Toledo mete 35 minutos al AVE Madrid-Lisboa
El trazado del AVE Madrid-Lisboa pasará por Toledo capital y eso, según un cálculo que circula en el debate, añadirá unos 35 minutos al recorrido. La cifra ha encendido la discusión: para unos es un desvío innecesario que lastra la conexión entre dos capitales europeas; para otros, es el precio lógico de enlazar una ciudad que ya tiene alta velocidad con la futura línea extremeña. Lo que nadie discute es que el proyecto avanza por tramos y que la conexión completa con Lisboa sigue sin fecha.
¿Cuánto suma realmente pasar por Toledo?
La cifra de los 35 minutos es la que más circula en el hilo, pero no es unánime. Un cálculo que se repite en el análisis técnico sostiene que el tren tarda unos 25 minutos entre Madrid y Toledo, y que con la parada, la carga y descarga de viajeros, el añadido puede llegar a esos 35. Otros análisis rebajan el impacto: sostienen que el desvío por Toledo capital apenas suma 15 kilómetros respecto a un trazado directo hacia Talavera, lo que a velocidad de alta velocidad se traduce en unos 4 minutos de marcha, más 7 minutos si se añade parada. La horquilla va de 8 a 35 minutos según qué se cuente: si se mide solo el kilómetro extra o si se incluye el tiempo de frenada, parada y aceleración.
Hay un dato que complica el cálculo: la línea de entrada a Madrid es la andaluza, y desde Talavera el trazado tendría que ir a Pantoja para empalmar. La comparación entre ir a Toledo por la línea ya construida y enlazar desde ahí con Villamiel de Toledo arroja, en el escenario más optimista, menos de 15 kilómetros suplementarios. A 240 kilómetros por hora, eso son cuatro kilómetros por minuto. La aritmética no da para 35 minutos salvo que se sume la parada y se haga en todos los servicios.
El argumento de los que defienden el paso por Toledo
Toledo ya tiene AVE a Madrid. Ahora tendrá Extremadura y Lisboa. Ese es el razonamiento que se impone entre quienes ven lógico el enlace: la vía ya está hecha y aprovecharla evita duplicar infraestructura. La ciudad, con 85.000 habitantes, es una de las más visitadas de España y su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad. El turismo pesa, y no poco.
La defensa del trazado también se apoya en la lógica de red: un AVE que enlace con Toledo no solo sirve a Toledo, sino que conecta el corredor extremeño con la línea andaluza y con Madrid. Para los partidarios, el tiempo extra se compensa con la conectividad que gana el conjunto del sistema. Y recuerdan que no todos los servicios tendrían que parar en Toledo: los trenes directos pueden pasar sin detenerse, con lo que el añadido se reduce a los minutos de trazado.
Los que creen que el desvío es un error
La postura contraria es igual de clara: unir dos capitales europeas y perder 35 minutos por una ciudad intermedia es un despropósito. El argumento se apoya en la experiencia del AVE a Sevilla, que para en Puertollano, y en la idea de que cada parada añadida en una línea de alta velocidad retrasa la llegada al destino. El tren no solo llega a la estación: tarda en acelerar y decelerar. Llenar el trazado de paradas superfluas es, para este sector, una concesión a la política local.
El escenario que defienden algunos es otro: aprovechar el tramo Madrid-Toledo ya construido, lanzar desde ahí la vía a Talavera y de ahí a Badajoz y Lisboa, pero sin parar en Talavera ni en Toledo. Madrid-Toledo, Cáceres y Badajoz sin paradas, y de ahí a Lisboa directo. Es la versión más radical del argumento: si el objetivo es competir con el avión y el coche, cada minuto cuenta.
El estado real de las obras y el tramo portugués
Más allá del debate sobre Toledo, el proyecto avanza por partes. Los tramos en Extremadura están ejecutados o en obras avanzadas: entre Plasencia y Navalmoral, y entre Plasencia y Talayuela, con entrada en servicio prevista a corto plazo. Quedaría pendiente el tramo Talayuela-Toledo, unos 120 kilómetros, para completar la parte española.
En Portugal, la línea de alta velocidad entre Évora y Elvas entra en servicio próximamente, lo que permitiría circular en alta velocidad desde Talayuela hasta Évora. Desde Évora a Lisboa se seguiría usando la red convencional, con un tiempo estimado de una hora y veinte minutos, hasta que se decida construir un tramo nuevo que entraría en la capital por un nuevo puente sobre el Tajo. Ese tramo no se espera antes de 2040.
Mientras tanto, la conexión ferroviaria directa entre Madrid y Lisboa sigue sin existir. Los servicios se retomarán con trenes que hasta hace poco cubrían rutas a Galicia, y Portugal prioriza el eje Lisboa-Oporto y la conexión de Oporto con Salamanca hacia Francia antes que la unión con Madrid. La geopolítica ferroviaria tiene sus propias prioridades.
¿Por qué Portugal no tiene prisa por conectar con Madrid?
Portugal lleva años dando prioridad a su eje interno Lisboa-Oporto y a la conexión de Oporto con Salamanca para salir hacia Francia, donde vive medio millón de portugueses. Conectar con Madrid les preocupa menos. Están haciendo una línea de Évora a Elvas de uso mixto para mercancías de Sines, y solo a largo plazo piensan unir Évora con Lisboa y construir el tercer puente sobre el Tajo. La conexión Madrid-Lisboa revolucionaría la península a favor de Madrid, y eso, según algunos análisis, explica por qué no se ha hecho hasta ahora.
Con estos mimbres, el AVE Madrid-Lisboa avanza a trompicones: tramos ejecutados, otros pendientes, y una conexión completa que sigue sin fecha. La pregunta no es si Toledo suma 8 o 35 minutos. La pregunta es si alguien tiene prisa real por unir las dos capitales.