España se levanta: el pulso por el ladrillo y la mili
Un mensaje abre la caja de los truenos: España debe
deslangostizarse y
deladrillarse, volver a fabricar cosas y a la mili obligatoria, mientras se acusa al Gobierno de subvencionar a la prensa y de rematar el pisito para que nazcan niños. La tesis del arranque es que no hay un duro para pensiones y que los amos han encargado al Ejecutivo que
extermine a la oposición y al modelo muerto. A partir de ahí, 119 respuestas que van del ladrillo a la demografía, de la mili al alquiler, y de la manifestación en Ferraz a la caída de Ayuso.
Qué plantea el mensaje inicial
El primer mensaje no es un análisis, es una declaración de guerra. Acusa a la presidenta madrileña de
cacique ladrona y defensora de la usura, y sostiene que subvenciona a medios como OK Diario y The Objective. Anuncia que acabará en la cárcel con su novio el defraudador, y pide volver a la mili obligatoria para llenar cupos de quintos. La pieza clave: si se recupera el servicio militar, hará falta que los alquileres y los pisitos vuelvan a estar baratos, porque nadie va a tener hijos para el ejército viviendo en un
coliving usureril.
La respuesta no se hace esperar. Un participante pregunta si es de la órbita del PSOE y recuerda que si las cosas se ponen mal en España hay mucho
langosto hispanoamericano deseando comprar viviendas céntricas al contado. El autor del mensaje inicial responde que no, que solo dice que no hay un duro para pensiones y que a Pedro le han encargado rematar el pisito. El tono es de profecía apocalíptica:
segunda transición, Pactos de la Moncloa 2.0, y aviso a los que tengan mucho invertido.
La manifestación de Ferraz y el tiro en el pie
El foco se desplaza a la calle. Un participante observa que se ve gente en la concentración, incluso banderas de España, y sostiene que la derecha y la ultraderecha mediática, política y judicial se han disparado en el pie con este caso. Su tesis: le han hecho el favor de su vida a Pedro I el Bello, porque miles de personas de derechas y de izquierdas están
mojando brahga ante un caballero andante que defiende el honor de su dama y rechaza prebendas por amor. Conclusión: estará en política hasta que se le ponga en los colgo.
Otro mensaje apunta a lo contrario: que en esa manifestación solo hay
langostos y más langostos, como los que alquilan los zulos donde vive el personal. La discrepancia es total. Un tercero sentencia que cuando un tonto agita una bandera, un listo se mete dinero en la cartera. Y un cuarto añade que España se levanta todos los días, pero para trabajar, algo que no conoce esa panda.
El merchandising y los buses: ¿espontáneo o montaje?
La sospecha de montaje recorre varias respuestas. Un participante dice que viendo el merchandising y los buses, esto no es espontáneo ni de coña. Otro apunta que parece un montaje con diferentes días. Y un tercero calcula que ahí solo hay 300 personas, que son cuatro gatos porque en Madrid poca gente es gata, y que son una panda de paguiteros del IMV venidos en bus fletado desde los más alejados confines. La cifra de 300 no se contrasta en ningún momento, pero circula como si fuera un dato.
La comparación con el caso Noos aparece en un mensaje: recuerda que aquello comenzó igual que esta investigación sobre Begoña, que la trituradora de papeles está que echa fuego y que el Falcon está preparado para huir a República Dominicana. Son afirmaciones sin prueba que el hilo lanza sin más. En el lado opuesto, un participante sostiene que Antonio esperaba manifestaciones de adhesión en plan caudillo en Plaza de Oriente y al final ha convocado a cuatro funcionarios, cinco jubilados y los abajofirmantes habituales. La caída de Ayuso está próxima, dice.
El ladrillo, la usura y la mili: el eje económico
El hilo vuelve una y otra vez al ladrillo. Un mensaje acusa a la derecha usurera fascista de haber conseguido lo contrario de lo que busca: que cualquier persona de bien se ponga del lado del perseguido. Otro responde con ironía: pues ahí están tus rentistas y caseros, a ver si te bajan el alquiler. La tensión entre inquilinos y propietarios es el telón de fondo de casi todo el debate.
La mili obligatoria aparece como pieza del engranaje. Si se vuelve a poner, hará falta que los alquileres y los pisitos vuelvan a estar baratos para llenar los cupos. La pregunta que lanza el mensaje inicial es directa: ¿va a tener la gente hijos para el ejército haciendo coliving usureril? No, por eso os van a reventar. El argumento mezcla demografía, vivienda y defensa en una sola frase.
El desenladrillado y el falso milagro
Uno de los mensajes más valorados lo dice sin rodeos: Pedro el Bello ha sido elegido y España debe desenladrillarse. El falso milagro económico, basado en el pelotazo urbanístico y en quitarle la nómina al hijo del vecino, se va a acabar. No va a ser fácil, porque es mucha la paja que debe ser separada del trigo, y los lacayos y voceros de Ayuso van a ser los primeros. Termina con un viva al Rey y un viva España.
La advertencia más seria llega de otro mensaje: querer solventar algunos males de España generando otros no parece razonable, anteponer los intereses de partido a todo, incluso a los valores democráticos, es descabellado. De tanto llamar al lobo al final conseguirá que venga. ¿Estáis seguros de que es lo que queréis? ¿No teníais abuelos que os contasen lo mal que se pasa? Sois unos temerarios, unos inconscientes. Es el contrapunto más lúcido de todo el hilo.
El cierre: donde el análisis se atasca
El hilo termina sin resolver nada. Un mensaje dice que, conociendo las dotes proféticas del personal, seguiremos instalados en el R78 tres siglos más y podemos invertir tranquilamente en pisos. Otro pregunta por qué es legal votar. Y un tercero sentencia que el país está secuestrado por idiotas. La discusión sobre el ladrillo, la mili y el desenladrillado se queda exactamente ahí: en el punto donde nadie sabe si España se levanta para trabajar, para manifestarse o para comprar un piso al contado antes de que llegue el siguiente. El análisis se atasca en la misma pregunta que lo abrió: ¿quién paga la fiesta?