Portaaviones en tierra: 250 días de mar y una escala en Tailandia
¿Cuánto tiempo puede navegar un portaaviones sin que la tripulación pierda la cabeza? El USS Abraham Lincoln acaba de dar una respuesta: 250 días seguidos en el mar, y luego una escala en Tailandia. El dato no es menor: la logística de un grupo de combate depende tanto del combustible como de la moral de los marineros.
La escala tailandesa llega tras un despliegue prolongado en el que no ha habido puerto a la vista. La tradición de dar un respiro a la dotación en puertos aliados es antigua. Antes, la parada clásica era Barcelona; ahora toca Tailandia.
Lo que se comenta en los círculos castrenses sobre este tipo de paradas tiene poco que ver con los monumentos. El país del sudeste asiático arrastra una reputación de ocio nocturno que atrae a marineros con 250 días de navegación ininterrumpida. No es ningún secreto, pero la Armada estadounidense prefiere hablar de «descanso y recreación».
Las cifras no discuten: 250 días es un periodo que estresa a cualquier dotación. La escala en Tailandia es, oficialmente, una medida de higiene mental. Extraoficialmente, ya se sabe qué buscarán muchos en tierra.
Con 250 días de mar a la espalda, es fácil entender que el primer pensamiento de un marinero no sea visitar templos. La cuestión es si Tailandia aguantará el envite.