Menudo desastre:
Está demasiado convencido de la baja probabilidad de una guerra civil por la diferencia de poder entre el ejército y la población civil. En el momento en que se produjeran las primeras gloria por enfrentamientos, los instintos humanos más primarios aflorarían, la cadena de mando se rompería: deserciones, unidades rebeldes o no acatando órdenes directas, deslegitimación del poder político, parón de la economía, fuga de capitales, etc... Digamos que la sociedad occidental es quebradiza: aparentemente su estructura es sólida, pero un impacto en el lugar y momento adecuados la pueden hacer colapsar rápidamente.
Deberían someter a la población con miedo constante a amenazas internas y/o externas y cambiar a sistemas políticos tiránicos, quitándose la careta de falsas democracias. El problema es que no disponen de tiempo suficiente para transicionar al nuevo modelo. Intentan compensarlo apoyándose en ingeniería social y medios tecnológicos de control de masas pero no será suficiente.