Hallan en un bar de Barcelona al hincha inglés desaparecido durante 10 días
El pasado 21 de junio, Michael Hewitt, un aficionado al fútbol de 65 años, aterrizó en Barcelona con escala rumbo a Boston para ver el partido entre Inglaterra y Ghana del Mundial. Nunca llegó a su destino. Tras perder su teléfono móvil, no pudo acceder a sus billetes electrónicos y se quedó varado en la Ciudad Condal. Su familia, al no tener noticias, denunció su desaparición. Diez días después, fue localizado en un bar, sano y salvo, sin ser consciente de la búsqueda internacional.
La BBC recoge la historia de "Little Mick", apodo con el que se conoce a Hewitt. Su hermano Gary explicó en Facebook que el hombre no tenía idea de que lo estaban buscando. La versión oficial, que algunos reciben con escepticismo, apunta a un despiste etílico.
La anécdota, que bien podría ser una leyenda urbana, evidencia los riesgos de la dependencia tecnológica en los viajes. Y deja varias preguntas: ¿cómo sobrevivió diez días? ¿Quién pagó las consumiciones? El dato que descoloca: mientras su familia lo buscaba en Estados Unidos, él estaba a dos calles del aeropuerto de El Prat, desayunando cañas.