Rolling Stones: cuando la edad es solo un número en el carnet
Viejos, sí. ¿Acabados? Ni hablar. La reciente entrevista con los Rolling Stones ha dejado boquiabiertos a propios y extraños: respuestas rápidas, chispa intelectual y una energía que no parece corresponder con las décadas que arrastran. El grupo, que acaba de publicar su segundo disco en tres años —‘Foreign Tongues’, catorce canciones—, demuestra que la maquinaria roquera no se oxida con los años.
Un álbum que desmiente el paso del tiempo
El nuevo trabajo, ‘Foreign Tongues’, llega con la contundencia de un grupo que no se toma descansos. Con catorce cortes y un sonido que mantiene las señas de identidad de la banda, los Stones encadenan una racha de productividad impropia de octogenarios. Su anterior álbum, apenas tres años atrás, ya fue recibido como un milagro; ahora la pregunta es si realmente hay límite para estos veteranos.
Rapidez mental: la prueba del algodón
Lo que más ha llamado la atención no es solo el disco, sino la lucidez mostrada en las entrevistas. Los periodistas destacan la agilidad mental de los miembros, capaces de hilvanar respuestas originales con un sentido del humor que no da tregua. Algunos espectadores señalan que no aparentan la edad que tienen, mientras otros recuerdan aquella vieja película del suero de la inmortalidad: al final, los cuerpos se quiebran, pero la vida sigue. De momento, los Stones siguen irrompibles.
El debate está servido: ¿son estos discos una despedida o una nueva juventud? Lo cierto es que, con catorce canciones nuevas y una gira que se intuye, los viejos roqueros no mueren. Aunque algunos piensen que deberían.