Vivir en el pueblo, el mismo en el que nacieron tus padres y tus abuelos.
Tener tu tierra, tus campos, los mismos que ya labraban tus antepasados.
Llegar a casa y encontrarte a tu pareja, con la comida hecha y diciéndote que luego te echa una mano a recoger los pimientos.
No saber lo que es un afroperuano, ni haber visto nunca uno de fuera de tu pueblo, no saber ni qué es la política o el feminismo.
Tener tu tierra, tus campos, los mismos que ya labraban tus antepasados.
Llegar a casa y encontrarte a tu pareja, con la comida hecha y diciéndote que luego te echa una mano a recoger los pimientos.
No saber lo que es un afroperuano, ni haber visto nunca uno de fuera de tu pueblo, no saber ni qué es la política o el feminismo.