*Tema mítico* : Esto va a explotar en cualquier momento. Estáis avisados.

Encadenan prestamos cofidis style , targetas de credito a full equip......
Si te digo la verdad, no, no creo que esta gente de la que hablo tiren de tarjetas de credito(ten en cuenta que al siguiente dia 1 tienes que devolver el credito), ni tampoco creo que pidan a cofidis, teniendo en cuenta que dan a intereses usureros y tendria que devolverlo, les saldria mas caro el collar que el perro.
 
Si te digo la verdad, no, no creo que esta gente de la que hablo tiren de tarjetas de credito(ten en cuenta que al siguiente dia 1 tienes que devolver el credito), ni tampoco creo que pidan a cofidis, teniendo en cuenta que dan a intereses usureros y tendria que devolverlo, les saldria mas caro el collar que el perro.

Este tipo de gente, gasta por vicio, como el adicto se engancha a la droja, esta gente no mira mas alla, cortoplacista
 
El BCE cae en la 'trampa': por qué no servirán los tipos de interés en negativo


La entidad comenzó a discutir la semana pasada la posibilidad de poner los tipos de interés en negativo, un experimiento que han repetido otros países como Japón, con escaso resultado

Los tipos de interés negativos han pasado de ser un ‘experimento mental’ a una realidad en la última década. La carrera de los estímulos monetarios llevó a Japón a poner el ‘precio del dinero’ en negativo en 2016. O lo que es lo mismo: pagar a los bancos por prestarles dinero. Ya hay tres países más con tipos negativos: Suiza, Dinamarca y Suecia (en su caso fue para evitar una apreciación de su moneda contra el euro), y ahora es el Banco Central Europeo quien valora esta opción.
Algunos miembros del Consejo de Gobierno pusieron esta alternativa sobre la mesa como una fórmula para evitar el ‘encefalograma plano’ de la economía europea. Aunque todavía no se ha adoptado, no se puede descartar que en los próximos meses no se vaya a poner en marcha. El presidente de la entidad, Mario Draghi, advirtió que “el BCE está determinado a actuar en caso de contingencias adversas”. Poca broma.

El problema es que esta medida, tan contundente, tendrá un efecto limitado, como bien muestra la literatura económica y la experiencia de Japón. El principal problema es que los efectos de la política monetaria son decrecientes, esto es, cada movimiento tiene menor impacto que el anterior. El BCE ha llegado ya muy lejos, más que nunca, de modo que un movimiento más a la baja tiene poca capacidad para estimular el crédito.

El objetivo de bajar los tipos de interés es que fluya el dinero desde los bancos hacia la ‘economía real’, esto es, empresas y familias. Sin embargo, los bancos ya tienen el tipo de depósito, esto es, la remuneración que da el BCE al exceso de liquidez, en negativo (en el -0,4%). Esto es, los bancos ya tienen que pagar por acumular liquidez. Si este incentivo no es suficiente para estimular el crédito, difícilmente puede lograrlo el tipo de interés negativo.
El problema no es que los bancos no quieran prestar dinero, es que no existe demanda de calidad suficiente como para elevar más la cartera de préstamos. Al mismo tiempo, los reguladores establecen cada vez más requerimientos de capital a los bancos por sus activos, lo que hace que eviten préstamos de riesgo.
El BCE se enfrenta a rendimientos decrecientes en su política expansiva y la mejor prueba de ello es la experiencia de Japón
“El Banco Central Europeo se enfrenta a rendimientos decrecientes en su política expansiva”, explica Rafael Doménech, responsable de análisis macroeconómico de BBVA Research, “la mejor prueba de ello es Japón y cómo no consigue salir de los bajos niveles de inflación”.
En Japón hay tipos negativos desde 2016, pero llevan años en niveles muy bajos para intentar reanimar la inflación. Sin embargo, los resultados han sido inexistentes. Es cierto que podría haber sido peor en un escenario alternativo con unos tipos más altos, pero la realidad es que la inflación lleva años por debajo del 1%. Los estímulos monetarios del Banco de Japón han fracasado a la hora de generar la esperada reflación. En los últimos años, los únicos picos de inflación que ha vivido el país han sido consecuencia de las subidas de impuestos al consumo, no por presiones inflacionistas.

En Europa, el BCE se enfrenta a una situación similar. Sus intentos para estimular la inflación y la economía han dado escaso resultado. De hecho, la entidad ya ha realizado sus inyecciones de liquidez a los bancos (TLTRO) con tipos de interés en negativo. Esto es: el eurobanco ya está pagando a los bancos por prestarles dinero y los resultados han sido limitados.
[Los inversores prevén tipos negativos del BCE a comienzos de 2020]
El problema es que la mayor parte de esa liquidez se queda en activos financieros y no llega a la economía real. Es la 'trampa de la liquidez' en la que están atrapados algunos bancos centrales. Consiste en que cuando los tipos de interés están ya muy bajos, los ahorradores tienen preferencia por el dinero líquido en vez de invertirlo. En la actualidad ocurre algo similar, con la excepción de que en vez de atesorar liquidez, los ahorradores adquieren activos financieros que sean también líquidos, que sería lo más parecido a tener efectivo. Por ejemplo, bonos soberanos. De esta forma, el dinero que crea el BCE se queda en los mercados financieros y no llega a la economía real.

Los bancos justifican esta decisión en que no existe suficiente demanda solvente de crédito como para poner este dinero a circular y que, las exigencias de capital establecidas por los reguladores, complican todavía más el flujo de crédito. La política monetaria llega hasta aquí, y ya ha logrado mucho en estos años, pero la reactivación de la economía necesita de un impulso mayor.
El presidente del BCE repite en todas sus intervenciones que es necesario que la política fiscal y la política económica contribuyan a reactivar el PIB. Draghi ha solicitado que el diseño de la política fiscal, tanto ingresos como gastos, sea más proclive al crecimiento. Por ejemplo, los impuestos indirectos son más regresivos pero tienen menor impacto sobre la actividad económica. Pero no solo eso: hace falta retomar la agenda de reformas estructurales que lleva años estancada, tanto en España como en Europa. Y en esto, la política del Banco Central Europeo tiene buena culpa.

Los estímulos monetarios han rebajado tanto los tipos de interés que los países del euro incluso cobran a los inversores por su deuda. Esta situación de calma en los mercados ha generado una gran complacencia entre los líderes políticos, que ya no se ven presionados a adoptar reformas para salir de la crisis. En España, por ejemplo, las medidas que se adoptaron entre los años 2009 y 2012 no se entenderían si no es en el contexto de una grave crisis económica.
Un movimiento más a la baja del Banco Central Europeo tendrá escaso éxito a la hora de reactivar la economía y la inflación. El recorrido de las políticas de demanda se está revelando limitado, ya que no están sirviendo para estimular la inversión ni el consumo. Y las políticas de oferta, que deberían servir para ganar productividad, están paralizadas. El escenario se complica todavía más si se tiene en cuenta que el envejecimiento todavía frena más la inversión y la efectividad de las políticas fiscales de demanda.

En Japón, el envejecimiento ha hundido los tipos de interés reales, y Europa va por el mismo camino. "A largo plazo, los tipos de interés reales dependen del crecimiento de la población y de la productividad y ambas están estancadas", señala Doménech, "de esta forma, el BCE se ve atrapado en el 'zero lower bound' (limite inferior cero para los tipos de interés)".

El BCE cae en la 'trampa': por qué no servirán los tipos de interés en negativo

Y lo que pasa en japón:

Japón tiene tantos hogares vacíos que los está regalando.

En Japón, hay demasiados hogares y no hay suficiente gente para vivir en ellos.
Este exceso de vivienda, conocido como akiya, ha llevado a que en algunos casos se entreguen casas.
La demanda de viviendas en ciudades provinciales, comunidades rurales y áreas suburbanas ha disminuido. Esto se debe en parte a las personas que gravitan hacia las ciudades. Y si no hay demanda, los valores se desploman. No hay incentivo para adquirir una casa antigua que puede haber sido heredada luego de la gloria de un familiar, por ejemplo. Y así las casas quedan vacías. Las autoridades locales se encuentran en una situación de captura 22: sin el permiso de los propietarios, no pueden intervenir para hacer cumplir la renovación o incluso la demolición de una propiedad vacante.
Entonces, si alguien se muda a Tokio, por ejemplo, pero termina heredando una casa en otra ciudad luego de la gloria de un familiar, puede optar por ignorar la herencia, especialmente si quiere evitar tener que pagar el impuesto de segunda residencia que se cobra. en Japón.
A menos que se conozca la propiedad de una propiedad, las autoridades no pueden tomar ninguna acción para demoler o comprar viviendas desocupadas, y no hay penalidades por no registrar un cambio de propiedad.
Pero el factor más importante en todo esto es el cambio demográfico. El tamaño de la población japonesa creció exponencialmente en el siglo XX de alrededor de 40 millones a 127 millones, pero ahora está cayendo rápidamente . A su ritmo actual de disminución, caerá en un tercio a 85 millones en 2100, y si esa tendencia no se detiene en 2300, solo quedarán 8,5 millones de japoneses.

En 2008, había 7,5 millones de casas vacías en Japón . Para 2013, había alcanzado los 8,2 millones. Ese número incluye todas las viviendas vacías: habitaciones para alquilar, pisos, y no solo casas, de las cuales se cree que hay alrededor de 2,2 millones actualmente vacías .
En todo Japón, los agentes de bienes raíces ofrecen casas en línea gratuitas, y los nuevos propietarios solo deben pagar los impuestos y las tarifas de los agentes. Muchas de las casas necesitan reparación, después de haber estado vacías por algún tiempo.
Pero a menos que el declive de la población del país se revierta, es poco probable que haya una afluencia de demanda para ellos, independientemente de su precio de venta inexistente.

Japón no es el único país que trata de equilibrar demasiadas casas y muy pocas personas. En varias partes rurales de Italia , ha habido una serie de obsequios de vivienda, incluidas las casas que se venden por solo 1 €.
Quizás eso no sea sorprendente. Con una edad media de 46,3 años, Japón tiene la población más antigua del mundo . Italia ocupa el segundo lugar, con una edad media de 45,9.
A diferencia de Japón, Italia tiene una historia de absorción de las poblaciones de migrantes en su propio. Si bien Japón ha hecho relativamente poco para alentar a los forasteros a establecerse, Italia tiene un estimado de cinco millones de miembros no nativos de la población . Eso es alrededor del 8% de su población actual. Si Japón quiere evitar descensos catastróficos de la población, puede tener que considerar permitir que más forasteros se establezcan de manera permanente.

Japan has so many empty homes it's giving them away
 
El BCE cae en la 'trampa': por qué no servirán los tipos de interés en negativo


La entidad comenzó a discutir la semana pasada la posibilidad de poner los tipos de interés en negativo, un experimiento que han repetido otros países como Japón, con escaso resultado

Los tipos de interés negativos han pasado de ser un ‘experimento mental’ a una realidad en la última década. La carrera de los estímulos monetarios llevó a Japón a poner el ‘precio del dinero’ en negativo en 2016. O lo que es lo mismo: pagar a los bancos por prestarles dinero. Ya hay tres países más con tipos negativos: Suiza, Dinamarca y Suecia (en su caso fue para evitar una apreciación de su moneda contra el euro), y ahora es el Banco Central Europeo quien valora esta opción.
Algunos miembros del Consejo de Gobierno pusieron esta alternativa sobre la mesa como una fórmula para evitar el ‘encefalograma plano’ de la economía europea. Aunque todavía no se ha adoptado, no se puede descartar que en los próximos meses no se vaya a poner en marcha. El presidente de la entidad, Mario Draghi, advirtió que “el BCE está determinado a actuar en caso de contingencias adversas”. Poca broma.

El problema es que esta medida, tan contundente, tendrá un efecto limitado, como bien muestra la literatura económica y la experiencia de Japón. El principal problema es que los efectos de la política monetaria son decrecientes, esto es, cada movimiento tiene menor impacto que el anterior. El BCE ha llegado ya muy lejos, más que nunca, de modo que un movimiento más a la baja tiene poca capacidad para estimular el crédito.

El objetivo de bajar los tipos de interés es que fluya el dinero desde los bancos hacia la ‘economía real’, esto es, empresas y familias. Sin embargo, los bancos ya tienen el tipo de depósito, esto es, la remuneración que da el BCE al exceso de liquidez, en negativo (en el -0,4%). Esto es, los bancos ya tienen que pagar por acumular liquidez. Si este incentivo no es suficiente para estimular el crédito, difícilmente puede lograrlo el tipo de interés negativo.
El problema no es que los bancos no quieran prestar dinero, es que no existe demanda de calidad suficiente como para elevar más la cartera de préstamos. Al mismo tiempo, los reguladores establecen cada vez más requerimientos de capital a los bancos por sus activos, lo que hace que eviten préstamos de riesgo.
El BCE se enfrenta a rendimientos decrecientes en su política expansiva y la mejor prueba de ello es la experiencia de Japón
“El Banco Central Europeo se enfrenta a rendimientos decrecientes en su política expansiva”, explica Rafael Doménech, responsable de análisis macroeconómico de BBVA Research, “la mejor prueba de ello es Japón y cómo no consigue salir de los bajos niveles de inflación”.
En Japón hay tipos negativos desde 2016, pero llevan años en niveles muy bajos para intentar reanimar la inflación. Sin embargo, los resultados han sido inexistentes. Es cierto que podría haber sido peor en un escenario alternativo con unos tipos más altos, pero la realidad es que la inflación lleva años por debajo del 1%. Los estímulos monetarios del Banco de Japón han fracasado a la hora de generar la esperada reflación. En los últimos años, los únicos picos de inflación que ha vivido el país han sido consecuencia de las subidas de impuestos al consumo, no por presiones inflacionistas.

En Europa, el BCE se enfrenta a una situación similar. Sus intentos para estimular la inflación y la economía han dado escaso resultado. De hecho, la entidad ya ha realizado sus inyecciones de liquidez a los bancos (TLTRO) con tipos de interés en negativo. Esto es: el eurobanco ya está pagando a los bancos por prestarles dinero y los resultados han sido limitados.
[Los inversores prevén tipos negativos del BCE a comienzos de 2020]
El problema es que la mayor parte de esa liquidez se queda en activos financieros y no llega a la economía real. Es la 'trampa de la liquidez' en la que están atrapados algunos bancos centrales. Consiste en que cuando los tipos de interés están ya muy bajos, los ahorradores tienen preferencia por el dinero líquido en vez de invertirlo. En la actualidad ocurre algo similar, con la excepción de que en vez de atesorar liquidez, los ahorradores adquieren activos financieros que sean también líquidos, que sería lo más parecido a tener efectivo. Por ejemplo, bonos soberanos. De esta forma, el dinero que crea el BCE se queda en los mercados financieros y no llega a la economía real.

Los bancos justifican esta decisión en que no existe suficiente demanda solvente de crédito como para poner este dinero a circular y que, las exigencias de capital establecidas por los reguladores, complican todavía más el flujo de crédito. La política monetaria llega hasta aquí, y ya ha logrado mucho en estos años, pero la reactivación de la economía necesita de un impulso mayor.
El presidente del BCE repite en todas sus intervenciones que es necesario que la política fiscal y la política económica contribuyan a reactivar el PIB. Draghi ha solicitado que el diseño de la política fiscal, tanto ingresos como gastos, sea más proclive al crecimiento. Por ejemplo, los impuestos indirectos son más regresivos pero tienen menor impacto sobre la actividad económica. Pero no solo eso: hace falta retomar la agenda de reformas estructurales que lleva años estancada, tanto en España como en Europa. Y en esto, la política del Banco Central Europeo tiene buena culpa.

Los estímulos monetarios han rebajado tanto los tipos de interés que los países del euro incluso cobran a los inversores por su deuda. Esta situación de calma en los mercados ha generado una gran complacencia entre los líderes políticos, que ya no se ven presionados a adoptar reformas para salir de la crisis. En España, por ejemplo, las medidas que se adoptaron entre los años 2009 y 2012 no se entenderían si no es en el contexto de una grave crisis económica.
Un movimiento más a la baja del Banco Central Europeo tendrá escaso éxito a la hora de reactivar la economía y la inflación. El recorrido de las políticas de demanda se está revelando limitado, ya que no están sirviendo para estimular la inversión ni el consumo. Y las políticas de oferta, que deberían servir para ganar productividad, están paralizadas. El escenario se complica todavía más si se tiene en cuenta que el envejecimiento todavía frena más la inversión y la efectividad de las políticas fiscales de demanda.

En Japón, el envejecimiento ha hundido los tipos de interés reales, y Europa va por el mismo camino. "A largo plazo, los tipos de interés reales dependen del crecimiento de la población y de la productividad y ambas están estancadas", señala Doménech, "de esta forma, el BCE se ve atrapado en el 'zero lower bound' (limite inferior cero para los tipos de interés)".

El BCE cae en la 'trampa': por qué no servirán los tipos de interés en negativo

Y lo que pasa en japón:

Japón tiene tantos hogares vacíos que los está regalando.

En Japón, hay demasiados hogares y no hay suficiente gente para vivir en ellos.
Este exceso de vivienda, conocido como akiya, ha llevado a que en algunos casos se entreguen casas.
La demanda de viviendas en ciudades provinciales, comunidades rurales y áreas suburbanas ha disminuido. Esto se debe en parte a las personas que gravitan hacia las ciudades. Y si no hay demanda, los valores se desploman. No hay incentivo para adquirir una casa antigua que puede haber sido heredada luego de la gloria de un familiar, por ejemplo. Y así las casas quedan vacías. Las autoridades locales se encuentran en una situación de captura 22: sin el permiso de los propietarios, no pueden intervenir para hacer cumplir la renovación o incluso la demolición de una propiedad vacante.
Entonces, si alguien se muda a Tokio, por ejemplo, pero termina heredando una casa en otra ciudad luego de la gloria de un familiar, puede optar por ignorar la herencia, especialmente si quiere evitar tener que pagar el impuesto de segunda residencia que se cobra. en Japón.
A menos que se conozca la propiedad de una propiedad, las autoridades no pueden tomar ninguna acción para demoler o comprar viviendas desocupadas, y no hay penalidades por no registrar un cambio de propiedad.
Pero el factor más importante en todo esto es el cambio demográfico. El tamaño de la población japonesa creció exponencialmente en el siglo XX de alrededor de 40 millones a 127 millones, pero ahora está cayendo rápidamente . A su ritmo actual de disminución, caerá en un tercio a 85 millones en 2100, y si esa tendencia no se detiene en 2300, solo quedarán 8,5 millones de japoneses.

En 2008, había 7,5 millones de casas vacías en Japón . Para 2013, había alcanzado los 8,2 millones. Ese número incluye todas las viviendas vacías: habitaciones para alquilar, pisos, y no solo casas, de las cuales se cree que hay alrededor de 2,2 millones actualmente vacías .
En todo Japón, los agentes de bienes raíces ofrecen casas en línea gratuitas, y los nuevos propietarios solo deben pagar los impuestos y las tarifas de los agentes. Muchas de las casas necesitan reparación, después de haber estado vacías por algún tiempo.
Pero a menos que el declive de la población del país se revierta, es poco probable que haya una afluencia de demanda para ellos, independientemente de su precio de venta inexistente.

Japón no es el único país que trata de equilibrar demasiadas casas y muy pocas personas. En varias partes rurales de Italia , ha habido una serie de obsequios de vivienda, incluidas las casas que se venden por solo 1 €.
Quizás eso no sea sorprendente. Con una edad media de 46,3 años, Japón tiene la población más antigua del mundo . Italia ocupa el segundo lugar, con una edad media de 45,9.
A diferencia de Japón, Italia tiene una historia de absorción de las poblaciones de migrantes en su propio. Si bien Japón ha hecho relativamente poco para alentar a los forasteros a establecerse, Italia tiene un estimado de cinco millones de miembros no nativos de la población . Eso es alrededor del 8% de su población actual. Si Japón quiere evitar descensos catastróficos de la población, puede tener que considerar permitir que más forasteros se establezcan de manera permanente.

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Hum... Tapayogurismo japones, me congratula, es lo que nos espera en el futuro, nos llevan decadas de ventaja.
 
El BCE cae en la 'trampa': por qué no servirán los tipos de interés en negativo


La entidad comenzó a discutir la semana pasada la posibilidad de poner los tipos de interés en negativo, un experimiento que han repetido otros países como Japón, con escaso resultado

Los tipos de interés negativos han pasado de ser un ‘experimento mental’ a una realidad en la última década. La carrera de los estímulos monetarios llevó a Japón a poner el ‘precio del dinero’ en negativo en 2016. O lo que es lo mismo: pagar a los bancos por prestarles dinero. Ya hay tres países más con tipos negativos: Suiza, Dinamarca y Suecia (en su caso fue para evitar una apreciación de su moneda contra el euro), y ahora es el Banco Central Europeo quien valora esta opción.
Algunos miembros del Consejo de Gobierno pusieron esta alternativa sobre la mesa como una fórmula para evitar el ‘encefalograma plano’ de la economía europea. Aunque todavía no se ha adoptado, no se puede descartar que en los próximos meses no se vaya a poner en marcha. El presidente de la entidad, Mario Draghi, advirtió que “el BCE está determinado a actuar en caso de contingencias adversas”. Poca broma.

El problema es que esta medida, tan contundente, tendrá un efecto limitado, como bien muestra la literatura económica y la experiencia de Japón. El principal problema es que los efectos de la política monetaria son decrecientes, esto es, cada movimiento tiene menor impacto que el anterior. El BCE ha llegado ya muy lejos, más que nunca, de modo que un movimiento más a la baja tiene poca capacidad para estimular el crédito.

El objetivo de bajar los tipos de interés es que fluya el dinero desde los bancos hacia la ‘economía real’, esto es, empresas y familias. Sin embargo, los bancos ya tienen el tipo de depósito, esto es, la remuneración que da el BCE al exceso de liquidez, en negativo (en el -0,4%). Esto es, los bancos ya tienen que pagar por acumular liquidez. Si este incentivo no es suficiente para estimular el crédito, difícilmente puede lograrlo el tipo de interés negativo.
El problema no es que los bancos no quieran prestar dinero, es que no existe demanda de calidad suficiente como para elevar más la cartera de préstamos. Al mismo tiempo, los reguladores establecen cada vez más requerimientos de capital a los bancos por sus activos, lo que hace que eviten préstamos de riesgo.
El BCE se enfrenta a rendimientos decrecientes en su política expansiva y la mejor prueba de ello es la experiencia de Japón
“El Banco Central Europeo se enfrenta a rendimientos decrecientes en su política expansiva”, explica Rafael Doménech, responsable de análisis macroeconómico de BBVA Research, “la mejor prueba de ello es Japón y cómo no consigue salir de los bajos niveles de inflación”.
En Japón hay tipos negativos desde 2016, pero llevan años en niveles muy bajos para intentar reanimar la inflación. Sin embargo, los resultados han sido inexistentes. Es cierto que podría haber sido peor en un escenario alternativo con unos tipos más altos, pero la realidad es que la inflación lleva años por debajo del 1%. Los estímulos monetarios del Banco de Japón han fracasado a la hora de generar la esperada reflación. En los últimos años, los únicos picos de inflación que ha vivido el país han sido consecuencia de las subidas de impuestos al consumo, no por presiones inflacionistas.

En Europa, el BCE se enfrenta a una situación similar. Sus intentos para estimular la inflación y la economía han dado escaso resultado. De hecho, la entidad ya ha realizado sus inyecciones de liquidez a los bancos (TLTRO) con tipos de interés en negativo. Esto es: el eurobanco ya está pagando a los bancos por prestarles dinero y los resultados han sido limitados.
[Los inversores prevén tipos negativos del BCE a comienzos de 2020]
El problema es que la mayor parte de esa liquidez se queda en activos financieros y no llega a la economía real. Es la 'trampa de la liquidez' en la que están atrapados algunos bancos centrales. Consiste en que cuando los tipos de interés están ya muy bajos, los ahorradores tienen preferencia por el dinero líquido en vez de invertirlo. En la actualidad ocurre algo similar, con la excepción de que en vez de atesorar liquidez, los ahorradores adquieren activos financieros que sean también líquidos, que sería lo más parecido a tener efectivo. Por ejemplo, bonos soberanos. De esta forma, el dinero que crea el BCE se queda en los mercados financieros y no llega a la economía real.

Los bancos justifican esta decisión en que no existe suficiente demanda solvente de crédito como para poner este dinero a circular y que, las exigencias de capital establecidas por los reguladores, complican todavía más el flujo de crédito. La política monetaria llega hasta aquí, y ya ha logrado mucho en estos años, pero la reactivación de la economía necesita de un impulso mayor.
El presidente del BCE repite en todas sus intervenciones que es necesario que la política fiscal y la política económica contribuyan a reactivar el PIB. Draghi ha solicitado que el diseño de la política fiscal, tanto ingresos como gastos, sea más proclive al crecimiento. Por ejemplo, los impuestos indirectos son más regresivos pero tienen menor impacto sobre la actividad económica. Pero no solo eso: hace falta retomar la agenda de reformas estructurales que lleva años estancada, tanto en España como en Europa. Y en esto, la política del Banco Central Europeo tiene buena culpa.

Los estímulos monetarios han rebajado tanto los tipos de interés que los países del euro incluso cobran a los inversores por su deuda. Esta situación de calma en los mercados ha generado una gran complacencia entre los líderes políticos, que ya no se ven presionados a adoptar reformas para salir de la crisis. En España, por ejemplo, las medidas que se adoptaron entre los años 2009 y 2012 no se entenderían si no es en el contexto de una grave crisis económica.
Un movimiento más a la baja del Banco Central Europeo tendrá escaso éxito a la hora de reactivar la economía y la inflación. El recorrido de las políticas de demanda se está revelando limitado, ya que no están sirviendo para estimular la inversión ni el consumo. Y las políticas de oferta, que deberían servir para ganar productividad, están paralizadas. El escenario se complica todavía más si se tiene en cuenta que el envejecimiento todavía frena más la inversión y la efectividad de las políticas fiscales de demanda.

En Japón, el envejecimiento ha hundido los tipos de interés reales, y Europa va por el mismo camino. "A largo plazo, los tipos de interés reales dependen del crecimiento de la población y de la productividad y ambas están estancadas", señala Doménech, "de esta forma, el BCE se ve atrapado en el 'zero lower bound' (limite inferior cero para los tipos de interés)".

El BCE cae en la 'trampa': por qué no servirán los tipos de interés en negativo

Y lo que pasa en japón:

Japón tiene tantos hogares vacíos que los está regalando.

En Japón, hay demasiados hogares y no hay suficiente gente para vivir en ellos.
Este exceso de vivienda, conocido como akiya, ha llevado a que en algunos casos se entreguen casas.
La demanda de viviendas en ciudades provinciales, comunidades rurales y áreas suburbanas ha disminuido. Esto se debe en parte a las personas que gravitan hacia las ciudades. Y si no hay demanda, los valores se desploman. No hay incentivo para adquirir una casa antigua que puede haber sido heredada luego de la gloria de un familiar, por ejemplo. Y así las casas quedan vacías. Las autoridades locales se encuentran en una situación de captura 22: sin el permiso de los propietarios, no pueden intervenir para hacer cumplir la renovación o incluso la demolición de una propiedad vacante.
Entonces, si alguien se muda a Tokio, por ejemplo, pero termina heredando una casa en otra ciudad luego de la gloria de un familiar, puede optar por ignorar la herencia, especialmente si quiere evitar tener que pagar el impuesto de segunda residencia que se cobra. en Japón.
A menos que se conozca la propiedad de una propiedad, las autoridades no pueden tomar ninguna acción para demoler o comprar viviendas desocupadas, y no hay penalidades por no registrar un cambio de propiedad.
Pero el factor más importante en todo esto es el cambio demográfico. El tamaño de la población japonesa creció exponencialmente en el siglo XX de alrededor de 40 millones a 127 millones, pero ahora está cayendo rápidamente . A su ritmo actual de disminución, caerá en un tercio a 85 millones en 2100, y si esa tendencia no se detiene en 2300, solo quedarán 8,5 millones de japoneses.

En 2008, había 7,5 millones de casas vacías en Japón . Para 2013, había alcanzado los 8,2 millones. Ese número incluye todas las viviendas vacías: habitaciones para alquilar, pisos, y no solo casas, de las cuales se cree que hay alrededor de 2,2 millones actualmente vacías .
En todo Japón, los agentes de bienes raíces ofrecen casas en línea gratuitas, y los nuevos propietarios solo deben pagar los impuestos y las tarifas de los agentes. Muchas de las casas necesitan reparación, después de haber estado vacías por algún tiempo.
Pero a menos que el declive de la población del país se revierta, es poco probable que haya una afluencia de demanda para ellos, independientemente de su precio de venta inexistente.

Japón no es el único país que trata de equilibrar demasiadas casas y muy pocas personas. En varias partes rurales de Italia , ha habido una serie de obsequios de vivienda, incluidas las casas que se venden por solo 1 €.
Quizás eso no sea sorprendente. Con una edad media de 46,3 años, Japón tiene la población más antigua del mundo . Italia ocupa el segundo lugar, con una edad media de 45,9.
A diferencia de Japón, Italia tiene una historia de absorción de las poblaciones de migrantes en su propio. Si bien Japón ha hecho relativamente poco para alentar a los forasteros a establecerse, Italia tiene un estimado de cinco millones de miembros no nativos de la población . Eso es alrededor del 8% de su población actual. Si Japón quiere evitar descensos catastróficos de la población, puede tener que considerar permitir que más forasteros se establezcan de manera permanente.

Japan has so many empty homes it's giving them away

Qué noticia más jugosa.
Los impuestos de segunda residencia en Japón seguro que no inciden en que haya casas vacías. Luego vas a las ciudades y ves que sí que hay gente sin techo que no tiene dónde caerse perecid, pero como se le ocurra comprar una casa por un yen le van a crujir. Yo ya he visto tapayogurismo con un piso de abuela en pueblo en decadencia, los herederos se la quedan como quien se queda un jarrón antiguo o las joyas, y encima les toca pagar impuestos por la propiedad cuando no les llega para reformarla.

También es muy curioso cómo no llama a los japoneses racistas, sino que dice que los japones han hecho "relativamente poco para alentar a los forasteros a establecerse".

Por último, la cantinela de que el envejecimiento (esto es, que la gente se cansa de tener descendientes y vive más años de lo esperado porque vive BIEN) es un problema gravísimo. A mi solo se me ocurre que es un problema gravísimo porque destruye el sistema ponzi estatal.
 
Como yo no entiendo ni papa del galimatías de la moneda, especialmente del $ por su status, las deudas públicas etc. os hago una pregunta.

Si yo tengo un millón de $ en bonos del estado de EEUU o en moneda $, con ese dinero puedo adquirir en EEUU un bien inmueble, empresa o lo que me de la gana? Puede un país que acumule deuda de EEUU, como China, comprar con esa deuda activos de cualquier tipo en EEUU?

Sigo preguntando, en caso de que yo o un país, no pudiéramos utilizar esos dólares para comprar activos en EEUU, significaría eso que tanto bonos como la moneda dólar no valdrían nada ni dentro ni fuera de EEUU? acaso son los $ de la población americana distintos a los $ que yo obtengo de vender mercancías a EEUU?

Por mucho que el ojo de osiris, o de horus o lo que sea, esté arriba de la pirámide del dólar simbolicamente con la intención de controlar la economía mundial, solo suena a teoría de la conspiración, la situación actual de confusión, manipulación y control solo es posible en nuestros tiempos con la informática, sus programas, algoritmos etc. que no era posible antes, a mi parecer la economía hasta unas décadas atrás, hasta la post IIGM, respondía a las matematicas, sumas, restas, multiplicaciones, divisiones, actualmente responde a algoritmos imposibles de desencriptar y menos de entender, ni se entiede, al menos yo, ni se sabe a donde vamos o tan siquiera de donde arrancamos.

Lo mismo me ocurre con el Bitcoin, no entiendo en que se basa, no entiendo a que responde, no entiendo como esa moneda puede responder en caso de una deuda impagable, de una hiperinflación o una caída brutal de la economía, yo entiendo que en caso de caos, un nigeriano con €,s puede comprar lo que quiera en Europa, lo mismo que el que tenga $, pero con el Bitcoín habría que buscar a alguien con €,s o $,s interesado en comprar los Bitcoins y si no existe ese comprador o me los paga a un precio muy bajo, me quedo con las pérdidas.

En fin, para mi este mundo es totalmente una gran mentira virtual y lo que me sorprende es que inversores del Bitcoin son de toda ideología, credo y raza que, no se que entienden de esa moneda, para mí un engendro del diablo, porque las realidades o mentiras virtuales destinadas al control, robo y expolio, salen de las mentes y no de la realidad física de las cosas.
 
(mensaje citado en revisión)
Te equivocas. Donde tú ves gente amargada y disociada de la realidad yo veo gente muy afectada por los impuestos, con falta de perspectivas vitales para salir de la carrera de la ardilla y con un alto sentido ético social que les empuja a compartir información acerca de lo que se está haciendo mal y lo que podría tener graves consecuencias en un futuro no muy lejano (para mi 8 años vista).

Con perdón de la audiencia, algunos queremos que todo cambie y es por: "O cambiamos todos o esto se va al traste".
 
O 15. Nadie puede saber cuando se va a desarrollar la crisis fuerte, porque depende de millones o miles de millones de factores individuales.

La idea que subyace al hilo, que estamos inmersos en una crisis monetaria de una gravedad solo comparable a la del 29, es lo que lo fundamenta.

Si los detractores y CMs tienen razón, nunca llegará la purga y el hilo se eternizará, hasta su gloria.

Si tenemos razón, quienes defienden al estado tendrán que pasar a reconocerlo.

Hay tantas evidencias de lo que dices como de la existencia de Aliens.
 
Te equivocas. Donde tú ves gente amargada y disociada de la realidad yo veo gente muy afectada por los impuestos, con falta de perspectivas vitales para salir de la carrera de la ardilla y con un alto sentido ético social que les empuja a compartir información acerca de lo que se está haciendo mal y lo que podría tener graves consecuencias en un futuro no muy lejano (para mi 8 años vista).

Con perdón de la audiencia, algunos queremos que todo cambie y es por: "O cambiamos todos o esto se va al traste".
Pues no vais a tener relaciones nunca
 
Factores externos que nos pueden llevar al caos social (de otro hilo).

1) Automoción en inicio de crisis global y lanzando soluciones mágicas utópicas como el coche eléctrico y restringir el diesel a transporte y agricultura/minas. Un castillo de naipes que se puede llevar millones de puestos de trabajo en toda europa.

2) Proxima oleada de fusiones bancarias y oficinas virtuales sin atención al público. Administrativos y Ades en una situación complicada.

En España eso se traduce en que al final de la actual legislatura puede que haya un millón de parados adicionales a los que ya tenemos sin perspectivas de encontrar trabajo a corto plazo.

Total, en 4-8 años solo habrá 12 millones de cotizantes del sector privado y la recaudación por impuestos de la economía productiva caerá en picado. El consumo interno a la porra.

Unido a la incorporación masiva al sistema de pensiones de los baby boomers: Colapso de la SS y estado del bienestar. Quiebra de España.

Si, estoy muy amargado, y eso que no trabajo en industria ni administración.
 
(mensaje citado en revisión)
Pues ya es raro para un 2007. Este hilo es lo que fue Burbuja en su mejor época.

No somos gente amargada, somos gente que prevemos que el sistema no puede aguantar mucho más y tratamos de anticiparnos para protegernos. Y sí, algunos estamos cabreados porque todo este tiempo extra lo estamos pagando los de abajo.
 
(mensaje citado en revisión)

La verdad incomoda y la massa prefiere una mentira que te rassura y asi la massa puede seguir con su cotidiano pensando que nada cambiara. El foro es muy grande puedes ir a otra parte.


 
La cosa se acelera:
Fitch baja el rating de Deutsche Bank a "BBB"

La agencia pierde ya la paciencia con la primera entidad alemana, cuya cotización está cayendo por debajo de los 6 euros.

Fitch baja el rating de Deutsche Bank a "BBB"

Hay que seguir al minuto lo que pase con DB, estamos en un momento histórico.
 

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