Brian Jones fundó los Rolling Stones y murió a los 27 años
¿Quién puso el nombre a los Rolling Stones? La respuesta que da la historia oficial es incómoda: un multiinstrumentista rubio al que la banda expulsó tres semanas antes de que apareciera sin vida en la piscina de su casa de Sussex, el 3 de julio de 1969. Se llamaba Brian Jones, tenía 27 años y fue el primero del llamado Club de los 27. Fundó el grupo en 1962, le dio el nombre tomándolo del blues de Muddy Waters y definió el sonido que los llevó a la fama. En agradecimiento, según el relato que se sostiene en el debate, Mick Jagger, Keith Richards y Charlie Watts lo apartaron de la banda que él había creado.
Quién era Brian Jones y por qué fundó los Rolling Stones
Nacido en una familia acomodada, Jones era el músico con formación real del grupo. Tocaba todo tipo de instrumentos, buscaba los conciertos y ejercía de líder en los primeros años. Era además el que más cartas de fans recibía, con diferencia, y un icono de la moda del Swinging London que llenó portadas de revistas en los sesenta. El nombre del grupo salió del tema
Rollin' Stone de Muddy Waters, aunque la expresión venía de antes: es argot inglés para designar a un tipo sin rumbo, lo que en España se ha llamado siempre un bala perdida. Hay quien traduce el concepto como canto rodado, la piedra que baja desde lo alto hasta el lecho del río y no cría musgo.
La muerte en la piscina de Sussex: qué se sabe y qué no
Jones apareció sin vida en la piscina de su casa de Sussex tres semanas después de ser expulsado. La versión oficial habló de ahogamiento accidental, pero el material del caso no encaja del todo. Las autopsias, según se sostiene, no detectaron apenas alcohol ni drogas en sangre aquella noche, y Jones era un excelente nadador. La policía nunca investigó el caso como es debido. El detalle que más alimenta las sospechas es que los informes forenses están vetados hasta 2044. Si la muerte hubiera sido accidental, razonan quienes defienden la tesis del crimen, no habría motivo para blindar los papeles. El veto, sostienen, apunta a que los implicados hayan muerto para entonces.
La traición de Anita Pallenberg y el desgaste final
El último año y medio de Jones fue una cuesta abajo. Su novia, Anita Pallenberg, lo dejó por su compañero de banda Keith Richards, una doble traición que rompió su equilibrio emocional. A eso se sumó el acoso judicial por posesión de hachís mientras otros miembros del grupo consumían drogas duras, según la versión que defiende su figura. Jones pasó por varias ingresos por depresión y ansiedad. La imagen de drogata violento que proyectan algunas películas sobre su vida se atribuye a una operación de imagen interesada, supervisada por uno de los principales sospechosos de su muerte. Hay quien sostiene, en cambio, que Jones era un consumidor problemático y que su salida de la banda estaba más que justificada: llevaban dos discos sin contar con él.
Los discos sin Brian Jones y la caída creativa
En las sesiones de
Beggar's Banquet fue Richards quien grabó todas las guitarras salvo el slide de un tema. En
Let It Bleed, lo mismo. Jones seguía siendo miembro oficial por contratos, pero su aportación real era nula. Quienes defienden su legado responden con otra tesis: tras su muerte, los Stones perdieron la musicalidad y el colorido de los sesenta y entraron en una etapa de repetición. La bajada de calidad coincidió con su desaparición, un dato que resulta difícil de explicar si de verdad era prescindible. La época psicodélica, la contracultura y el Swinging London quedaron atrás con él.
El Club de los 27 y el veto de los informes hasta 2044
Jones fue el primero de una lista trágica que después engordarían Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison. Tenía 27 años. La coincidencia de edades ha alimentado todo tipo de teorías, pero el caso Jones tiene un elemento propio: unos informes forenses cerrados durante décadas. La pregunta que sobrevuela el asunto no es solo quién estuvo en la casa aquella noche, sino por qué el Estado británico decidió que la verdad podía esperar hasta 2044. Mientras tanto, la figura del fundador ha ido recuperando terreno gracias a internet, después de décadas de silencio mediático.
La justicia, si llega, tendrá que esperar a que los protagonistas estén bajo tierra. Muy eficiente todo.