El hilo se llena de soeces y el debate se encona
El hilo sobre el ballet se ha convertido en un ring. Los mensajes de este tramo, escritos entre el 7 de noviembre de 2026, empiezan con un vídeo de YouTube que se comenta y derivan en una sucesión de descalificaciones y comentarios soeces. La conversación se parte en dos: los que celebran el físico de los bailarines y los que responden con insultos. El intercambio sube de tono hasta que un participante pide análisis de sangre para medir el nivel de homosexualidad. La
música, que era el único punto técnico, queda arrinconada.
Qué se ha sabido
El vídeo de YouTube que se pega al principio del tramo es el detonante de los comentarios sobre el físico de los bailarines. No hay más enlaces ni fuentes en este tramo. Un participante menciona que el vídeo le recordó a las batallas de farmear aura, sin más desarrollo. Otro asegura que los bailarines y los gimnastas olímpicos tienen los mejores cuerpos masculinos que ha visto. La conversación se llena de referencias al paquete y al culo del intérprete, con expresiones como «culo de alabastro nacarado» y «trenes de cercanías que no descarrilan». Nadie aporta datos sobre taquilla ni sobre la obra. La única referencia musical es la de un forero que afirma que la interpretación es floja y que Romeo y Julieta de Prokofiev es una de las cimas técnicas del ballet.
Dónde está la bronca
La bronca estalla cuando un participante pregunta si los demás son homosexuales solo en el foro o también en la vida real. Ahí se lía. Por un lado, un usuario defiende que la máxima expresión de virilidad y grandeza masculina es la homosexualidad, que nada tiene que ver con lo que él llama maricones, y sostiene que solo el amor entre hombres europeos puede salvar
Europa. Llega a afirmar que todos los grandes hombres desde Alejandro hasta Franco han comido rabos. Por otro lado, una forera responde con sarcasmo que ella tiene una relación heterosexual duradera y leal, con un hombre que la complace a diario y la lleva a cenar los fines de semana. Se mofan de las «experiencias» de los homosexuales y del «mundo mariconil». El intercambio se vuelve soez. Hay quien llama «sujetabolsos» a los heterosexuales y quien responde con insultos. La discusión no aporta datos, solo trincheras. En medio, alguien pregunta qué tiene que ver lo que baila con la música que suena, y nadie le contesta.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el hilo mezclaba el físico con la técnica musical. En este tramo, la técnica desaparece y todo se reduce a una pelea identitaria. La música queda como un comentario suelto. El tono sube y los insultos se multiplican. La predicción de que el interés por el ballet se quedaría en el clip de quince segundos se cumple: nadie habla de comprar entradas. El asunto nuevo es la irrupción de una forera que defiende la heterosexualidad como modelo superior y la réplica de un usuario que la descalifica por ser mujer. El hilo no se resuelve, sigue enzarzado.