No hay que mezclar churras con merinas. Me refiero a que hay cosas que no deben ser nunca, lo del sueldo es aparte.
No me quiero centrar en que sea ilegal, que lo es, sino en que aunque no lo fuera me parece un rollo medieval y feudal que te digan y te pongan por escrito que las bajas no las da el médico sino que tu jefe lo "filtra" primero si él considera si es baja o no.
Que al que se pille bajas "raras" porque haya ansioso presuntamente la noche anterior se le eche al día siguiente no me parece mal. Lo cortés no quita lo valiente.
Pues igual fue que mi primera toma de contacto con el mundo laboral fue cierta unidad del ejército y la norma era que si te ponías malo te presentabas a trabajar, lo decías y el jefe (capitán, teniente o sargento) bajo su responsabilidad decidía.
No te valoraba, simplemente lo primero ibas y decías, pues me duele la rodilla, ok pues no hagas deporte ni instrucción, hoy te quedas haciendo inventario, mantenimiento o alguna cosa así sentado. Estoy con fiebre, pues vete a botiquín.
Te levantabas con resaca, no podías decir "paso de ir a trabajar, llamo digo que estoy malo y ya por la tarde me acerco al médico", no, te tocaba ir a formar y como evidentemente no ibas a acercar oliendo a ginebra a decir que te encontrabas mal, y además como habías hecho lo más difícil que era arrastrarte de la cama e ir a formar ya te quedabas y cumplías.
Y luego pues como en todos los lugares, si tú eras un tío currante, si llamabas y decías estoy muy mal, no me puedo ni mover, nadie te iba a poner en duda.
Y luego está el tema de que tengo un colega que su padre ha sido toda la vida camarero y mantenía una casa con un chiquillo él solo y dudo que las normas fueran más relajadas que esas (hablo de principios de los 90), hoy en día sería impensable que un camarero tenga casa, coche, chiquillo y mujer con su sueldo de camarero.
Total que no quiero enrollarme con historietas personales, en resumen, que me preocupa mucho más que trabajes y no te dé para vivir, que la "flexibilidad" con las normas laborales, cosas que por otro lado se regula de forma sensata y natural cuando la oferta y la demanda no está totalmente desequilibrada como es el caso patrio, donde por cada oferta de camarero hay mucha competencia. Y que podemos poner el grito en el cielo si queremos, pero mientras un país con un paro estructural del 20% siga trayendo mano de obra de países en desarrollo, la legislación laboral, convenios y demás solo va a ser una ilusión, algo a lo que torear o maquillar y listo.