Pagar 22 € el kilo de entrecot: la nueva normalidad de la cesta
¿Es normal que medio kilo de entrecot de vacuno, una pieza de unos 23 centímetros de ancho, pase por caja y marque casi 12 euros? A juzgar por los precios actuales, sí. El kilo ronda los 22 euros, y quien compra carne con asiduidad no se sorprende: está dentro de lo esperable, aunque sea carísimo comparado con hace cinco años.
El precio que ya nadie discute
La escena tiene su aquel: un consumidor poco habituado a la carnicería pide un entrecot, calcula por dimensiones y no por peso, y en caja se lleva el disgusto. La respuesta del mercado es casi unánime: a 22 euros el kilo, la pieza de medio kilo cuesta exactamente eso. En oferta se ha visto a 15-18 euros, y las variedades angus suben a 30 y tantos. Pagar 12 pavos por dos filetes no es una anormalidad; es el precio de mercado.
La vaca sube el doble que todo lo demás
Lo interesante no es el ticket, es la tendencia. El IPC de la carne de vacuno, dato de julio de 2026, acumula un +60% desde enero de 2021. El índice general, en el mismo periodo, va +26,1%. La ternera ha subido más del doble que el resto de la economía, y en el último año todavía marca +9,9%. No es “la carne” en general: el porcino suma +30,1% y el pollo +30,8% desde 2021, prácticamente planos en doce meses. El que acompaña al vacuno es el ovino, +57%. Los dos rumiantes, precisamente los que dependen de una cabaña que en media Europa se reduce.
¿Normal o normalizado?
Aquí chocan dos lecturas. Una sostiene que son los precios de mercado y que quien quiera carne de vacuno de calidad paga esa prima. La otra lo resume con un juego de palabras: el precio no es normal, está normalizado; y la calidad, en muchos lineales, no acompaña. En medio queda la decisión práctica: hay quien recuerda que el mismo dinero cunde más en un saco de patatas a 0,45 euros el kilo, aunque comprar diez kilos también genera su propio desperdicio.
A los que prefieren esquivar el problema, les queda el pollo, el cerdo o cortes de 7-8 euros el kilo. Pero ya se sabe: no es entrecot. Y lo que no se come, no sube.