Errejón declara por presunta agresión sexual ante el juzgado
¿Es esta una denuncia falsa o no? Es la pregunta que sobrevuela cada vez que un político pisa los juzgados por una acusación sexual. Íñigo Errejón, exportavoz de Sumar en el Congreso, acudió a declarar por la presunta agresión sexual denunciada por la actriz y presentadora Elisa Mouliaá. A su llegada, el político lanzó su mensaje: «Es un día muy esperado para mí. Quiero dejar claro que yo vengo hoy aquí a defender mi inocencia». La denunciante, por su parte, pidió concentración: «Quiero estar concentrada, por favor». El caso sigue abierto.
El abogado de Mouliaá, el mismo que el de la becaria de Nacho Cano
Uno de los detalles que más ha circulado en el análisis del caso es la identidad del abogado de Mouliaá. Según se ha señalado, es el mismo letrado que representó a la becaria que denunció a Nacho Cano, un caso que también generó un gran revuelo mediático. Ese abogado, joven, ha llevado casos muy dispares: desde el de un octogenario que mató a un ladrón en su casa hasta el de la propia becaria de Nacho Cano. Hay quien sostiene que ese perfil de casos no suele recaer en profesionales tan jóvenes, lo que alimenta la sospecha de que cuenta con buenos contactos en el Ministerio del Interior. La coincidencia ha sido interpretada por algunos como una señal de que existe un patrón en la elección de letrado para cierto tipo de causas.
El pasado de la denunciante: una acusación anterior archivada
La investigación sobre el pasado de Elisa Mouliaá ha salido a la luz. Según las informaciones publicadas, la denunciante ya acusó a su expareja por sexo no consentido, una denuncia que fue archivada por «falta de coherencia». Este dato ha sido utilizado por una parte del análisis para poner en cuestión la credibilidad del relato actual. Otros, en cambio, recuerdan que el archivo de una denuncia no implica que la siguiente sea falsa. La discusión sobre si esto constituye un indicio de denuncia falsa o simplemente un antecedente irrelevante está servida.
La ley que él mismo defendió y el principio de igualdad ante la ley
El caso de Errejón ha reabierto el debate sobre las leyes impulsadas desde su propio espacio político. Hay quien argumenta que las normas que eliminaron la presunción de inocencia para una parte de la sociedad —en referencia a la conocida como ley del «solo sí es sí» y otras— acaban aplicándose contra quienes las promovieron. El argumento es que, si se permite que una denuncia sin pruebas destruya a una persona, el sistema acabará devorando a sus propios creadores. En el lado opuesto, se recuerda que la presunción de inocencia es un derecho fundamental y que precisamente por eso el caso debe resolverse en los tribunales, no en los medios.
El tratamiento mediático: micrófonos, preguntas y silencios
La escena en los juzgados ha dejado momentos llamativos. El periodista Vito Quiles preguntó a Errejón si sigue creyendo que las denuncias falsas no existen. La respuesta del político no se ha transcrito, pero el gesto ha sido ampliamente comentado. También se ha criticado la actitud de algunos periodistas al meter el micrófono en la boca de la denunciante, mientras que otros han señalado la hipocresía de quienes antes rehuían las preguntas comprometidas. La conclusión que se extrae de muchos análisis es que el tratamiento mediático del caso está siendo tan protagonista como el propio proceso judicial.
¿Qué pasará con Errejón? El escenario judicial
A la fecha de esta discusión, el caso sigue en fase de instrucción. No hay sentencia ni archivo. Las opiniones sobre el desenlace son encontradas: algunos creen que la denuncia será archivada por falta de pruebas y que entonces se volverá contra la denunciante; otros sostienen que, incluso si se archiva, el daño político y personal ya es irreversible. Lo que sí parece claro es que el caso ha servido para reabrir la discusión sobre las denuncias falsas, la presunción de inocencia y el uso político de los procesos judiciales. Como en tantos otros asuntos, el tiempo dirá. O no.