Todas las divisas fiduciarias están respaldadas en oro...
Pero que más da? , las devalúan respecto al metal y listo
Con las digitales pasará lo mismo
Por oro en papel mojado ??
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Todas las divisas fiduciarias están respaldadas en oro...
Pero que más da? , las devalúan respecto al metal y listo
Con las digitales pasará lo mismo
Me autoquoteo para pegar esta noticia de hoy :
Stone Ridge Reveals $115 Million Bitcoin Investment As Part Of Billion-Dollar Spin-Off
Estamos asistiendo en vivo y en directo a la mayor transferencia de riqueza de la historia
El rol monetario del oroPor oro en papel mojado ??
El rol monetario del oro
El rol monetario del oro
El rol monetario del oro
El rol monetario del oro
"La pregunta entonces es, si el oro no cumple ningún rol monetario, ¿cómo se explica esta acumulación del metal?"
Por supuesto que el oro tiene un rol monetario, pero los bancos no lo acumulan con esa idea, sino como una forma de proteger su balance.
Su objetivo fundamental, que es para lo que fueron diseñados, es el de formar un cártel monetario en conjunto con el sistema financiero y bancario, para evitar las consecuencias indeseadas (para ellos) de la inflación de precios, cuyo fin es disminuir la deuda del gobierno y sostener el negocio bancario basado en la reserva fraccionaria.
Otras consecuencias de sus políticas son la creación de burbujas de los activos denominados en $/€, y el trasvase de rentas de los trabajadores y pequeños empresarios hacia el gobierno, sus empleados y sus socios comerciales (bancos y empresas contactadas), que pueden derivar gran parte del dinero creado a sus negocios y actividades, todo aderezado por el efecto Cantillon, que supone que aquellos que reciben primero el nuevo dinero compran a precios aún sin inflactar, y los que reciben los efectos de la expansión sólo al final, disponen del dinero creado extra ya a los nuevos precios de burbuja.
Como decía, la función primordial de los bancos centrales es producir inflación de precios. Ni la estabilidad de precios, ni el empleo, están entre sus verdaderos objetivos.
Para ello, aumentan la oferta monetaria comprando activos como bonos del Tesoro, otro tipo de deuda corporativa, y acciones (aún no ha llegado el momento en que el banco central compre vivienda, ya que requiere de gestión activa en forma de mantenimiento, y la determinación de su valoración en el mercado es compleja, no es un producto homogéneo, ni sus precios transparentes como los de acciones y deuda, y lo que es más importante, el inmobiliario es un mercado altamente ILÍQUIDO, sería complicado escapar de él con una cartera de millones de viviendas en el momento de pánico).
Pues bien, el banco central paga toda esta deuda creando dinero de la nada, imprimiendo papelitos de colores o por medio de apuntes contables en las cuentas que los bancos comerciales tienen en el banco central, y a los que compra los bonos. Así como los bonos comprados forman parte de su activo, el dinero creado es el pasivo del banco central.
Las burbujas especulativas son realimentadas por el proceso de concesión de crédito mediado por la reserva fraccionaria, lo que multiplica el efecto de la expansión y hace que su magnitud entre en terrenos pantanosos de inestabilidad, provocada por la enorme deuda, pública, corporativa y privada, que es lo que finalmente provocará su colapso.
Así que todo el mundo es feliz y los economistas lanzan las campanas al vuelo, transmitiendo la idea de que el mundo ha llegado por fin al nirvana monetario y fiscal, todos somos cada vez más ricos porque el valor de nuestras casas se ha disparado hasta las nubes, y nuestras acciones se valoran a precios desorbitados, cada vez hay más y más rascacielos, se construyen todo tipo de infraestructuras, el desempleo es insignificante y, en definitiva, el mundo en su conjunto camina de la mano hacia la liberación del trabajo que la vida tiene la manía de exigir a la humanidad para su supervivencia.
Pero llega el momento en que toda esta idílica combinación de parabienes llega a su fin.
Aparece la temible DEFLACIÓN, ese entrometido aguafiestas, el que chapa el bar en el momento álgido de la fiesta, y provoca el enfado de todos los correligionarios.
Así como la inflación es sinónimo de expansión del dinero y el crédito debido a la política del banco central, y cuya consecuencia interesada es el aumento de los precios de los activos, bienes y servicios, la deflación es el proceso contrario, el desapalancamiento de la economía, la contracción del crédito, y el pinchazo de las burbujas de activos previas.
Entonces, este proceso de desapalancamiento sigue un mecanismo muy simple. Durante la fase expansiva los niveles de deuda se incrementan aumentando sutil pero sostenidamente el riesgo de insolvencia, mientras los tipos a la baja disminuyen la rentabilidad esperada de las inversiones. Los ahorradores y los fondos de cobertura, deben hacer apuestas cada vez más arriesgadas para mantener una mínima rentabilidad, lo que a la postre es el fin de todos ellos.
Todas las inversiones que fueron grandes negocios durante la fase expansiva, como la construcción de un millón de viviendas anuales o la construcción ilimitada de aeropuertos, se revelan en algún momento del futuro como malas inversiones, fruto de que el capital fue dirigido desde las actividades rentables a las locuras mesiánicas creadas al albur de bancos e instituciones financieras que regalaron el crédito. Las viviendas terminan vacías u ocupadas por personas sin oficio ni beneficio, los aeropuertos dedicados a aparcadero de aviones, etc.
Ante la primera caida bancaria, ante la primera gran quiebra, el sistema se segarro como el castillo de naipes que siempre había sido.
Los activos burbujeados implosionan, las empresas quiebran y arrastran a la banca acreedora, y así el sistema en su conjunto se encamina a la purga de las malas inversiones, pero como consecuencia final de todo ello, el balance del banco central se convierte en […]
Ante este escenario, los bancos centrales COMPRAN ORO, porque es el único y verdadero dinero que mantendrá su valor incluso cuando la burbuja estalle en mil pedazos. Así ha ocurrido en el pasado, y seguirá ocurriendo.
Me indigna este artículo. ¿De verdad que hay gente que cobra por escribir textos así? Ha juntado el repertorio de términos habituales, ha citado a Keynes y todo para decir que seguirán adelante con la agenda globalista, que con el cobi19 los países se han endeudado el triple y su solución es seguir dando préstamos y endeudando más al personal.Ya está aquí... ya ha llegado ...
IT'S OFFICIAL IMF CALLS FOR 'A NEW BRETTON WOODS' 'A New Bretton Woods Moment'https://t.co/bIo5KsgxCu ht @Sander_O_Boon #ResetAlert
— Willem Middelkoop Ver en X
Mejor el largo plazo, es más evidente:
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No estás leyendo bien lo que digo.Eres un poco o bastante necio. Tú crees que hay oro fisico que repalda toda la massa monnetaria creada de la nada desde 2008 hasta hoy en dia ?
Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.
Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).
Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.
Una vez más, el oro
Todas las divisas fiduciarias están respaldadas en oro...
Pero que más da? , las devalúan respecto al metal y listo
Con las digitales pasará lo mismo
Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.
Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).
Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.
Una vez más, el oro
Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.
Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).
Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.
Una vez más, el oro
Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.
Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).
Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.
Una vez más, el oro
Cada vez más en los mercados se admite que el oro (y parcialmente algunos metales preciosos) tiene características de activo monetario. Particularmente, es un dato de la realidad que con la profundización de la crisis financiera, el oro no se está comportando como una mercancía más, sino como la mercancía-equivalente, encarnación del valor. Es la reserva última de valor, lo cual da cuenta del porqué del alza de su precio a medida que aumenta la desconfianza en el dólar y el euro. Es evidente que el precio del oro se mueve de forma contracíclica, esto es, aumenta su demanda cuando aumentan los temores de una caída de la demanda y la producción globales. La demanda mundial de oro para inversión pasó de 620 toneladas en 2005 a 1672,3 toneladas en 2010. En 2010, solo en Londres, se comerciaba diariamente oro por valores de entre 67.000 y 220.000 millones de dólares. Desde el verano de 2007 hasta el presente la onza pasó de 650 dólares a 1778 dólares (cotización 10/08/11). En particular, en las dos últimas semanas, con el hundimiento de las acciones y la profundización de la caída tendencial del dólar, el oro no ha dejado de subir, a contramano de lo que sucede con los commodities. En lo que va del año, el precio del aluminio cayó un 2%, el del cobre más del 8%, el estaño casi el 14% y el petróleo el 10%. Subrayo, el oro no paró de subir. Esto no se puede explicar si no es en el marco de un comportamiento monetario.
Más en general, presento el siguiente problema, que ya he planteado en otras ocasiones: Si el oro no jugara un rol monetario como respaldo de los billetes, ¿por qué los bancos centrales conservan una enorme cantidad de oro, y aumentan las compras de oro en momentos de incertidumbre? En abril de 2011 las reservas oficiales de oro comprendían el 74,8% del total de las reservas de EEUU, el 70,8% de las de Alemania, 69% de Italia, 65,9% de Francia y 58,2% de Países Bajos (datos del Gold World Council). Todos estos países aumentaron la proporción de reservas de oro en el último año (EEUU y Alemania alrededor de dos puntos porcentuales). Corea del Sur recientemente compró fuertes cantidades de oro; China también estuvo adquiriendo oro, buscando diversificar sus reservas (que tienen un alto componente de títulos de la deuda de EEUU). Los stocks oficiales de oro de todos los países eran, en abril de 2011, de 27.227 toneladas. Para que se tenga una parámetro de comparación, en 1845 los stocks en manos de los bancos centrales eran de 84 toneladas (y 1300 toneladas era el oro en circulación y en los bancos). En 1895, esto es, en el “esplendor” del patrón oro, el total mundial de reservas oficiales de oro era de 2750 toneladas (otras 3350 por la circulación y monedas de oro en manos de los bancos comerciales) En aquel año el Banco de Inglaterra tenía solo 305 toneladas, a pesar del rol preponderante de la libra a nivel mundial, y el Tesoro de EEUU 170 toneladas. El oro de reserva no alcanzaba a cubrir la base monetaria de los países; pero servía de referente del valor del billete (en otros trabajos he planteado que se establece una relación simbólica compleja entre el oro y el billete, en tanto éste debe ser signo de valor).
Sin embargo, no solo se trata de las reservas oficiales, sino también de los inversores, que hoy buscan el oro como refugio, a pesar de que no tiene un rendimiento intrínseco. Se calculaba (WGC) que en 2010 el total de los stocks de oro eran de 166.600 toneladas. Al precio promedio de 2010 esto significa 6,5 billones de dólares; al precio del oro de principios de agosto de 2011 son 9 billones. Además, el oro está siendo utilizado como reserva de valor en transacciones financieras. Bancos, casas de cambio y cámaras de clearing que operan con derivados, lo aceptan como colateral. La utilización del oro como colateral se explica por el deterioro de muchos activos, en tanto reservas de valor, que tradicionalmente actuaban como colaterales, tales como los bonos europeos. En noviembre de 2010 ICE Clear Europe se convirtió en la primera casa de clearing europea en aceptar el oro como colateral para sus transacciones en swaps de energía y swaps por default de crédito (Aclaración: los swaps son acuerdos entre partes por las cuales una de ellas se asegura contra movimientos adversos de los precios, o contra default, y la otra parte asume el riesgo, a cambio de una tasa; cuando los swaps se hacen a través de una cámara, ésta pide que se deposite una garantía, o colateral). El oro empezó actuando como colateral con los mismos descuentos que los bonos gubernamentales de Alemania y Francia. También en EEUU el CME Group, el mercado de derivados más grande del mundo, acepta el oro como colateral. Los miembros del CME pueden proveer hasta US$ 200 millones de su colateral en oro. El descuento que se aplica al colateral del oro es mayor que el que se aplica a los bonos de gobiernos sólidos (Alemania, Gran Bretaña, Suiza, Francia y Canadá), pero es menor que el aplicado a otros bonos gubernamentales, o a las acciones seleccionadas del S&P. JP Morgan también anunció que aceptará el oro como colateral contra el préstamo de títulos y obligaciones de recompra (Aclaración: un acuerdo de recompra es una operación por la cual una entidad toma crédito “vendiendo” un activo a un precio, y acordando recomprarlo un tiempo más tarde, a un precio mayor; esta diferencia es la tasa que se paga por el crédito, y el activo actúa como colateral). Además, si se continuara deteriorando la confianza en la capacidad de pago de la deuda del gobierno estadounidense, existen todas las probabilidades de que aumente este rol del oro. Recordemos que los títulos del Tesoro de EEUU son los más utilizados en las operaciones de recompra, que mueven cientos de miles de millones de dólares por día. Todo esto no puede ser explicado si se sigue negando que el oro es un activo monetario.
Una vez más, el oro