Las declaraciones son brutales, y hasta se “perciben” como amenazantes, como indica el compañero
@Rosso, si resulta que el vulgo despierta de la disonancia cognitiva de que le digan desde los altavoces que la “inflacción” es de un 2% pero te vas a tomar un café y te lo han subido fácil un 20%.
“Así, la presidenta
ha reconocido el hecho de que
la inflación ha experimentado un pronunciado descenso desde el pico del 10,6% registrado en
octubre de 2022,
estabilizándose en torno al objetivo del
dos por ciento. Sin embargo, ha matizado que
las familias europeas, a través de su opinión en las encuestas,
perciben que los precios continúan situándose por encima de la inflación medida.
"Las
percepciones de la inflación describen las creencias de las personas sobre los cambios recientes en los precios. Aunque estas percepciones suelen evolucionar en consonancia con la inflación medida, por lo general son más elevadas.
Se trata de un fenómeno global, no exclusivo de la zona del euro"”