*Tema mítico* : Esto va a explotar en cualquier momento. estáis avisados (III)

Buena entrada de tu blog hoy @antorob, pero te falta añadir a los antecedentes de la situación actual la repocalipsis de setiembre de 2019 antecedente directo de la epidemia y todo esto.
Entonces los ciclos economicos de Kitchin, Juglar y Kuznets, el k47 de Dent, además del de Kondratiev y el secular de Braudel para qué diablos se estudian si no sirven para nada.? Eso por no mencionar los ocho tipos de ciclos de bolsa el de Benner, la pauta decenal de Lawrence, etc, etc que hay descritos...
en todo caso un buen articulo pero mojate más, y haz tu mejor suposición.
Ya he explicado que desde 2008, los ciclos han perecid (al menos los plazo corto, los demás ya veremos), lo mismo que el crecimiento "natural", siendo sustituidos por la manipulación de los BC.

A ver si alguno de los ciclos citados, había previsto la existencia de tipos negativos durante tantos años y sus consecuencias sobre la economía "real".

Hay que aceptar que el "enfermo" está en coma inducido y solo sigue respirando porque está ayudado por una "máquina".

La suposición la enmarco en la hipótesis que desarrollo en el blog y concretamente en el último artículo.

Por cierto, vigilar las tensiones de liquidez, aunque la FED está al tanto y no creo qye vayan muy lejos.

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Ya he explicado que desde 2008, los ciclos han perecid (al menos los plazo corto, los demás ya veremos), lo mismo que el crecimiento "natural", siendo sustituidos por la manipulación de los BC.

A ver si alguno de los ciclos citados, había previsto la existencia de tipos negativos durante tantos años y sus consecuencias sobre la economía "real".

Hay que aceptar que el "enfermo" está en coma inducido y solo sigue respirando porque está ayudado por una "máquina".

La suposición la enmarco en la hipótesis que desarrollo en el blog y concretamente en el último artículo.

Por cierto, vigilar las tensiones de liquidez, aunque la FED está al tanto y no creo qye vayan muy lejos.

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El k47 está estudiadisimo por HDent, por ejemplo, está demostrado que la gente gasta más hacia los 47 años de edad, antes y después gastan menos.Cuando el grueso de la población tiene esa edad hay un boom económico.
Y no he puesto todos los ciclos que conozco que existen, como el JMHurst, lo difícil es combinarlos todos y hacer un supuesto lógico. Tú entrada está muy bien, de verdad.
Ya sabemos que estos haran lo único que pueden hacer que es imprimir mas y más pero decir que los BBCC crean los ciclos es no decir nada al final y disculpa mi franqueza.si al final de cada decada/principios de la siguiente hay crisis económica eso también es sabido.
Personalmente creo que el petroleo no es un problema y me lo dijo el antiguo director general de la antigua Cepsa, :"hay petróleo para dar tomar y regalar".
En fin espero que no te lo tomes a mal por tus artículos son estupendos.
Me interesa mucho tu libro donde lo encuentro?
Gracias. Saludos.
PD los ciclos están desde que José habló con el Faraón, ni está perecid ni lo estarán, son parte de la naturaleza humana.
 
La Reserva Federal inyectó hoy otros 22 mil millones de dólares en liquidez.

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Esta medida, valorada entre 22.000 y 29.000 millones de dólares, aborda las tensiones inmediatas derivadas de los ajustes de balance al cierre del trimestre, la elevada emisión de bonos del Tesoro y la posible acumulación de efectivo. Se trata de un mantenimiento rutinario, más que de un giro completo hacia una política monetaria expansiva, si bien refleja vigilancia ante la desaceleración del crecimiento; cambios de mayor envergadura implicarían recortes de tipos.
 

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El k47 está estudiadisimo por HDent, por ejemplo, está demostrado que la gente gasta más hacia los 47 años de edad, antes y después gastan menos.Cuando el grueso de la población tiene esa edad hay un boom económico.
Y no he puesto todos los ciclos que conozco que existen, como el JMHurst, lo difícil es combinarlos todos y hacer un supuesto lógico. Tú entrada está muy bien, de verdad.
Ya sabemos que estos haran lo único que pueden hacer que es imprimir mas y más pero decir que los BBCC crean los ciclos es no decir nada al final y disculpa mi franqueza.si al final de cada decada/principios de la siguiente hay crisis económica eso también es sabido.
Personalmente creo que el petroleo no es un problema y me lo dijo el antiguo director general de la antigua Cepsa, :"hay petróleo para dar tomar y regalar".
En fin espero que no te lo tomes a mal por tus artículos son estupendos.
Me interesa mucho tu libro donde lo encuentro?
Gracias. Saludos.
PD los ciclos están desde que José habló con el Faraón, ni está perecid ni lo estarán, son parte de la naturaleza humana.

El príncipe MBS de Arabia dijo en un video oficial de 2021, que en 2030 apenas quedará petróleo fuera de Oriente Medio. Probablemente sea la persona mejor informada del mundo.

Entre el director general de la antigua CEPSA y MBS, ya sabes quien tiene mejor información, pero yo no les creo a ninguno, porque nadie, insisto, nadie sabe lo que hay bajo el subsuelo.

Cada uno tenemos nuestras estimaciones, hay algunas más fiables que otras, pero todo son previsiones.

Y no me importaría tener una charla con tu director, para ver cuanto "sabe" de verdad.

Respecto a los ciclos, no es cuestión de cómo han funcionado hasta ahora, sino de como funcionarán en el futuro. MI opinión es que han sido "secuestrados", y tras la crisis que venga, ya veremos si no hay que reescribir la historia económica, porque esta crisis no será como ninguna que hayamos visto.
 
Todo el mundo sabe que el sistema se basa en garantías cada vez más frágiles. Lo que importa ahora ya no es la calidad de los bonos, sino la capacidad de obtener efectivo contra los bonos del Tesoro.

Una avalancha de letras del Tesoro no crea más liquidez, la absorbe.

Cuantos más activos riesgosos haya en el sistema, más bonos del Tesoro se necesitarán para “purificarlos” y más se disparará la demanda de efectivo.

Ya nadie confía plenamente en nadie. Cada noche tienen que cerrar posiciones porque nadie les da crédito a más de 24h. No hay liquidez para cerrar esa cantidad de posiciones. Las garantías, como los bonos del tesoro y el oro, se acumulan en los balances como un tesoro. A su vez, la avalancha de bonos los devalúa haciendo necesario acumular más para cubrir garantías.

Se está generando una situación compleja.

El estrés por liquidez se está intensificando​


A primera vista, todo parece estar bajo control: las acciones se mantienen estables y la economía estadounidense es resiliente. Y, sin embargo, algo va mal en el sistema financiero global.

En los últimos días, el coste del efectivo a muy corto plazo — el SOFR (Tasa de financiamiento garantizada a un día), que mide cuánto cuesta pedir dinero prestado a un día—, ha aumentado drásticamente.

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La tasa SOFR a un día, que mide el costo real del dinero entre instituciones, ahora excede la tasa IOR — la tasa que la Reserva Federal paga a los bancos sobre sus reservas. Este diferencial, el mayor desde el comienzo del ciclo monetario actual, muestra que ahora es más caro obtener efectivo en el mercado que dejarlo en las bóvedas de la Reserva Federal.

En otras palabras, las instituciones financieras están dispuestas a pagar más por pedir prestado dólares en el muy corto plazo de lo que ganarían si los dejaran en el banco central. Esto es una señal de escasez de liquidez localizada: los dólares existen en el sistema, pero ya no circulan donde se necesitan. Los grandes bancos mantienen sus reservas, los fondos del mercado monetario casi han vaciado sus inversiones en la Reserva Federal y el mercado financiero diario (el mercado Repo) se está asfixiando.

Cuando el SOFR excede consistentemente la tasa IOR, no significa que la Reserva Federal haya perdido el control, sino que al mercado del dólar le resulta cada vez más difícil respirar: el costo del efectivo ahora está dictado por la escasez, no por la política monetaria.

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El coste del efectivo no ha sido tan alto en cinco años. Sobre todo, el volumen de estas transacciones se ha disparado: ahora se prestan o toman prestados más de 3 billones de dólares cada noche en el mercado estadounidense de financiación garantizada, conocido como mercado “Repo” (para acuerdos de recompra).

Aquí es donde las grandes instituciones financieras — bancos, fondos del mercado monetario, fondos de cobertura y distribuidores primarios — intercambian efectivo por efectivo estadounidense. Letras del Tesoro como garantía, normalmente por una sola noche.

Este mercado, cuyo tipo de referencia es el SOFR (Secured Overnight Financing Rate), se ha convertido en el corazón palpitante del sistema del dólar: ahora determina el precio real del dinero a corto plazo.

Cada noche se realizan en este mercado más de 3 billones de dólares en transacciones, un récord histórico que ilustra tanto la creciente dependencia del sistema de la financiación diaria como la tensión que surge tan pronto como la demanda de liquidez supera la capacidad crediticia de los bancos.

Esto significa que una gran parte del sistema financiero mundial ahora se refinancia diariamente. Cada noche, miles de instituciones —bancos, fondos del mercado monetario, fondos de cobertura— cierran sus posiciones sólo para reabrirlas a la mañana siguiente.

Es como si la economía global viviera en un ciclo de 24 horas. Este nivel récord de actividad no es un signo de buena salud, sino más bien un estado de tensión permanente.

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Cuanto más aumenta el volumen de operaciones, más significa que los jugadores necesitan efectivo inmediato para mantener sus posiciones en funcionamiento.

El sistema funciona a plena capacidad, sin reservas: cada dólar que entra vuelve a salir directamente, reciclado en otra operación de financiación.

En resumen, el aumento del SOFR y la explosión de estos volúmenes muestran que el mercado del dólar sigue funcionando, pero a costa de un esfuerzo constante, como un corazón que late demasiado rápido para mantener la presión.

Esto es un signo de sobrecalentamiento, no de resistencia.


Esto no es insignificante: significa que el efectivo es cada vez más escaso en un sistema ya saturado de Estados Unidos. Letras del Tesoro.

Una abundancia que asfixia​

Bonos del Tesoro Se supone que son el activo más seguro y líquido del mundo. Son el “efectivo” de las grandes instituciones: siempre se pueden comprar, vender o utilizar como garantía.

Pero hoy en día hay demasiados.

Desde principios del verano, el Tesoro de Estados Unidos ha estado emitiendo deuda pública a un ritmo sin precedentes para financiar déficits cada vez mayores. Esta avalancha de emisiones alimenta la aparente liquidez, pero esconde una realidad más tensa: una gran parte de estos valores es absorbida por actores que los mantienen en reserva, sin devolverlos al circuito financiero de corto plazo.

En otras palabras, cuanto más deuda tenga Estados Unidos, Cuestiones del Tesoro, cuanto más se llena el oleoducto del dólar... sin mejorar el flujo de caja.

Y esta abundancia crea una paradoja: cuanto más letras del Tesoro hay en circulación, más difícil resulta su circulación.

¿Por qué? Porque los compradores de estos valores —bancos, aseguradoras, fondos del mercado monetario— no los revenden.

Los conservan para cumplir con sus obligaciones de seguridad, ratios de liquidez o normas prudenciales.

Por lo tanto, cada nueva emisión se suma a los balances ya completos, sin volver a poner efectivo en circulación.

Las subastas de bonos del Tesoro parecen buenas en el papel, pero ya no alimentan el mercado donde realmente falta liquidez.

Una avalancha de letras del Tesoro no crea más liquidez, la absorbe.

Cada vez que el gobierno de Estados Unidos emite nuevos valores para financiar su déficit, estos billetes deben encontrar un comprador, y ese comprador debe pagar en efectivo.

A corto plazo, cada subasta retira dólares del mercado: el dinero va al Tesoro y sólo regresará más tarde, cuando el gobierno lo gaste.

El verdadero problema proviene de lo que sucede después.

Una vez compradas, estas letras del Tesoro permanecen almacenadas en los balances de bancos, fondos del mercado monetario e inversores institucionales. Ya no circulan: se mantienen para cumplir con los ratios de cobertura de liquidez (LCR) o como garantía en transacciones de financiación.

Como resultado, los bonos del Tesoro, que se supone son los activos más líquidos del mundo, se convierten en activos congelados que inmovilizan efectivo en lugar de liberarlo.

A esto se suma un segundo fenómeno, aún más poderoso: la transformación colateral.

Ante el aumento de la deuda riesgosa — préstamos privados, bonos especulativos, productos estructurados — los bancos y los fondos buscan cambiar sus activos dudosos por “papel limpio”, es decir, letras del Tesoro, para recaudar efectivo más fácilmente. Este mecanismo de transformación, en el corazón del mercado de repos, permite lavar el riesgo: los activos tóxicos se eliminan temporalmente de los balances bancarios y se sustituyen por bonos del Tesoro, que se consideran libres de riesgo.

De esta manera, el peligro real se desplaza, pero no se elimina: circula fuera de los balances regulados, oculto en las operaciones de garantía y titulización. Por tanto, ya no existe ningún vínculo directo entre el deterioro de la economía real y las aparentes tensiones financieras. Todo el mundo sabe que el sistema se basa en garantías cada vez más frágiles. Lo que importa ahora ya no es la calidad de los bonos, sino la capacidad de obtener efectivo contra los bonos del Tesoro.

Es una especie de reciclaje: el crédito dudoso se transforma en garantía “oficial”.

Cada transformación de este tipo consume liquidez dos veces: primero para obtener los Tesoros necesarios para el intercambio, y luego para financiar estos Tesoros en el mercado de repos.

Cuantos más activos riesgosos haya en el sistema, más bonos del Tesoro se necesitarán para “purificarlos” y más se disparará la demanda de efectivo.

Es un círculo vicioso: el gobierno emite cada vez más bonos del Tesoro, los bancos atan una porción cada vez mayor de ellos a sus balances y el resto se utiliza para transformar el riesgo privado en garantía pública.

Como resultado, los canales de financiación se obstruyen y, paradójicamente, el dólar escasea en un mundo ahogado en deuda estadounidense.

La Reserva Federal acaba de reducir sus tipos de interés clave en un cuarto de punto. Muchos creen que al reducir las tasas, la Reserva Federal puede “devolver efectivo al sistema”

Sin embargo, hoy en día no es así como funciona.

Un recorte de tasas hace que el dinero sea más barato, pero no crea más.

Y el problema actual no es el precio del dólar: es el hecho de que los dólares ya no circulan donde se necesitan.

Cuando la Reserva Federal recorta las tasas, envía una señal a todo el sistema: “la financiación es más fácil.”

En realidad, siguen siendo los mismos actores —los grandes bancos y los fondos del mercado monetario— los que controlan la distribución del efectivo. Estas instituciones mantienen sus reservas fuera de precaución, porque saben que los balances ya están sobrecargados de deuda pública y garantías que necesitan ser refinanciadas.

Peor aún, un recorte de tasas puede exacerbar el desequilibrio. Empuja al Tesoro de Estados Unidos a emitir cada vez más deuda —ya que los préstamos se vuelven más baratos— y al mismo tiempo alienta a los inversores a buscar garantías más seguras para protegerse.

El resultado: más letras del Tesoro para absorber, más demanda de efectivo para financiarlas... y por tanto aún más tensión en el mercado financiero.

Es una cruel paradoja: cuanto más intenta aliviar la Reserva Federal, más riesgo corre de saturar el sistema.

Esto no es una crisis de tarifas, es una crisis de plomería.

Y mientras la liquidez no fluya libremente, incluso una tasa clave más baja no devolverá aire al sistema.

A corto plazo, el oro se vende mediante fondos que buscan liberar efectivo.

En tiempos de tensión de liquidez, cada transacción de financiación (repo) se vuelve más exigente: los bancos piden a los fondos de cobertura que depositen más garantías para renovar sus posiciones.

Ante estas llamadas de margen, los fondos no tienen más remedio que vender lo que pueden vender inmediatamente — y el oro altamente líquido se convierte en la primera víctima.

Esto es exactamente lo que estamos viendo hoy: ventas de oro “en papel” por fondos estrangulados por el estrés financiero.

Al mismo tiempo, China sigue acumulando oro físico, aumentando constantemente sus reservas.

El mercado del oro está así dividido entre dos fuerzas opuestas: por un lado, las liquidaciones forzadas de oro financiero; por el otro, la demanda estratégica de oro tangible.

Este desequilibrio es temporal.

Cuando el mercado se dé cuenta plenamente de que la Reserva Federal no puede resolver este problema de liquidez simplemente recortando las tasas, el oro recuperará su lugar natural: el de refugio definitivo en un sistema saturado de deuda y privado de liquidez real.
 

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Última edición:
El príncipe MBS de Arabia dijo en un video oficial de 2021, que en 2030 apenas quedará petróleo fuera de Oriente Medio. Probablemente sea la persona mejor informada del mundo.

Entre el director general de la antigua CEPSA y MBS, ya sabes quien tiene mejor información, pero yo no les creo a ninguno, porque nadie, insisto, nadie sabe lo que hay bajo el subsuelo.

Cada uno tenemos nuestras estimaciones, hay algunas más fiables que otras, pero todo son previsiones.

Y no me importaría tener una charla con tu director, para ver cuanto "sabe" de verdad.

Respecto a los ciclos, no es cuestión de cómo han funcionado hasta ahora, sino de como funcionarán en el futuro. MI opinión es que han sido "secuestrados", y tras la crisis que venga, ya veremos si no hay que reescribir la historia económica, porque esta crisis no será como ninguna que hayamos visto.
Con todos mis respetos, ahora mismo el petróleo es el problema menos relevante de la economia mundial. Las tensiones son importantes y graves por otros motivos. El petroleo, a 20 años vista, no es un problema y menos con las nuevas tecnologías de extraccion. Si EEUU esta estrujando sus pozos hace 20 años, imagínese lo que queda por estrujar en el resto del mundo.

En fin, creo que ahora mismo la economia mundial esta atravesando otro tipo de crisis.

Enhorabuena por su blog y sus comentarios. Es un placer leerle. No decaiga. Gracias por compartir.
 
El príncipe MBS de Arabia dijo en un video oficial de 2021, que en 2030 apenas quedará petróleo fuera de Oriente Medio. Probablemente sea la persona mejor informada del mundo.

Entre el director general de la antigua CEPSA y MBS, ya sabes quien tiene mejor información, pero yo no les creo a ninguno, porque nadie, insisto, nadie sabe lo que hay bajo el subsuelo.

Cada uno tenemos nuestras estimaciones, hay algunas más fiables que otras, pero todo son previsiones.

Y no me importaría tener una charla con tu director, para ver cuanto "sabe" de verdad.

Respecto a los ciclos, no es cuestión de cómo han funcionado hasta ahora, sino de como funcionarán en el futuro. MI opinión es que han sido "secuestrados", y tras la crisis que venga, ya veremos si no hay que reescribir la historia económica, porque esta crisis no será como ninguna que hayamos visto.
Son tus palabras: Previsiones ...estimaciones.
En cuanto a la próxima crisis sí estoy de acuerdo contigo, va a ser una situación muy grave que superará las anteriores.
Hay otra cosa que quería resaltar:
El sensacionalismo se ha apoderado de la Red, todos incluidos zerohedge.com, los poderes fácticos y la monetización han convertido las noticias económicas en una carrera por quien dice la cosa más alarmante para conseguir visitas y monetizar click bait. Lo que fue hasta hace quince años una fuente independiente de noticias es ahora la aplicación del lema periodístico:
"que la realidad no te estropee un buen titular", con lo que hay que tener un conocimiento previo para separar el 99% de la información irrelevante del grano. Y poca gente lo tiene.
Que tengáis todos un buen día.
 
Última edición:
Con todos mis respetos, ahora mismo el petróleo es el problema menos relevante de la economia mundial. Las tensiones son importantes y graves por otros motivos. El petroleo, a 20 años vista, no es un problema y menos con las nuevas tecnologías de extraccion. Si EEUU esta estrujando sus pozos hace 20 años, imagínese lo que queda por estrujar en el resto del mundo.

En fin, creo que ahora mismo la economia mundial esta atravesando otro tipo de crisis.

Enhorabuena por su blog y sus comentarios. Es un placer leerle. No decaiga. Gracias por compartir.

Está por ver qué crisis arrastrá a la otra; si la de recursos activará a la financiera, o si será la crisis del sistema financiero la que haga estallar la crisis de recursos.
 
Con todos mis respetos, ahora mismo el petróleo es el problema menos relevante de la economia mundial. Las tensiones son importantes y graves por otros motivos. El petroleo, a 20 años vista, no es un problema y menos con las nuevas tecnologías de extraccion. Si EEUU esta estrujando sus pozos hace 20 años, imagínese lo que queda por estrujar en el resto del mundo.

En fin, creo que ahora mismo la economia mundial esta atravesando otro tipo de crisis.

Enhorabuena por su blog y sus comentarios. Es un placer leerle. No decaiga. Gracias por compartir.
Gracias por sus amables palabras.

Pero este es el problema, el desconocimiento general sobre un tema tan importante.

Las tensiones de liquidez son graves, pero no nos engañemos, fácilmente gestionables.

La escasez de recursos (ignorada por el conjunto de la población) no es fácil de gestionar. No es un problema de falta de reservas (que también), sino de incapacidad de extraerlas a la velocidad requerida para mantener el sistema.

En fin, supongo que se necesita profundizar y es algo que lleva tiempo. Lo he hecho durante 20 años y trasladar todo lo que encuentro es complicado.

Estamos en la fase final de los recursos "baratos" y aunque por un periodo corto exista exceso de petróleo (2025-2026), la tendencia es irreversible, porque están terminando todos los proyectos de décadas al mismo tiempo, dando la impresión de que "sobra" petróleo. Cuando terminen en solo unos pocos años, nos daremos cuenta que detrás no queda apenas nada y el declive no descansa. La escasez será persistente y creciente y eso desnivelará el transporte y la extracción del resto de recursos. Hoy día, nada se puede hacer sin petróleo, nada a la escala requerida. Pero no nos daremos cuenta de eso, hasta que empiece a faltar petróleo. Paciencia.

Solo puedo decir que veremos ...
 
Todo el mundo sabe que el sistema se basa en garantías cada vez más frágiles. Lo que importa ahora ya no es la calidad de los bonos, sino la capacidad de obtener efectivo contra los bonos del Tesoro.

Una avalancha de letras del Tesoro no crea más liquidez, la absorbe.

Cuantos más activos riesgosos haya en el sistema, más bonos del Tesoro se necesitarán para “purificarlos” y más se disparará la demanda de efectivo.

Ya nadie confía plenamente en nadie. Cada noche tienen que cerrar posiciones porque nadie les da crédito a más de 24h. No hay liquidez para cerrar esa cantidad de posiciones. Las garantías, como los bonos del tesoro y el oro, se acumulan en los balances como un tesoro. A su vez, la avalancha de bonos los devalúa haciendo necesario acumular más para cubrir garantías.

Se está generando una situación compleja.

El estrés por liquidez se está intensificando​


A primera vista, todo parece estar bajo control: las acciones se mantienen estables y la economía estadounidense es resiliente. Y, sin embargo, algo va mal en el sistema financiero global.

En los últimos días, el coste del efectivo a muy corto plazo — el SOFR (Tasa de financiamiento garantizada a un día), que mide cuánto cuesta pedir dinero prestado a un día—, ha aumentado drásticamente.

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La tasa SOFR a un día, que mide el costo real del dinero entre instituciones, ahora excede la tasa IOR — la tasa que la Reserva Federal paga a los bancos sobre sus reservas. Este diferencial, el mayor desde el comienzo del ciclo monetario actual, muestra que ahora es más caro obtener efectivo en el mercado que dejarlo en las bóvedas de la Reserva Federal.

En otras palabras, las instituciones financieras están dispuestas a pagar más por pedir prestado dólares en el muy corto plazo de lo que ganarían si los dejaran en el banco central. Esto es una señal de escasez de liquidez localizada: los dólares existen en el sistema, pero ya no circulan donde se necesitan. Los grandes bancos mantienen sus reservas, los fondos del mercado monetario casi han vaciado sus inversiones en la Reserva Federal y el mercado financiero diario (el mercado Repo) se está asfixiando.

Cuando el SOFR excede consistentemente la tasa IOR, no significa que la Reserva Federal haya perdido el control, sino que al mercado del dólar le resulta cada vez más difícil respirar: el costo del efectivo ahora está dictado por la escasez, no por la política monetaria.

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El coste del efectivo no ha sido tan alto en cinco años. Sobre todo, el volumen de estas transacciones se ha disparado: ahora se prestan o toman prestados más de 3 billones de dólares cada noche en el mercado estadounidense de financiación garantizada, conocido como mercado “Repo” (para acuerdos de recompra).

Aquí es donde las grandes instituciones financieras — bancos, fondos del mercado monetario, fondos de cobertura y distribuidores primarios — intercambian efectivo por efectivo estadounidense. Letras del Tesoro como garantía, normalmente por una sola noche.

Este mercado, cuyo tipo de referencia es el SOFR (Secured Overnight Financing Rate), se ha convertido en el corazón palpitante del sistema del dólar: ahora determina el precio real del dinero a corto plazo.

Cada noche se realizan en este mercado más de 3 billones de dólares en transacciones, un récord histórico que ilustra tanto la creciente dependencia del sistema de la financiación diaria como la tensión que surge tan pronto como la demanda de liquidez supera la capacidad crediticia de los bancos.

Esto significa que una gran parte del sistema financiero mundial ahora se refinancia diariamente. Cada noche, miles de instituciones —bancos, fondos del mercado monetario, fondos de cobertura— cierran sus posiciones sólo para reabrirlas a la mañana siguiente.

Es como si la economía global viviera en un ciclo de 24 horas. Este nivel récord de actividad no es un signo de buena salud, sino más bien un estado de tensión permanente.

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Cuanto más aumenta el volumen de operaciones, más significa que los jugadores necesitan efectivo inmediato para mantener sus posiciones en funcionamiento.

El sistema funciona a plena capacidad, sin reservas: cada dólar que entra vuelve a salir directamente, reciclado en otra operación de financiación.

En resumen, el aumento del SOFR y la explosión de estos volúmenes muestran que el mercado del dólar sigue funcionando, pero a costa de un esfuerzo constante, como un corazón que late demasiado rápido para mantener la presión.

Esto es un signo de sobrecalentamiento, no de resistencia.


Esto no es insignificante: significa que el efectivo es cada vez más escaso en un sistema ya saturado de Estados Unidos. Letras del Tesoro.

Una abundancia que asfixia​

Bonos del Tesoro Se supone que son el activo más seguro y líquido del mundo. Son el “efectivo” de las grandes instituciones: siempre se pueden comprar, vender o utilizar como garantía.

Pero hoy en día hay demasiados.

Desde principios del verano, el Tesoro de Estados Unidos ha estado emitiendo deuda pública a un ritmo sin precedentes para financiar déficits cada vez mayores. Esta avalancha de emisiones alimenta la aparente liquidez, pero esconde una realidad más tensa: una gran parte de estos valores es absorbida por actores que los mantienen en reserva, sin devolverlos al circuito financiero de corto plazo.

En otras palabras, cuanto más deuda tenga Estados Unidos, Cuestiones del Tesoro, cuanto más se llena el oleoducto del dólar... sin mejorar el flujo de caja.

Y esta abundancia crea una paradoja: cuanto más letras del Tesoro hay en circulación, más difícil resulta su circulación.

¿Por qué? Porque los compradores de estos valores —bancos, aseguradoras, fondos del mercado monetario— no los revenden.

Los conservan para cumplir con sus obligaciones de seguridad, ratios de liquidez o normas prudenciales.

Por lo tanto, cada nueva emisión se suma a los balances ya completos, sin volver a poner efectivo en circulación.

Las subastas de bonos del Tesoro parecen buenas en el papel, pero ya no alimentan el mercado donde realmente falta liquidez.

Una avalancha de letras del Tesoro no crea más liquidez, la absorbe.

Cada vez que el gobierno de Estados Unidos emite nuevos valores para financiar su déficit, estos billetes deben encontrar un comprador, y ese comprador debe pagar en efectivo.

A corto plazo, cada subasta retira dólares del mercado: el dinero va al Tesoro y sólo regresará más tarde, cuando el gobierno lo gaste.

El verdadero problema proviene de lo que sucede después.

Una vez compradas, estas letras del Tesoro permanecen almacenadas en los balances de bancos, fondos del mercado monetario e inversores institucionales. Ya no circulan: se mantienen para cumplir con los ratios de cobertura de liquidez (LCR) o como garantía en transacciones de financiación.

Como resultado, los bonos del Tesoro, que se supone son los activos más líquidos del mundo, se convierten en activos congelados que inmovilizan efectivo en lugar de liberarlo.

A esto se suma un segundo fenómeno, aún más poderoso: la transformación colateral.

Ante el aumento de la deuda riesgosa — préstamos privados, bonos especulativos, productos estructurados — los bancos y los fondos buscan cambiar sus activos dudosos por “papel limpio”, es decir, letras del Tesoro, para recaudar efectivo más fácilmente. Este mecanismo de transformación, en el corazón del mercado de repos, permite lavar el riesgo: los activos tóxicos se eliminan temporalmente de los balances bancarios y se sustituyen por bonos del Tesoro, que se consideran libres de riesgo.

De esta manera, el peligro real se desplaza, pero no se elimina: circula fuera de los balances regulados, oculto en las operaciones de garantía y titulización. Por tanto, ya no existe ningún vínculo directo entre el deterioro de la economía real y las aparentes tensiones financieras. Todo el mundo sabe que el sistema se basa en garantías cada vez más frágiles. Lo que importa ahora ya no es la calidad de los bonos, sino la capacidad de obtener efectivo contra los bonos del Tesoro.

Es una especie de reciclaje: el crédito dudoso se transforma en garantía “oficial”.

Cada transformación de este tipo consume liquidez dos veces: primero para obtener los Tesoros necesarios para el intercambio, y luego para financiar estos Tesoros en el mercado de repos.

Cuantos más activos riesgosos haya en el sistema, más bonos del Tesoro se necesitarán para “purificarlos” y más se disparará la demanda de efectivo.

Es un círculo vicioso: el gobierno emite cada vez más bonos del Tesoro, los bancos atan una porción cada vez mayor de ellos a sus balances y el resto se utiliza para transformar el riesgo privado en garantía pública.

Como resultado, los canales de financiación se obstruyen y, paradójicamente, el dólar escasea en un mundo ahogado en deuda estadounidense.

La Reserva Federal acaba de reducir sus tipos de interés clave en un cuarto de punto. Muchos creen que al reducir las tasas, la Reserva Federal puede “devolver efectivo al sistema”

Sin embargo, hoy en día no es así como funciona.

Un recorte de tasas hace que el dinero sea más barato, pero no crea más.

Y el problema actual no es el precio del dólar: es el hecho de que los dólares ya no circulan donde se necesitan.

Cuando la Reserva Federal recorta las tasas, envía una señal a todo el sistema: “la financiación es más fácil.”

En realidad, siguen siendo los mismos actores —los grandes bancos y los fondos del mercado monetario— los que controlan la distribución del efectivo. Estas instituciones mantienen sus reservas fuera de precaución, porque saben que los balances ya están sobrecargados de deuda pública y garantías que necesitan ser refinanciadas.

Peor aún, un recorte de tasas puede exacerbar el desequilibrio. Empuja al Tesoro de Estados Unidos a emitir cada vez más deuda —ya que los préstamos se vuelven más baratos— y al mismo tiempo alienta a los inversores a buscar garantías más seguras para protegerse.

El resultado: más letras del Tesoro para absorber, más demanda de efectivo para financiarlas... y por tanto aún más tensión en el mercado financiero.

Es una cruel paradoja: cuanto más intenta aliviar la Reserva Federal, más riesgo corre de saturar el sistema.

Esto no es una crisis de tarifas, es una crisis de plomería.

Y mientras la liquidez no fluya libremente, incluso una tasa clave más baja no devolverá aire al sistema.

A corto plazo, el oro se vende mediante fondos que buscan liberar efectivo.

En tiempos de tensión de liquidez, cada transacción de financiación (repo) se vuelve más exigente: los bancos piden a los fondos de cobertura que depositen más garantías para renovar sus posiciones.

Ante estas llamadas de margen, los fondos no tienen más remedio que vender lo que pueden vender inmediatamente — y el oro altamente líquido se convierte en la primera víctima.

Esto es exactamente lo que estamos viendo hoy: ventas de oro “en papel” por fondos estrangulados por el estrés financiero.

Al mismo tiempo, China sigue acumulando oro físico, aumentando constantemente sus reservas.

El mercado del oro está así dividido entre dos fuerzas opuestas: por un lado, las liquidaciones forzadas de oro financiero; por el otro, la demanda estratégica de oro tangible.

Este desequilibrio es temporal.

Cuando el mercado se dé cuenta plenamente de que la Reserva Federal no puede resolver este problema de liquidez simplemente recortando las tasas, el oro recuperará su lugar natural: el de refugio definitivo en un sistema saturado de deuda y privado de liquidez real.


Hay una alegoría con esta nueva moda de la disidencia de llamar a todo lo malo "falta de Liquidez" y viene impulsada desde el propio sistema, lo mismo ocurrió en 2021 cuando cientos de personas empezaron a creer que las banderilla tenían chips y bluetooth 3.0 donde los medicado tenían MAC captadas desde wifis de móviles chinos?

Recordar que fue la forma de desacreditar a los que se hacían preguntas de verdad
-control de calidad de la carga eléctrica y pH de los caldos (potencial Zeta)
-que ocurría con el control de calidad de los micro fragmentos de ADN plasmídicos promotores de las envolturas nanolipídicas del ARNm (SV40)
-que ocurría con los proyectos 1 de las banderilla y forma de pasar los controles de calidad de cdc FDA por vía de urgencia cuando lo que luego recibía cada persona en el brazo era con proyecto 2 que nada tenía que ver en su proceso con la forma de hacer y ensamblar los viales y coadyuvantes del proyecto 1(ahora se sabe que lo que inyectaron nada tenía que ver con lo que certificaron(
-que ocurre con la estabilidad de pH de los viales cuando dejan de tener -70 grados y adquieren 36.7 grados (ahora los estudios revisados por pares arrojan calamidades)

Etc etc

No, no es falta de liquidez (no tenían chips las banderilla) sino atascado de colateral y la pregunta es qué calidad tienen esos colaterales?

 
Gracias por sus amables palabras.

Pero este es el problema, el desconocimiento general sobre un tema tan importante.

Las tensiones de liquidez son graves, pero no nos engañemos, fácilmente gestionables.

La escasez de recursos (ignorada por el conjunto de la población) no es fácil de gestionar. No es un problema de falta de reservas (que también), sino de incapacidad de extraerlas a la velocidad requerida para mantener el sistema.

En fin, supongo que se necesita profundizar y es algo que lleva tiempo. Lo he hecho durante 20 años y trasladar todo lo que encuentro es complicado.

Estamos en la fase final de los recursos "baratos" y aunque por un periodo corto exista exceso de petróleo (2025-2026), la tendencia es irreversible, porque están terminando todos los proyectos de décadas al mismo tiempo, dando la impresión de que "sobra" petróleo. Cuando terminen en solo unos pocos años, nos daremos cuenta que detrás no queda apenas nada y el declive no descansa. La escasez será persistente y creciente y eso desnivelará el transporte y la extracción del resto de recursos. Hoy día, nada se puede hacer sin petróleo, nada a la escala requerida. Pero no nos daremos cuenta de eso, hasta que empiece a faltar petróleo. Paciencia.

Solo puedo decir que veremos ...

Y aún me atrevo a más.

No es casualidad que la Opep haya abierto los grifos al máximo, quedando sin capacidad excedente. Se les ha solicitado que lo hagan porque en los próximos años se requerirá exceso de suministro para su propósito. Guerras.

Si después falta petróleo será solo para los perdedores ...

También se mantiene el sistema financiero con el mismo propósito. Asegurar la liquidez para lo que venga durante unos años. Todos saben que esto es insostenible en el largo plazo, pero ahora no pueden asumir una enorme crisis económica.

Por supuesto, solo una opinión.
 

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