Denegado el asilo y con orden de vuelta, pero al delinquir consigue pensión completa en Mendizábal hasta 2027: burocracia creativa.
La autoridad judicial ha ordenado la entrada en prisión del ingenieros que ocupó el foco mediático el pasado verano haciendo de mimo al estilo de Charles Chaplin a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de Ceuta para entretener a menores que protestaban a las puertas de la sede.
De igual manera, montaba sus propios espectáculos en el recurso temporal en el que fue acogido inicialmente, en Loma Colmenar. Antes del desmantelamiento del Trampolín vivía en las chabolas levantadas sobre los arenales.
Su periplo ha terminado en la cárcel de Mendizábal a la espera de juicio, después de que accediera a unas instalaciones deportivas en la playa de la Ribera.
Estaba viviendo en la calle desde que la petición de asilo le vino denegada, al igual que otros muchos forasteros a los que busca la Policía Nacional para proceder a su traslado a Jovenlandia por el Tarajal.
La acción delictiva se produjo el 31 de octubre; no lo detuvieron hasta este jueves. Al negarse a una conformidad judicial, ingresó en prisión preventiva hasta la vista oral, prevista para 2027.
Se le acusa de delito contra la ley de extranjería, al tener denegado el asilo pero permanecer en Ceuta, y de robo con fuerza tras entrar en propiedad ajena, aunque no llegó a sustraer nada. Accedió a contenedores de un club deportivo forzando la cerradura; al ser sorprendido huyó, pero fue identificado porque aún llevaba restos de pintura en la cara.
La autoridad judicial ha ordenado la entrada en prisión del ingenieros que ocupó el foco mediático el pasado verano haciendo de mimo al estilo de Charles Chaplin a las puertas de la Jefatura Superior de Policía de Ceuta para entretener a menores que protestaban a las puertas de la sede.
De igual manera, montaba sus propios espectáculos en el recurso temporal en el que fue acogido inicialmente, en Loma Colmenar. Antes del desmantelamiento del Trampolín vivía en las chabolas levantadas sobre los arenales.
Su periplo ha terminado en la cárcel de Mendizábal a la espera de juicio, después de que accediera a unas instalaciones deportivas en la playa de la Ribera.
Estaba viviendo en la calle desde que la petición de asilo le vino denegada, al igual que otros muchos forasteros a los que busca la Policía Nacional para proceder a su traslado a Jovenlandia por el Tarajal.
La acción delictiva se produjo el 31 de octubre; no lo detuvieron hasta este jueves. Al negarse a una conformidad judicial, ingresó en prisión preventiva hasta la vista oral, prevista para 2027.
Se le acusa de delito contra la ley de extranjería, al tener denegado el asilo pero permanecer en Ceuta, y de robo con fuerza tras entrar en propiedad ajena, aunque no llegó a sustraer nada. Accedió a contenedores de un club deportivo forzando la cerradura; al ser sorprendido huyó, pero fue identificado porque aún llevaba restos de pintura en la cara.
