El juez Peinado manda a Begoña Gómez a juicio con jurado popular
El auto lo firma un juez que se jubila en cuestión de días. Juan Carlos Peinado ha cerrado la instrucción y ha enviado a juicio con jurado popular a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, como presunta autora de tráfico de influencias y malversación. En la misma resolución manda también al banquillo a Cristina Álvarez, asesora de Gómez en Moncloa, por malversación. La defensa pide la absolución. Las acusaciones, 13 años de prisión.
Qué se debate en un juicio con jurado popular
El jurado es la vía menos transitada para causas económicas y de máxima exposición. Aquí la discusión se parte en dos. Una corriente sostiene que el caso exige el mismo rasero que cualquier otro y que la instrucción ya ha dado todo lo que tenía que dar. Otra advierte del riesgo inverso: con ciudadanos anónimos decidiendo sobre un asunto de excepcional impacto público, la presión se traslada del juzgado a la sala de deliberaciones. Hay quien pone el espejo en el caso estadounidense, donde, sostiene, el jurado es la norma y no la excepción y, aun así, los casos sensibles generan dudas.
El recurso por indefensión contra el escrito de la acusación
El punto débil no está en el fondo, sino en el papel, según un participante del debate. El escrito final de la acusación de Hazte Oír no concreta, según esta versión, cuáles son las acciones sobre las que el jurado tendrá que pronunciarse e incorpora testimonios y valoraciones de testigos, algo que la ley del jurado prohíbe por predisponer a los miembros contra el acusado. Sobre ese defecto formal se construye el recurso por indefensión de la defensa, y sobre él se apoyan quienes pronostican una nulidad que no se resolvería hasta fases muy posteriores.
Un participante sostiene que el juez deja el resto de asuntos de su juzgado a su sustituto y que el caso avanza sin sentencia a la vista, y añade que otros procedimientos con acusados de perfil distinto llevan años esperando sala. Cuándo quieren, se dan prisa; cuándo no, el expediente duerme en un cajón.