El verano de 2026 ha sido el más tórrido desde 1869 y da paso a un otoño más caluroso de lo habitual.
El pasado verano ha desbancado al de 2025 como el más cálido desde que hay registros, con temperaturas 2,4 °C por encima del promedio entre 1991 y 2020. La Aemet ha ofrecido hoy la previsión sobre cómo será el otoño.
El verano de 2026 no sólo ha sido el más caluroso en España desde 1961, cuando comenzaron los registros de la serie histórica oficial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Un equipo de climatólogos de este organismo ha reconstruido una serie climática que se remonta hasta 1869 y su conclusión es que "puede afirmarse que el verano de 2026 ha sido el más cálido desde, al menos, ese año. No hay precedentes, por lo tanto, de un verano con temperaturas tan altas como el de 2026 en los últimos 157 años", señalan en el informe en el que analizan la última estación y que ha sido presentado este lunes.
Según detalla su análisis, la temperatura media en la España peninsular fue de 24,5 °C, lo que suponen 2,4 °C más que el promedio entre 1991 y 2020. Este registro supera por 0,3 grados al del verano de 2025, que hasta ahora ostentaba el récord de la serie de mediciones que se inició en 1961.
El intenso calor que ha predominado durante toda la estación queda de manifiesto en las marcadas anomalías de temperaturas que se han registrado en gran parte de la Península: oscilaron entre +1,5 y +3,5 °C, pero en el nordeste peninsular llegaron a ser 3,5 y 4,5 °C superiores al promedio.
El pasado estío se ha caracterizado también por las escasas lluvias: sólo los de 1994 y 2016 fueron más secos, según este análisis que destaca que este verano ha durado prácticamente cuatro meses, pues "se extendió más allá de sus límites habituales, con temperaturas propias de pleno verano durante la segunda quincena de mayo y la primera de septiembre".
Previsión para el otoño
La Aemet ha ofrecido también este lunes su previsión sobre cómo será el otoño. Y los modelos meteorológicos apuntan a que será más cálido de lo habitual en todo el país, y a que podría ser más lluvioso en zonas del norte y oeste peninsular. De hecho, para esta misma semana se esperan temperaturas más propias de agosto que del inicio del otoño.
En concreto, los meteorólogos estiman que hay entre un 60 y un 70% de probabilidad de que el otoño climatológico (septiembre, octubre y noviembre) sea más cálido de lo normal en España, frente a un 10% de posibilidades de que sea más frío. En lo que respecta a las precipitaciones, estiman en un 40% la probabilidad de que sean superiores a las normales en el norte y este peninsular y en Baleares, frente a un 25% de que sean inferiores. En Canarias, sin embargo, hay un 25% de probabilidad de que el otoño sea más lluvioso de lo normal frente a un 40% de que sea más seco.
Si el análisis se ciñe al trimestre octubre-noviembre-diciembre, hay una probabilidad del 70% de que sea más cálido de lo habitual en la mayor parte de España y un 50% de probabilidad de que las lluvias sean superiores en amplias zonas del norte, centro y oeste peninsular, frente a un 20% de que el trimestre sea más seco. En el noroeste del país, hay un 70% de que este trimestre sea más lluvioso de lo habitual, frente a solo un 10% de que sea más seco.
Cuatro olas de calor
En su análisis del verano, la Aemet recopila y detalla también las cuatro olas de calor que hubo durante junio, julio y agosto: tres de ellas afectaron a la Península y Baleares y una a Canarias.
El primer episodio de calor extremo en Península y Baleares tuvo lugar entre el 20 y el 27 de junio -duró, por tanto. ocho días- y afectó a 42 provincias en su momento de mayor expansión. Para los analistas de la Aemet, fue intensa y "especialmente significativa por la fecha tan temprana en la que se produjo".
La segunda ola de calor llegó a afectar a 37 provincias y duró 23 días -entre el 2 y el 24 de julio-, a lo largo de los cuales hubo periodos de especial intensidad.
El 28 de julio dio inicio la la tercera ola de calor en Península y Baleares, que se prolongó hasta el 20 de agosto y alcanzó, por tanto, una duración de 24 días, afectando a 32 provincias.
En lo que respecta al archipiélago canario, se registró una ola de calor entre los días 1 y 5 de agosto.
Otro característica de estos meses en los que las altas temperaturas casi no han dado tregua es que en septiembre (que ya no forma parte del verano climatológico aunque sí del astronómico) hubo otra ola de calor, comprendida entre los días 2 y 7. Además, los meteorólogos destacan que «durante el verano se produjeron otros episodios de temperaturas elevadas», aunque no cumplieran los criterios establecidos para ser considerados como olas de calor. Entre ellos, destacan los registrados en torno al 30 de junio y al 7 de julio.