Kanter se postula al draft de la WNBA: provocación o test de coherencia
El exjugador de la NBA Enes Kanter Freedom ha pasado de la amenaza a los hechos: ha presentado su candidatura oficial al Draft de la WNBA de 2027 y ha remitido a la liga la documentación para ser incluido entre las aspirantes. Lo anunció en su cuenta de X con un mensaje contundente: “Me he declarado oficialmente elegible para el Draft de la WNBA de 2027”, acompañado de la etiqueta #LetFreedomPlay. El anuncio no es un brindis al sol: aterriza en plena batalla cultural estadounidense sobre la participación de deportistas trans en el deporte femenino.
Las primeras reacciones han ido de la sorna a la estrategia. Mientras unos se preguntan si el exjugador debería aclararse la barba o someterse a algún tipo de tratamiento para encajar en la liga, otros recuerdan que en el baloncesto femenino ya hubo épocas de dominio brutal, como los tiempos de Wilt Chamberlain. Pero hay una lectura más política: una corriente sostiene que la maniobra es un experimento social para evidenciar las contradicciones de las políticas de inclusión trans, que, llevadas al extremo, permitirían que un hombre compita contra mujeres. La corriente contraria lo ve como una provocación deliberada de un activista conservador para erosionar derechos conquistados.
La ironía final es que, según el procedimiento seguido, basta la declaración voluntaria del interesado para inscribirse en la lista de jugadoras. Si la WNBA no pone pegas, el deporte femenino profesional se enfrentaría a un test real de sus propias reglas. La respuesta oficial, por ahora, brilla por su ausencia. Y mientras tanto, la pelota —nunca mejor dicho— está en el tejado de la liga.