oro y esa reciprocidad que usted insiste en señalar.

Además, encierra sus propios peligros, ya que puede inducir a confusión: cualquiera que le lea podría quedarse tranquilo al malinterpretar sus palabras y entender que todavía nos regimos bajo un patrón metal.

Dada la complejidad del sistema y el grado de la engaña, bajo ningún concepto sostendría que el fiat se encuentra respaldado por oro, ya que en cierto sentido el circuito monetario fiat ha trascendido mediante abstracción y se rige bajo su propia lógica. Tiene que ver más con el mundo platónico de las ideas que con algo existente.

Eso es lo que trataba de transmitirle en el hilo "creación de dinero en la economía moderna".

---------------------------------------------------------------

Sí. Los bancos centrales atesoran oro. Pero el fiat presenta tal grado de desconexión con la realidad que difícilmente podemos señalar que el oro respalda al fiat.

Más bien el fiat se respalda a sí mismo. Lo cual acaba derivando en un poder total y absoluto por parte de la banca central como autoridad única en materia monetaria.

Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.

Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).

Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.

Una vez más, el oro

Ahí se las está dando de catedrático y eso de "arrogarse el empirismo" para sí es propio de la ideología marxista.

Usted ni es materialista ni empirista.

Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.

Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).

Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.

Una vez más, el oro

Bueno, le voy a echar un vistazo.

Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.

Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).

Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.

Una vez más, el oro

En fin.
 
Última edición:
Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.

Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).

Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.

Una vez más, el oro

Bueno, pues esto está muy bien.

Entonces, permítame que le pregunte: ¿sigue agradándole la propuesta de Positive Money consistente en crear dinero de la nada o empieza a ver con buenos ojos regresar a un patrón metálico duro?

Porque me da la sensación de que le gustan las medias tintas.

Elucubrar con su teoría del valor trabajo sin llegar a convertirlo en un patrón y elogiar las virtudes del oro sin llegar a convertirlo en un patrón de igual forma.

Es como un "quiero pero va a ser que no" constante. Una perpetua laxitud y ambigüedad. Tratar de hacer un encaje de bolillos pero sin llegar a consumarlo del todo. Un modus operandi que nos arroja a los pies del caballo, es decir, una autoridad totalitaria que le dé forma a ese maremágnum de ideas e inquietudes imposibles de formalizar y que, de formalizarlas, acaban perdiendo coherencia con el ideario previo.

Y disculpe las confianzas y el tono. Este es un asunto que me agita.

Gracias por su paciencia.
 
Usted se dice materialista pero se mofa de los "metaleros" y sencillamente, cuando un marxista dice llevar el empirismo al terreno de la sociología, a mí se me ponen los pelos como escarpias.

Ahí es cuando puedo sentir un miedo sano ante la parafernalia marxista.

Por favor, le pido. Es más, le imploro, que tenga cierta sensibilidad para señalar los peligros de la ideología marxista.

Toda ideología presenta sus peligros y, sin embargo, el marxismo presenta ciertas peculiaridades a la hora de replegarse en sí mismo que son ciertamente preocupantes.

Usted no es ni materialista ni empirista.
 
Última edición:

Estadísticas del foro

Temas
2.056.232
Mensajes
58.342.400
Miembros
190.996
Último miembro
Javierglopz43

El blog de burbuja.info

Volver