Opositar es absurdo para todo el que no tenga una ventaja competitiva brutal y vaya a determinados puestos blindados (ejemplo, eres un sustancia ilegal en derecho y contabilidad y buscar ir a hacienda, o estás cachas o, aun mejor, eres mujer de gimnasio y quieres meterte a policía).
Para el 90% de opositores restantes es Completamente absurdo ya. Cuando lo digo por ahí, me miran como a un orate para variar: Años comprando tickets de lotería funcionarial para que, si no lo consigues, hayas perdido la última oportunidad de hacer una vida largándote a Suiza o Singapur. Si lo consigues, va a ser justo antes de que el estado haga sustancia ilegal y ser funcionario sea una situación poco mejor que estar en la privada, pero habiendo perdido la juventud en la academia en vez de hacer capital en la juventud como es lógico -no solo financiero, sino humano, familiar, social...-.
Es decir, que incluso aunque lo consigas, solo te encontrarás hipotecado por la placita y habrás perdido la oportunidad de largarte a tiempo de echar raíces y fructificar en algún lugar menos podrido todavía.