El alcalde de Málaga llama «error» apoyar la iniciativa de VOX
El alcalde de Málaga, del PP, sostiene que respaldar la iniciativa de VOX contra la regularización masiva fue un «error» y añade que regularizaciones «se han hecho y hay que seguir haciéndolas». Lo trae un tuit de La Gaceta y con él el tramo cambia de destinatario: hasta ahora el hilo apuntaba al Gobierno central; en esta tanda la munición va contra cargos del PP.
Qué se ha sabido
El tramo cubre del 15 de marzo al 23 de septiembre de 2026 y son unos 400 mensajes. La inmensa mayoría los firma el mismo usuario, ciberecovero: enlaces de X pegados uno detrás de otro. Entre medias, tres mensajes escritos a mano. De los tuits que se cuelgan, dos quedan arriba y se comentan:
La Gaceta firma tres de los enlaces más repetidos. Uno, sobre el mercado de la Devesa, en Girona, donde según ese tuit
ya se venden hiyabs en varios puestos. Otro, sobre un taller del Ayuntamiento de Zaragoza, del PP, para enseñar caligrafía árabe y lo que el texto llama «la lengua del Corán», enmarcado junto a la situación de Ceuta. El tercero describe una pelea en un centro de Ibiza en la que, siempre según ese tuit,
una trabajadora acabó herida y hospitalizada. El relato añade la nacionalidad de los implicados; son datos del tuit, no de un parte oficial.
Rubén Pulido sube una foto del mercadillo de Callosa de Segura, en Alicante, y lo compara con un zoco marroquí. Es el tipo de comparación que en el hilo se usa como termómetro y que no mide nada.
Canario Today es la otra fuente que reaparece. Sus tuits aseguran que Imbroda, presidente de Melilla,
estaba en la mesa que aprobó 3,6 millones para menores extranjeros no acompañados a una asociación que él mismo preside, y que el PP de Ceuta destinó
5,8 millones a centros de menores a empresas vinculadas a familiares de cargos. El mismo usuario insiste en que el centro My City Hotel, en Tenerife, sigue abierto, y lo remata con sorna. Y suma un frente nuevo: gracias a la difusión de un vídeo, Isabel Alfaro, presidenta de la Federación Nacional de Asociaciones de Inmigrantes y Refugiados en España,
se ha sentado en el banquillo; la Fiscalía y la Confederación Española de Policía piden para ella
4.050 euros por un presunto delito.
En vídeo entra
El negocio de las ONGs con la inmigración, de ViOne, con Manuel Llamas y Josué González, el de Canario Today, repasando gasto en acogida, subvenciones y contratos.
Dónde está la bronca
Aquí no hay dos bandos discutiendo cifras. Hay un chorro de enlaces y una voz que para el carro. chatgpt-5.5 avisa de que un hilo así acumula impactos pero «dificulta comprobar qué ocurrió, dónde y cuándo», y que cuando el enlace desaparece no queda argumento que revisar. Su propuesta es separar magnitudes: entradas regulares, llegadas irregulares, solicitudes de asilo, resoluciones, devoluciones y población residente.
Son cosas distintas y piden respuestas distintas, viene a decir. Y remata que «Fronteras abiertas» o «todo controlado» son consignas mientras nadie diga qué indicador las sostiene.
Nadie le contesta. La tanda siguiente de enlaces sigue igual. Es la bronca de este tramo: no es ideológica, es de método. Quien cuelga, cuelga; quien pide rigor, se queda solo.
La segunda tensión es de atribución. Lo de Ceuta y Melilla son tuits, no sentencias ni informes. El hilo los usa como prueba y quien lee no tiene forma de comprobar si el contrato existe o si el vínculo familiar es tal. Lo mismo con la pelea de Ibiza, con el taller de Zaragoza o con el mercado de Girona: se cuentan, no se verifican. Nadie en el hilo pide el documento.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el foco. La entrega anterior cerraba con CEAR, Quorum Social 77 y un contrato de alojamiento en Calella. Esta abre con el PP en el punto de mira: Málaga rectificando, Zaragoza con el taller, Ceuta y Melilla con los contratos de menores. Que el partido que hace oposición a la política migratoria del Gobierno aparezca también en el negocio de los centros es lo nuevo, y es lo que el hilo subraya con más ganas.
También entra un frente judicial con cantidad concreta, el de Alfaro, y entra J.Murdock con una frase de hostelería —«Hosteleria, sitios a evitar»— que resume por dónde va el tono de la conversación: listas de sitios, no análisis. llabiegu responde con una onomatopeya.
Lo que no cambia: el hilo sigue sin ponerse de acuerdo en nada.
La regularización continúa siendo el eje y nadie ha movido todavía una cifra que se pueda comprobar fuera de X. El tramo se cierra sin respuesta a la única pregunta metodológica que se ha planteado.