Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

Tu me estas insinuando que la república era una cosa hasta que llegaron los marxistas. Pero quién les abrió la puerta?

Quieres dar a entender que república y república marxista eran dos cosas diferentes????
 
El que abrió la puerta a los marxistas (pzoe, anarquistas, pce, etc.) fue Alcalá Zamora, pensando que aplacaría a la Bestia; la cara que le quedó después del trabajo que dio hacer tragar el pucherazo de febrero del 36, para que lo echaran mientras estaba de viaje...

Que luego los propios marxistas se cancelar entre ellos, y más que posiblemente al teniente Castillo, mientras los de la CEDA y falange se dejaban dar golpes..., y ahora reinventando la historia por unos eurillos, a sabiendas que se puede engañar a muchos, mucho tiempo, pero NO a todos todo el tiempo...
 
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Los rojos no aceptan que fueron la peor opción antes, durante y después de que el gran Franco los machacara durante décadas...
Malos perdedores...
 
Tu me estas insinuando que la república era una cosa hasta que llegaron los marxistas. Pero quién les abrió la puerta?

Quieres dar a entender que república y república marxista eran dos cosas diferentes????
Te estoy diciendo que no había ministros del psoe ni pce en el gobierno contra el que se dio el golpe de estado, y preguntando cuantos perecid hubo en su mandato
 

José Antonio Fúster, director de "La Gallina Ilustrada" (), la publicación satírica más ingeniosa del momento, nos desvela lo que más temían los políticos de izquierda en la época de Manuel Azaña.

 
(mensaje citado en revisión)

El tal Vinyes fue asesor del ex-juez Garzón en el Auto de dieciocho de noviembre de dos mil ocho con el que se pretendió iniciar una Causa General contra el franquismo y que acabó en uno de los reveses jurídicos más sonados que se recuerdan.

Parte de ese Auto se dedica a los llamados "niños robados" del franquismo y en ese apartado las "presuntas investigaciones" de Vinyes tienen un lugar destacado. Una de las afirmaciones en las que se basa es :

Los "sublevados" robaron 30.000 niños a los republicanos. [ DISCUTIBLE ]​

La cifra exacta es de 32.037 y se extrae del documento "Informe sobre la labor desarrollada hasta la fecha para la repatriación de menores españoles expatriados" del Servicio Exterior de Falange de fecha noviembre de 1.949. DE LA LECTURA DEL INFORME SE LLEGA A LA CONCLUSIÓN CONTRARIA A LA QUE LLEGAN GARZÓN - VINYES.

INFORME FALANGE :

La cifra es el NÚMERO DE NIÑOS QUE LOS REPUBLICANOS EXILIARON FORZOSAMENTE antes de terminar la guerra civil, la inmensa mayoría sin el acompañamiento de sus familiares y quedando bajo la responsabilidad de los organismos republicanos. Tras un proceso de selección se distribuyeron por diversos países y se asignaron a familias o a instituciones según los "criterios" de las autoridades republicanas. Dicha cifra se obtiene en parte por las fichas incautadas a las autoridades republicanas y parte de las denuncias de los familiares que posteriormente quisieron repatriar a sus descendientes.

Por tanto, el régimen franquista NO SECUESTRÓ a los 32.037 niños que dice Vinyes - Garzón. Al contrario, una vez terminada la guerra ;

- De una parte, los familiares que habían enviado a sus descendientes a las "colonias", viéndose engañados, requirieron a las nuevas autoridades la búsqueda y repatriación de sus descendientes.

- De otra, los países asilantes como Suiza interesaron la repatriación de los niños y colaboraron activamente con el gobierno de Franco.

"En el caso de Suiza, un primer grupo de niños vascos llegó en septiembre de 1.937. Fueron distribuidos entre familias católicas de Ginebra, Lucerna y Friburgo. La segunda expedición estuvo formada por 390 niños, apadrinados por el Comité de Ayuda a los niños españoles. Fueron alojados también en casas de familias católicas y socialistas de diversas ciudades.
La presencia de los niños
no contó con el apoyo del Gobierno federal, que pronto atendió las solicitudes de repatriación planteadas por el gobierno del general Franco. En septiembre de 1.939, la gran mayoría de los niños habían sido repatriados. Parte de ellos, sin embargo, se reunieron con sus padres, que estaban exiliados en Francia.

FUENTE : ( Trinc sobre "niños robados", UGT, Fundación Pablo Iglesias, Fundación Largo Caballero )

No sólo no hubo secuestro sino que la actuación, calificada como "incivil" por la judicatura de extrema izquierda, se orientó en la reparación del engaño realizado por las autoridades republicanas toda vez que, como es ampliamente conocido, esas autoridades se dedicaron a repartirse la inmensa fortuna expoliada sin que dicha riqueza repercutiera en los exiliados a su cargo como el caso de Méjico donde el apoyo y respaldo de las autoridades a los exiliados "de base" terminó cuando se acabó el tesoro del yate "Vita".

Se consiguieron repatriar unos 20.000 bien por encargo de sus familiares, por interesarlo el pais asilante o por encontrarse los jóvenes en situación de abandono o necesidad, sin que se conozca caso alguno de repatriación de menores que convivían con sus familiares.

Como ejemplo y en lo concerniente a Rusia, las gestiones realizadas culminarían en 1.957 con la repatriación del primer gran grupo de "niños de rusia" llegando a Castellón 412 personas en el buque Crimea. En total, de Rusias regresarían la mitad de los cinco mil niños enviados en los años '30.

No contarán Vinyes o Garzón episodios como la historia trágica de esos niños enviados a Rusia que acabaron enrolados en el Ejército Rojo o en situaciones muy difíciles en las calles rusas, como relata el comunista Jesús Hernández Tomás en "El país de la gran mentira" ( pag.100 - 101 ).

"Muchos de nuestros niños eran ya adolescentes de ambos sesso. Habían pasado seis o siete años desde que salieron de España. Los más pequeños sufrían llorando las terribles calamidades de aquellas marchas y contramarchas, de las huidas empavorecidas durante semanas y meses, comidos de miserias y ateridos de frío. Los mayorcitos con quince o dieciséis años rompieron todas las amarras de la cuartelera disciplina y comenzaron a vivir por su propia cuenta. En Taskhent ( Asia ) llegaron a organizarse en bandas de salteadores que robaban a mano armada y realizaban toda clase de tropelías entre los habitantes de la región. Preferían la gloria o el presidio a continuar pereciendo de hambre en los colectivos escolares. En Samarkanda y en Tibliss ( Georgia ) las jovencitas aprendieron que podían mitigar el hambre prostituyéndose, entregándose a los oficiales del Ejército o a los altos burócratas del Partido o de la Administración que eran los únicos que podían pagar sus caricias con un pedazo de pan. No pocas de ellas quedaron embarazadas.

El anhelo de salir de la Unión Soviética se apoderó tan inconteniblemente de los jóvenes españoles que llegaban a extremos de desesperación como en el conocido caso de Florentino Meana Carrillo que, al perder las esperanzas de poder abandonar la URSS, escribió una carta en la que explicaba su decisión de arrancarse la vida antes de continuar encerrado «en el inmenso campo de concentración y de hambre» que era la Unión Soviética. Ingirió un vaso de ácido sulfúrico. Al enterarse su hermano, otro jovencito, tomó un cuchillo, se trasladó al Hotel Lux donde creyó encontrar a Pasionaria, que era la que le había denegado la autorización a su hermano para regresar a España

Cuando en 1.943 salí yo de la Unión Soviética, el problema que más profundamente me había distanciado del resto de la dirección del Partido Comunista Español fue precisamente el de los niños y jóvenes, reclamados por sus padres o que habían expresado deseos de regresar a España junto a sus familiares, y que la obstinación de Pasionaria y Antón, retenían en la URSS «hasta educarlos como buenos bolcheviques», pues — decía Pasionaria — «no podemos devolverlos a sus padres convertidos en golfos y en cortesana, ni permitir que salgan de aquí en furibundos antisoviéticos».
 
'Los republicanos fueron los primeros que lucharon contra el fascismo en Europa. Estamos en deuda con ellos'

"Los republicanos fueron los primeros que lucharon contra el fascismo en Europa. Estamos en deuda con ellos"

El sindicalista noruego es integrante de Elogit, la mayor confederación sindical noruega de electricistas, que ha ayudado a financiar a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) varias exhumaciones de fosas comunes de la Guerra Civil. Se encuentra en España junto a una delegación de jóvenes sindicalistas, para asistir a la exhumación de la maestra Genara Fernández, financiada por el organismo y llevada a cabo este fin de semana en el cementerio de León.

CAROLINA ESPINOZA CARTES

Es de mirada esquiva y a veces se siente incómodo cuando le preguntan por datos personales. Fuma moderado, "lo normal -dice riendo- en un país donde un paquete de tabaco roza los 12 euros". Se conoce todos los rincones del centro de Oslo y le seguimos a paso apurado hasta la planta 34 de un edificio que ahora es una conocida cadena hotelera norteamericana. Allí trabajó como ascensorista hasta 1990, año en el que asumió tareas del sindicato central de Elogit en Noruega. Nació en un pequeño pueblo al norte, cerca del círculo polar ártico, pero vive desde hace 30 años en Oslo. Lleva desde 1975 afiliado a una agrupación que reúne hoy a más de 38.000 afiliados.

Pero cuando Henning Solhaug habla de las consecuencias del neoliberalismo y de su amenaza creciente en Europa en desmedro de los derechos de los trabajadores, se apasiona. “El fascismo y el neoliberalismo han apiolado y siguen matando a mucha gente en el mundo. Nuestro deber es mostrarle a los jóvenes las consecuencias del fascismo, saber de cerca qué hizo el fascismo y cómo hubo gente en el pasado que luchó contra su expansión en toda Europa. Esta es una forma de aprender lo que es el fascismo, porque el fascismo no es gente rara con ideas exóticas. Es la violencia de grandes compañías del capital financiero, de los terratenientes para conservar sus poderes, está en muchos lugares y debemos aprender a detectarlo”.

A Solhaug le impactó tanto la lucha de los republicanos en la Guerra Civil Española y los testimonios de noruegos que vinieron a luchar en las Brigadas Internacionales (700 noruegos en las Brigadas Internacionales defendiendo la Segunda República), que pensó junto a sus compañeros en cómo lograr que las consecuencias del fascismo en España fueran conocidas por los jóvenes actuales de una manera viva. De esto y del impacto emocional que le causó el saber que más de 114.000 personas siguen enterradas en las cunetas y siendo buscadas por sus familiares, nació la colaboración de la Confederación Sindical Noruega de electricistas y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), una labor que se traduce en una aportación económica y que comenzó hace seis años.

(imagen visible para usuarios registrados)Henning Solhaug en Oslo, en el hotel en el que trabajó hasta 1990 como ascensorista. / IGNACIO IZQUIERDO PATIÑO

“Contacté con la gente de la ARMH en 2013, cuando viajamos con el Comité Ejecutivo de mi sindicato a España a conocer cómo la crisis económica había afectado a los sindicatos. Y nos encontramos con esto, con el drama de las exhumaciones y dijimos, tenemos que hacer algo al respecto, queremos ayudar a la gente a buscar a sus seres queridos”. La respuesta no se hizo esperar y tras una conversación del Comité de Ayuda Popular, un órgano dentro del sindicato fundado en 1930 y desde el que se promueven proyectos con Palestina y Latinoamérica, se aprobó en 2014 la colaboración de 100.000 coronas noruegas (unos 11.000 euros) para ayudar a financiar la primera exhumación: la de Perfecto de Dios, hermano del último guerrillero antifranquista gallego Camilo de Dios, cuya historia fue narrada posteriormente enun documental.


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ENTREVISTA A HENNING SOLHAUG"Los republicanos fueron los primeros que lucharon contra el fascismo en Europa. Estamos en deuda con ellos"
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El sindicalista noruego es integrante de Elogit, la mayor confederación sindical noruega de electricistas, que ha ayudado a financiar a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) varias exhumaciones de fosas comunes de la Guerra Civil. Se encuentra en España junto a una delegación de jóvenes sindicalistas, para asistir a la exhumación de la maestra Genara Fernández, financiada por el organismo y llevada a cabo este fin de semana en el cementerio de León.
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SOCIEDAD 02.06.2019 12:11
CAROLINA ESPINOZA CARTES
Es de mirada esquiva y a veces se siente incómodo cuando le preguntan por datos personales. Fuma moderado, "lo normal -dice riendo- en un país donde un paquete de tabaco roza los 12 euros". Se conoce todos los rincones del centro de Oslo y le seguimos a paso apurado hasta la planta 34 de un edificio que ahora es una conocida cadena hotelera norteamericana. Allí trabajó como ascensorista hasta 1990, año en el que asumió tareas del sindicato central de Elogit en Noruega. Nació en un pequeño pueblo al norte, cerca del círculo polar ártico, pero vive desde hace 30 años en Oslo. Lleva desde 1975 afiliado a una agrupación que reúne hoy a más de 38.000 afiliados.
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Pero cuando Henning Solhaug habla de las consecuencias del neoliberalismo y de su amenaza creciente en Europa en desmedro de los derechos de los trabajadores, se apasiona. “El fascismo y el neoliberalismo han apiolado y siguen matando a mucha gente en el mundo. Nuestro deber es mostrarle a los jóvenes las consecuencias del fascismo, saber de cerca qué hizo el fascismo y cómo hubo gente en el pasado que luchó contra su expansión en toda Europa. Esta es una forma de aprender lo que es el fascismo, porque el fascismo no es gente rara con ideas exóticas. Es la violencia de grandes compañías del capital financiero, de los terratenientes para conservar sus poderes, está en muchos lugares y debemos aprender a detectarlo”.

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A Solhaug le impactó tanto la lucha de los republicanos en la Guerra Civil Española y los testimonios de noruegos que vinieron a luchar en las Brigadas Internacionales (700 noruegos en las Brigadas Internacionales defendiendo la Segunda República), que pensó junto a sus compañeros en cómo lograr que las consecuencias del fascismo en España fueran conocidas por los jóvenes actuales de una manera viva. De esto y del impacto emocional que le causó el saber que más de 114.000 personas siguen enterradas en las cunetas y siendo buscadas por sus familiares, nació la colaboración de la Confederación Sindical Noruega de electricistas y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), una labor que se traduce en una aportación económica y que comenzó hace seis años.

(imagen visible para usuarios registrados)Henning Solhaug en Oslo, en el hotel en el que trabajó hasta 1990 como ascensorista. / IGNACIO IZQUIERDO PATIÑO
“Contacté con la gente de la ARMH en 2013, cuando viajamos con el Comité Ejecutivo de mi sindicato a España a conocer cómo la crisis económica había afectado a los sindicatos. Y nos encontramos con esto, con el drama de las exhumaciones y dijimos, tenemos que hacer algo al respecto, queremos ayudar a la gente a buscar a sus seres queridos”. La respuesta no se hizo esperar y tras una conversación del Comité de Ayuda Popular, un órgano dentro del sindicato fundado en 1930 y desde el que se promueven proyectos con Palestina y Latinoamérica, se aprobó en 2014 la colaboración de 100.000 coronas noruegas (unos 11.000 euros) para ayudar a financiar la primera exhumación: la de Perfecto de Dios, hermano del último guerrillero antifranquista gallego Camilo de Dios, cuya historia fue narrada posteriormente enun documental.
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Una vergüenza para todos

Camilo de Dios estaba en la cárcel cuando su hermano Perfecto fue enterrado cerca del cementerio en Chacherrero (Ávila) y su progenitora encarcelada y condenada a 13 años. Tuvieron que pasar 74 años para que en julio de 2014, los restos de Perfecto fueran exhumados y se hiciera justicia a todos los integrantes de una familia que había conocido el pavor de la guerra. 74 años y el aporte económico extranjero. Algo que para el sindicalista noruego sigue siendo inexplicable.
“El estado español debe cumplir con sus deberes. Es verdad que las asociaciones de memoria y nosotros no podemos depender de ellos para hacer el trabajo de defensa de los derechos humanos, pero este trabajo es urgente porque hay familiares a quienes les queda poco tiempo de vida y que siguen buscando a sus seres queridos. Para mí esto es una verdadera vergüenza. No sólo para por el gobierno español, también para nosotros, porque los republicanos españoles lucharon por la democracia de toda Europa, defendían la democracia, estamos en deuda con ellos”, sostiene Solhaug.
 
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664. Proeza

Proeza
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Ciriaco Melanda Garrás - Fotografía de Fernando del Río Ruiz

El niño de la imagen es Ciriaco Melanda Garrás. La metralla de una artefacto artefacto peligroso que impactó en la calle Orioles del madrileño pueblo de Vallecas el 20 de enero de 1937, le amputó uno de sus piés y le causó graves daños en la espalda.
Su historia y la de su familia fue contada por Arturo Barea en el cuento "Proeza", incluido en el Libro "Valor y miedo", editado en 1938.

"El 20 de enero de 1937, aproximadamente a las once de la mañana, volaba sobre Vallecas una escuadrilla de trimotores facinerosos. Bombardearon el pueblo al pasar.
Ya fuera del núcleo de la población, sobre as casitas sueltas, diseminadas por los campos baldíos, un junker se destacó de los otros y descendió rápidamente sobre una explanada soleada.
Las mujeres toman el sol sentadas en sillas bajas, formando un semicírculo irregular. Cosen y charlan, y de vez en cuando, una de ellas se levanta, peine en una de las casitas cercanas y da una ojeada a la comida. Alrededor de ellas un enjambre de chiquillos que juegan sobre la tierra dura.
No hay hombres. Unos se fueron al frente, otros al trabajo en Madrid. Ahorrando duro, todos ellos, habían llegado a ser dueños de las casitas humildes que rodean la explanada. Algunas fueron construidas por la propia mano del hombre en los domingos y las horas libres. Se destacan de las demás por las líneas algo abombadas de los muros y este defecto se convierte en orgullo para sus dueños. Casi todos emigraron de las tierras áridas de la Mancha y habían venido, años hacía, a conquistar Madrid. De esta corriente emigratoria nació Vallecas. No se puede saltar de un pueblo de barro, perdido en la meseta, a la capital. Los emigrantes se paraban en las puertas de Madrid y allí acampaban, tomaban fuerzas y planeaban el asalto. Así, Vallecas, en principio, fue un grupo de ventas de arrieros. Después, un grupo de barracas de latas y maderas viejas. Más tarde, a la vez que Madrid se extendía y se aproximaba al arroyo Abroñigal, sucia frontera sobre la que había un puente mísero, Vallecas creció, edificó calles sólidas, cegó el arroyo y se convirtió en uno de los barrios obreros más populosos de Madrid. Aquellas casitas de las afueras eran patente de independencia. Sus dueños eran modestos comerciantes y obreros especializados.
Las explosiones recientes y el rápido descenso del avión sobre la explanada proyectaron a las mujeres y los chicos en todas direcciones. Algunos se tiraban al suelo. Otros buscaron el cobijo de sus casitas. De una de aquellas salió una mujer con un niño de pecho en brazos, llamando a sus descendientes. Los cinco descendientes venían ya corriendo hacia la casita, cogidos a su hermana mayor.
En aquel momento el avión vació su carga sobre la explanada y las casitas.
Tomó nuevamente altura y desapareció del horizonte.

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María Melanda Garras en el hospital - Fotografía de Fernando del Río Ruiz

Quedaron en la explanada veintitrés cadáveres y tres heridos. La mujer cayó perecid en la puerta de su casa. Los trozos de la carne del niño mezclados con los trozos de la carne de la progenitora. La hija mayor -dieciséis años- cayó perecid sobre el cadáver de su hermana de doce. Uno de los niños, de seis años, quedó tendido en el suelo, vivo, falto de un pie y la espalda abierta, Otro de diez años, ileso, pero echando sangre por sus orejas, reventados sus oídos por las explosiones, salió corriendo, llevando a través del campo el cuerpo de su hermanita menor de cuatro años. Lo llevó él mismo hasta la casa de socorro: había recibido el pole de la metralla y tenía más de cien heridas diminutas en su cuerpecito.
La niña estaba en la sala cuatro del Hospital Infantil del Niño Jesús. El niño coji estaba en la cama cuatro de la sala treinta y uno del Hospital Provincial de Madrid.
El padre, como todas las mañanas, se había ido con un carro tirado por un borriquillo al mercado central de Madrid. Allí, compraba cajas de pescado que después revendía en Vallecas. Así, mantenía a sus seis descendientes y levantó la casita, ladrillo a ladrillo.
Él mismo me ha contado la historia, sentado a la cabecera de la cama del niño que me miraba con los ojos oscuros muy abiertos.
El padre se llama: Raimundo Melanda Ruiz.
La progenitora se llamaba: Librada Garrás del Pozo.
Las ruinas de la casita herida por siete bombas conserva aún el número veintiuno de la calle de Carlos Orioles en Vallecas.
El avión era un trimotor junker alemán
Los malos no tienen nombre."
Arturo Barea.
Valor y Miedo, 1938
Capítulo V - Proeza

Valor y miedo fue el primer libro publicado por Arturo Barea en 1938. Refleja la realidad social de la ciudad de Madrid cercada por tropas franquistas.
 
Emocionante relato del bombardeo incivil del Hospital Clínico de Madrid, hecho por el decano de la Facultad de Medicina

Valencia, 25. — Se encuentra en Valencia el decano de la Facultad de Medicina de Madrid, que ha sido llamado por el Gobierno, después del incivil bombardeo de que fue objeto el edificio de la Facultad y el Hospital de San Carlos. El decano de la Facultad de Medicina de Madrid ha manifestado que el dia 16 de noviembre, poco después de anochecer, fue bombardeado el Hospital Clínico y la Facultad de Medicina. Nadie esperaba el ataque, nada lo hacía prever, y ha añadido:

«El incivil hecho se produjo de una manera rápida, aunque no tanto que no dé la seguridad de que la bárbara hazaña facciosa había sido premeditada cuidadosa y alevosamente. Sobre el edificio cayeron ocho bombas incendiarias. Una de ellas prendió su fuego en una de las salas ocupadas por mas de ciento cincuenta heridos graves y las llamas de otra prendieron en el piso más alto del edificio. Como se sabe, se trata de un edificio viejo, y ardieron en pompa sus maderas. No es para descrito el cuadro de pavor que el espectáculo me produjo. Los heridos pugnaban por levantarse del lecho donde yacían, sumidos en el dolor de sus recientes operaciones. Entre el fragor de las explosiones y el crepitar del incendio, avivado por el viento, ya que todos los cristales de las ventanas quedaron hechos añicos, se oían los gritos desgarradores de los heridos y las voces de los enfermos de otras salas.

Todas las estancias del hospital y de la Facultad quedaron a obscuras, como consecuencia del bombardeo. Los médicos, enfermeros y enfermeras, heroicamente se lanzaron a salvar a los heridos de las salas donde el fuego había prendido.

Jamás he pasado por un trance de pavor tan espantoso. Era una visión dantesca. Las llamas del incendio eran la única Iluminación que permitió el traslado de los heridos de la sala a que antes me he referido a otras estancias de la planta baja de la Facultad.
La evacuación de la sala siniestrada fue dolorosísima y dramática. Mientras tanto, enfermeros y empleados, auxiliados por vecinos de Madrid, que se presentaron inmediatamente en el Hospital, se lanzaron a cortar el fuego, esparciendo sobre las llamas la arena de los sacos de defensa de las calles, hasta que acudieron los bomberos, que lograron, tras ímprobos trabajos, apagar el fuego. Pasamos horas de angustia tremenda, y no cedió esta angustia después ni en nuestro espíritu ni entre los enfermos y heridos, que temían que el bombardeo se repitiera, y algunos, presa de la más horrible excitación, pugnaban por marcharse y lanzaban lastimeros gritos.

Los médicos llorábamos de indignación, sin poder comprender que pueda haber seres tan malvados que vayan a rematar, por procedimientos tan crueles, a heridos indefensos, a heridos que luchan entre la vida y la gloria y a los que nosotros nos esforzábamos en curar o aminorar su desgracia.
Otra artefacto artefacto peligroso destruyó completamente dos pisos de la Facultad de Medicina, al nivel del Laboratorio de Higiene, cuyo material científico y de trabajo quedó completamente destrozado y envuelto entre los escombros.
Otras dos bombas cayeron en la linea de la reaccionarioda de la Facultad. Bien se deduce de todos estos detalles que el incivil ataque fue premeditado y llevado a efecto con todas las agravantes de la incivil más refinada.

Una radio facciosa ha pretendido Justificar este hecho salvaje y fistro asegurando que en la azotea del Hospital de San Carlos había cañones antiaéreos. Esto es total y absolutamente falso. Yo invité al Cuerpo diplomático acreditado en Madrid para que comprobara tan burda falsedad. Nadio pensó en colocar allí defensas antiaéreas, por creer, ingenuamente, que los acuerdos internacionales y el simple instinto de humanidad, ponía al hospital fuera del alcance de todo ataque.»

Sobre la visita llevada a efecto por los diplomáticos al Hospital, después del bombardeo, dice el decano:

«Tan pronto como se produjo el hecho, me apresuré a exponerlo ante los embajadores que se encuentran en Madrid, y sobre todo el de Inglaterra, hizo patente en la visita que hizo al Hospital su sentimiento por lo acaecido, y en el mismo sentido se pronunciaron otros diplomáticos; pero hubo uno, que representa a un pais amigo, que se permitió hacer ciertos distingos y comparaciones sobre la conducta de las fuerzas que actúan en la guerra, y yo hube de oponer a las frases inoportunas que dicho diplomático pronunció, la observación de que de un lado está el derecho y la ley y la voluntad de un pueblo, y de otro, un grupo de desleales que han faltado a su palabra de honor, entregando la patria al dominio de extranjeros.

Acerca del triunfo final del pueblo, dijo el decano de la Facultad de Medicina que es indudable que si el espíritu del pueblo madrileño no decae, actos de barbarismo como el relatado, sirven para estimularle a poner más ardor en la lucha."
 
A las seis y media de la tarde del 16 de Mayo de 1937 la artillería facciosa descargó gloria y dolor en el Puente de Vallecas, alrededor del actual número 71 de la Avenida de la Albufera, frente a la antigua fábrica de escayolas. Las autopsias cuentan unas heridas escalofriantes.

Perecid en el acto:
Antonia Segura González, 20 años, inhumada el el Patio de la Paz, sepultura perpetua, 1ª cavidad.
Isabel Uriel Gutiérrez, 20 años, en el patio de Santa Juliana, sepultura temporal nº.194.
Maria Soriano Hernández, 74 años, en el patio de Santa Juliana, sepultura temporal nº.194.
Diego Manchado Santa María, 62 años, en el Patio de San Ezequiel, 2ª cavidad, sepultura perpetua.

Perecid por las heridas sufridas:
José Orgaz García, 8 años, el 17 de mayo
Juana San José Serrano, 65 años, 18 de mayo por peritonitis.
Ramona Pérez Olivares, 27 años, 27 de mayo por septicemia.
Julia Varea Sicilia, sufrió fractura de la región parietal izquierda del cráneo con paralisis facial y hemiplegia derecha, habiendo sido trepanada y extraído un trozo de metralla...Fallecida el 18 de septiembre, a los 29 años, por meningitis-encefalitis..

Heridos curados:
Eulogio de la Fuente, en mayo, de heridas en codo izquierdo, espalda, región sacra y pierna izquierda. Queda con metralla dentro del pulmón izquierdo.
Francisco Sánchez (novio de Isabel Uriel, que iba de luto), heridas en muslo derecho, cara interna del brazo izquierdo, cadera izquierda. Alta el dos de julio "sin deformidad ni defecto".
Tomás Serrano, fractura abierta de antebrazo izquierdo, continúa en O´Donnell, 44 el 10 de septiembre
Miguel Hernández
Dionisia Pérez
Isabel Pérez
Salvador Martínez
Juana Moreno García
, esposa de Santos Ramos San José.
Santos Ramos Sanjosé, descendiente de Juana San José. Fractura de fémur izquierdo tercio medio, dado de alta el 25 de septiembre.
Emilio Calderón
Andrés Arranz Molinero
era el novio de Julia Varea. Sufrió, además, herida en región occipital sin secuelas.
Bernabea Orgaz García no recibe el alta hasta el 20 de noviembre
Ricardo Cao Tundidor curó en quince días de herida en parte posterior del muslo derecho.

Según las declaraciones del padre de una de las asesinadas en las diligencias de identificación de los cadáveres, su hija había ido a "comprar pipas" al Puente de Vallecas. Había quedado con su novio, como Julia Varea (su padre firma Barea). Seguramente fueran amigas. Hay hermanos, matrimonios, suegras. Familias con varios miembros perecid y heridos.

Fte: Pares. Tribunales Populares.
 
La transición inmodélica. franco ganó la guerra, la postguerra y la transición
(imagen visible para usuarios registrados)Existe una percepción generalizada en los establishments políticos y mediáticos españoles de que la Transición de la dictadura a la democracia fue modélica. En realidad, la Transición se hizo en términos muy favorables a estas fuerzas conservadoras, herederas de aquellas que en su día fueron responsables del golpe militar de 1936 y que, 40 años más tarde, dirigieron aquel proceso de transición. Me estoy refiriendo a la banca, a la patronal y a la Iglesia, defendidas por el Ejército y por la Monarquía, que representa el símbolo y continuidad de este dominio.
España es el único país de Europa que ha padecido una dictadura donde las víctimas asesinadas por aquella continúan desaparecidas sin que el Estado se haya atrevido a desenterrarlas y darles el homenaje que se merecen. Estos indicadores, entre otros muchos, deberían cuestionar la definición de aquella Transición como modélica. En Alemania y en Italia, el régimen de Hitler y el fascismo fueron derrotados. En España, sin embargo, el franquismo no lo fue. El Estado franquista se adaptó bajo la presión nacional e internacional a un nuevo proceso democrático, junto con las débiles izquierdas reprimidas durante la dictadura. Esta falta de equilibrio de fuerzas entre derechas, mucho mas poderosas que las izquierdas, forzó a realizar la transición como se hizo. Pero es un error hacer de esta situación una virtud y llamarla modélica. El dominio de las derechas aparece en múltiples dimensiones de nuestras instituciones políticas y mediáticas, como la Monarquía, excluida del escrutinio y crítica democrática por común acuerdo de los medios de información del país o la ausencia de una condena del franquismo por parte del Parlamento español, tal como el Parlamento italiano condenó en su día la época facineroso o el Parlamento alemán condenó el régimen de Hitler o, más recientemente, el Parlamento francés condenó el régimen colaboracionista de Vichy.
La ausencia de tal condena al régimen franquista se quiere justificar indicando que tanto los vencedores como los vencidos de la guerra civil fueron responsables de terribles abusa de los derechos humanos durante y después de aquel conflicto. Esta supuesta equivalencia es, sin embargo, insostenible. No sólo porque la violencia y abusa de los derechos humanos de los vencedores fue mucho mayor que la de los vencidos, o porque la violencia de los vencedores fuera parte de una política de Estado, mientras que la mayoría de la perpetrada por los vencidos no fue apoyada ni por el Estado republicano ni por la Generalidad de Cataluña, sino porque los primeros rompieron con las reglas democráticas y la gran mayoría de los segundos lucharon para reinstaurarlas y defenderlas. El silencio institucional sobre estos hechos, con ausencia de condena del régimen franquista y del golpe militar que lo estableció, empobrece enormemente a la democracia española.
Un elemento clave para la continuación de este dominio de las derechas reaccionarias y uninacionales es precisamente el olvido de aquel pasado que el establishment derechista enfatiza como necesario para construir el futuro. El hecho de que España sea el segundo país después de Camboya que tiene un mayor porcentaje de personas desaparecidas por causas políticas (150.000), sin que se las busque y se continúe recuperando su dignidad y dándoles el homenaje debido, se debe a este olvido impuesto. Tal continuidad aparece también en la promoción del nacionalismo españolista por parte de la Iglesia Católica, cuyo poder explica que España sea el único Estado europeo con un Concordato con el Vaticano. Y la máxima expresión de este continuismo es la complicidad de la Corona con el franquismo, que aparece incluso a nivel personal. España es el único país democrático que permite un monumento edificado para honrar al dictador y al fundador del partido facineroso, siendo sus herederos receptores de numerosas dádivas por parte del Monarca y por parte del Estado

 
664. Proeza

Proeza
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Ciriaco Melanda Garrás - Fotografía de Fernando del Río Ruiz

El niño de la imagen es Ciriaco Melanda Garrás. La metralla de una artefacto artefacto peligroso que impactó en la calle Orioles del madrileño pueblo de Vallecas el 20 de enero de 1937, le amputó uno de sus piés y le causó graves daños en la espalda.
Su historia y la de su familia fue contada por Arturo Barea en el cuento "Proeza", incluido en el Libro "Valor y miedo", editado en 1938.

"El 20 de enero de 1937, aproximadamente a las once de la mañana, volaba sobre Vallecas una escuadrilla de trimotores facinerosos. Bombardearon el pueblo al pasar.
Ya fuera del núcleo de la población, sobre as casitas sueltas, diseminadas por los campos baldíos, un junker se destacó de los otros y descendió rápidamente sobre una explanada soleada.
Las mujeres toman el sol sentadas en sillas bajas, formando un semicírculo irregular. Cosen y charlan, y de vez en cuando, una de ellas se levanta, peine en una de las casitas cercanas y da una ojeada a la comida. Alrededor de ellas un enjambre de chiquillos que juegan sobre la tierra dura.
No hay hombres. Unos se fueron al frente, otros al trabajo en Madrid. Ahorrando duro, todos ellos, habían llegado a ser dueños de las casitas humildes que rodean la explanada. Algunas fueron construidas por la propia mano del hombre en los domingos y las horas libres. Se destacan de las demás por las líneas algo abombadas de los muros y este defecto se convierte en orgullo para sus dueños. Casi todos emigraron de las tierras áridas de la Mancha y habían venido, años hacía, a conquistar Madrid. De esta corriente emigratoria nació Vallecas. No se puede saltar de un pueblo de barro, perdido en la meseta, a la capital. Los emigrantes se paraban en las puertas de Madrid y allí acampaban, tomaban fuerzas y planeaban el asalto. Así, Vallecas, en principio, fue un grupo de ventas de arrieros. Después, un grupo de barracas de latas y maderas viejas. Más tarde, a la vez que Madrid se extendía y se aproximaba al arroyo Abroñigal, sucia frontera sobre la que había un puente mísero, Vallecas creció, edificó calles sólidas, cegó el arroyo y se convirtió en uno de los barrios obreros más populosos de Madrid. Aquellas casitas de las afueras eran patente de independencia. Sus dueños eran modestos comerciantes y obreros especializados.
Las explosiones recientes y el rápido descenso del avión sobre la explanada proyectaron a las mujeres y los chicos en todas direcciones. Algunos se tiraban al suelo. Otros buscaron el cobijo de sus casitas. De una de aquellas salió una mujer con un niño de pecho en brazos, llamando a sus descendientes. Los cinco descendientes venían ya corriendo hacia la casita, cogidos a su hermana mayor.
En aquel momento el avión vació su carga sobre la explanada y las casitas.
Tomó nuevamente altura y desapareció del horizonte.

​
María Melanda Garras en el hospital - Fotografía de Fernando del Río Ruiz

Quedaron en la explanada veintitrés cadáveres y tres heridos. La mujer cayó perecid en la puerta de su casa. Los trozos de la carne del niño mezclados con los trozos de la carne de la progenitora. La hija mayor -dieciséis años- cayó perecid sobre el cadáver de su hermana de doce. Uno de los niños, de seis años, quedó tendido en el suelo, vivo, falto de un pie y la espalda abierta, Otro de diez años, ileso, pero echando sangre por sus orejas, reventados sus oídos por las explosiones, salió corriendo, llevando a través del campo el cuerpo de su hermanita menor de cuatro años. Lo llevó él mismo hasta la casa de socorro: había recibido el pole de la metralla y tenía más de cien heridas diminutas en su cuerpecito.
La niña estaba en la sala cuatro del Hospital Infantil del Niño Jesús. El niño coji estaba en la cama cuatro de la sala treinta y uno del Hospital Provincial de Madrid.
El padre, como todas las mañanas, se había ido con un carro tirado por un borriquillo al mercado central de Madrid. Allí, compraba cajas de pescado que después revendía en Vallecas. Así, mantenía a sus seis descendientes y levantó la casita, ladrillo a ladrillo.
Él mismo me ha contado la historia, sentado a la cabecera de la cama del niño que me miraba con los ojos oscuros muy abiertos.
El padre se llama: Raimundo Melanda Ruiz.
La progenitora se llamaba: Librada Garrás del Pozo.
Las ruinas de la casita herida por siete bombas conserva aún el número veintiuno de la calle de Carlos Orioles en Vallecas.
El avión era un trimotor junker alemán
Los malos no tienen nombre."
Arturo Barea.
Valor y Miedo, 1938
Capítulo V - Proeza

Valor y miedo fue el primer libro publicado por Arturo Barea en 1938. Refleja la realidad social de la ciudad de Madrid cercada por tropas franquistas.

Este hilo empieza a convertirse en un cajón de sastre de la guerra y posguerra. Pondremos tags ;

[ BOMBARDEOS ]

Bonita novela; lo siguiente no es un relato ficticio. Mientras Vallecas se encontraba cercano al frente, Córdoba NO ;

La aviación republicana estuvo muy activa desde finales de marzo, atacando las líneas del frente y los pueblos de Montoro, Villa del Río y Bujalance. Pocos días después, el 1-04-1.937, sobre las 12 horas, tuvo lugar sobre Córdoba el bombardeo más trágico de toda la guerra, con un balance de más de treinta perecid. Las bombas cayeron, entre otros lugares, en el Hospital Militar, Hospital Psiquiátrico y en los alrededores de la estación de Cercadilla.

El parte oficial del Ministerio de Marina y Aire de las 23.00 horas de ese día decía textualmente :


Hoy fueron bombardeados en Córdoba los talleres de la Electro-Mecánica, destinados a la producción de material de guerra, y los cuarteles, lanzándose por nuestros aviones 40 bombas de 25 kg y otras 40 de 50 kg

Por su parte, el Boletín de Operaciones nº 365 de la Jefatura de las Fuerzas Aéreas, fechado el mismo día en Albacete, dice lo siguiente :

GRUPO 12. Ocho Katiuskas bombardearon con buen resultado los Cuarteles y fábrica de municiones de Córdoba. La artillería antiaérea de esta Capital hizo fuego contra nuestros aviones sin resultado. Al regresar tomó tierra por avería y sin novedad un avión, 16 kms al suroeste de Santa Cruz de Mudela

En efecto, el ataque fue realizado por los Katiuskas del Grupo 12, en concreto por la 2ª Escuadrilla ( en aquella época mixta de españoles y soviéticos ) mandada entonces por el mayor Enrique Pereira Basanta, al menos de forma nominal. Ese día los aviones no operaron desde su base habitual en Sisante ( Cuenca ), sino desde Liria ( Valencia ), donde habían sido destacados para realizar ataques sobre Aragón y Mallorca. Los objetivos de esa incursión eran los cuarteles de Córdoba, como queda de manifiesto en los partes antes citados y en el cuaderno de vuelo del capitán observador Antonio Blanch Rodríguez reproducido por Salas y Madariaga. La fábrica de municiones citada es, evidentemente, la Electromecánica, que producía vainas para cartuchos.

Sin embargo, ninguno de los objetivos señalados fue alcanzado. Una artefacto artefacto peligroso cayó en el hospital militar, concretamente en la farmacia que quedó completamente destruida. Allí murieron José Prieto Lovera, alférez farmacéutico. Marcos Benavente López, practicante de Farmacia del C.A.S.E. ( Cuerpo Auxiliar de Suboficiales Especialistas ). Juan Martín Camacho, mozo de Farmacia. Miguel Ortiz Lama, soldado destinado en la farmacia. Baldomero Delgado Adame, ídem ( llevaba cinco días en la farmacia ). Manuel Ignacio Henares Ayala, artillero 2º del Regimiento de Artillería Pesada nº 1, agregado a la farmacia. Y Carlos Par Balcells, paisano, natural de Barcelona, licenciado en Ciencias Químicas, que trabajaba en la farmacia tras incorporarse a zona nacional desde Hamburgo ( Alemania ), donde residía, al enterarse del asesinato de su padre en Barcelona por elementos frentepopulistas. El jefe de la farmacia, farmacéutico primero ( capitán ) Antonio Contreras Sarracena, resultó ileso por encontrarse en esos momentos en otra dependencia del hospital.

En el resto del hospital y en sus alrededores fallecieron Antonio Romero Noriega, alférez de Aviación, herido el 20-12-1.936 sobre Cañete de las Torres cuando pilotaba un Breguet-XIX y convaleciente en el hospital; herido de nuevo, falleció en agosto de 1.937. Domingo Botella Campoy, sargento de Artillería. Juan Canales Torralbo, de 14 años y natural de Doña Mencía, que transitaba junto al hospital. Rafael Bello del Toro, de la Bandera de Falange de Las Palmas. Antonio Jiménez Duarte, ídem. Antonio Jiménez Neira, padre del anterior y médico de la misma Bandera. Carmen Sarracena Olmedo, empleada del hospital. Basilio Pozo, sanitario. Emilio Sánchez García, guardia cívico que estaba de guardia en la puerta falsa del hospital. María Chicano Parejo. Antonia Fernández Almagro.

La otra zona que sufrió grandes daños fue la del barrio de Cercadilla, inmediata al cuartel de Artillería que era, sin duda, el objetivo. En esta ocasión el error fue mínimo, de unas decenas de metros, porque las bombas impactaron en Avda. de América y calles Garellano, Hernán Ruiz, Roque Figueroa y Pasaje Ruiz Armenta. Sin embargo, ese pequeño error se tradujo en una espantosa carnicería. Allí murieron Juan Valderrama Fernández y Juan de Dios Corona Cantor, ferroviarios. Francisco Ibáñez Guerrero, jornalero, su esposa Encarnación Morón García y la hija de ambos Encarnación Ibáñez Morón. Cayetano Iradi Ruano. Victoria Díaz Jiménez. Adoración Ruiz Pérez, y sus descendientes Concepción, Remedios, Fuensanta y Aurelio Leiva Ruiz. Felisa Pérez Camacho. Rosalía Aranzona Benítez. Tránsito Enríquez Requena. Carmen Cordero Quintana, sus hijas Pura y Fernanda Pila Cordero y su nieto Antonio Martín Pila.
Todos civiles.

Y fué la única vez. NO :

La obra, editada por Almuzara, cuenta con numerosas imágenes, casi todas inéditas, desde las tomadas por los mismo aviadores que bombardeaban, fotos de daños a la ciudad y fotos actuales que recuerdan la ocasión, como la estatua de Osio, a la que arrancaron el brazo derecho y posteriormente se restauró. Con un completo índice, Patricio Hidalgo enumera en su primer libro cada uno de las 46 incursiones aéreas desde el 27 de julio de 1.936 al 9 de diciembre de 1.938, aportando el balance de víctimas ( 156 demostradas, de las que ha identificado a 127 ) y el daño en iglesias ( Catedral, San Andrés, Santa Marina, etcétera ), en edificios civiles y el pánico en la población, ofreciendo una nueva visión de la guerra.
 
'Los republicanos fueron los primeros que lucharon contra el fascismo en Europa. Estamos en deuda con ellos'

"Los republicanos fueron los primeros que lucharon contra el fascismo en Europa. Estamos en deuda con ellos"

El sindicalista noruego es integrante de Elogit, la mayor confederación sindical noruega de electricistas, que ha ayudado a financiar a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) varias exhumaciones de fosas comunes de la Guerra Civil. Se encuentra en España junto a una delegación de jóvenes sindicalistas, para asistir a la exhumación de la maestra Genara Fernández, financiada por el organismo y llevada a cabo este fin de semana en el cementerio de León.

CAROLINA ESPINOZA CARTES

Es de mirada esquiva y a veces se siente incómodo cuando le preguntan por datos personales. Fuma moderado, "lo normal -dice riendo- en un país donde un paquete de tabaco roza los 12 euros". Se conoce todos los rincones del centro de Oslo y le seguimos a paso apurado hasta la planta 34 de un edificio que ahora es una conocida cadena hotelera norteamericana. Allí trabajó como ascensorista hasta 1990, año en el que asumió tareas del sindicato central de Elogit en Noruega. Nació en un pequeño pueblo al norte, cerca del círculo polar ártico, pero vive desde hace 30 años en Oslo. Lleva desde 1975 afiliado a una agrupación que reúne hoy a más de 38.000 afiliados.

Pero cuando Henning Solhaug habla de las consecuencias del neoliberalismo y de su amenaza creciente en Europa en desmedro de los derechos de los trabajadores, se apasiona. “El fascismo y el neoliberalismo han apiolado y siguen matando a mucha gente en el mundo. Nuestro deber es mostrarle a los jóvenes las consecuencias del fascismo, saber de cerca qué hizo el fascismo y cómo hubo gente en el pasado que luchó contra su expansión en toda Europa. Esta es una forma de aprender lo que es el fascismo, porque el fascismo no es gente rara con ideas exóticas. Es la violencia de grandes compañías del capital financiero, de los terratenientes para conservar sus poderes, está en muchos lugares y debemos aprender a detectarlo”.

A Solhaug le impactó tanto la lucha de los republicanos en la Guerra Civil Española y los testimonios de noruegos que vinieron a luchar en las Brigadas Internacionales (700 noruegos en las Brigadas Internacionales defendiendo la Segunda República), que pensó junto a sus compañeros en cómo lograr que las consecuencias del fascismo en España fueran conocidas por los jóvenes actuales de una manera viva. De esto y del impacto emocional que le causó el saber que más de 114.000 personas siguen enterradas en las cunetas y siendo buscadas por sus familiares, nació la colaboración de la Confederación Sindical Noruega de electricistas y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), una labor que se traduce en una aportación económica y que comenzó hace seis años.

(imagen visible para usuarios registrados)Henning Solhaug en Oslo, en el hotel en el que trabajó hasta 1990 como ascensorista. / IGNACIO IZQUIERDO PATIÑO

“Contacté con la gente de la ARMH en 2013, cuando viajamos con el Comité Ejecutivo de mi sindicato a España a conocer cómo la crisis económica había afectado a los sindicatos. Y nos encontramos con esto, con el drama de las exhumaciones y dijimos, tenemos que hacer algo al respecto, queremos ayudar a la gente a buscar a sus seres queridos”. La respuesta no se hizo esperar y tras una conversación del Comité de Ayuda Popular, un órgano dentro del sindicato fundado en 1930 y desde el que se promueven proyectos con Palestina y Latinoamérica, se aprobó en 2014 la colaboración de 100.000 coronas noruegas (unos 11.000 euros) para ayudar a financiar la primera exhumación: la de Perfecto de Dios, hermano del último guerrillero antifranquista gallego Camilo de Dios, cuya historia fue narrada posteriormente enun documental.


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ENTREVISTA A HENNING SOLHAUG"Los republicanos fueron los primeros que lucharon contra el fascismo en Europa. Estamos en deuda con ellos"
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El sindicalista noruego es integrante de Elogit, la mayor confederación sindical noruega de electricistas, que ha ayudado a financiar a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) varias exhumaciones de fosas comunes de la Guerra Civil. Se encuentra en España junto a una delegación de jóvenes sindicalistas, para asistir a la exhumación de la maestra Genara Fernández, financiada por el organismo y llevada a cabo este fin de semana en el cementerio de León.
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SOCIEDAD 02.06.2019 12:11
CAROLINA ESPINOZA CARTES
Es de mirada esquiva y a veces se siente incómodo cuando le preguntan por datos personales. Fuma moderado, "lo normal -dice riendo- en un país donde un paquete de tabaco roza los 12 euros". Se conoce todos los rincones del centro de Oslo y le seguimos a paso apurado hasta la planta 34 de un edificio que ahora es una conocida cadena hotelera norteamericana. Allí trabajó como ascensorista hasta 1990, año en el que asumió tareas del sindicato central de Elogit en Noruega. Nació en un pequeño pueblo al norte, cerca del círculo polar ártico, pero vive desde hace 30 años en Oslo. Lleva desde 1975 afiliado a una agrupación que reúne hoy a más de 38.000 afiliados.
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Pero cuando Henning Solhaug habla de las consecuencias del neoliberalismo y de su amenaza creciente en Europa en desmedro de los derechos de los trabajadores, se apasiona. “El fascismo y el neoliberalismo han apiolado y siguen matando a mucha gente en el mundo. Nuestro deber es mostrarle a los jóvenes las consecuencias del fascismo, saber de cerca qué hizo el fascismo y cómo hubo gente en el pasado que luchó contra su expansión en toda Europa. Esta es una forma de aprender lo que es el fascismo, porque el fascismo no es gente rara con ideas exóticas. Es la violencia de grandes compañías del capital financiero, de los terratenientes para conservar sus poderes, está en muchos lugares y debemos aprender a detectarlo”.

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A Solhaug le impactó tanto la lucha de los republicanos en la Guerra Civil Española y los testimonios de noruegos que vinieron a luchar en las Brigadas Internacionales (700 noruegos en las Brigadas Internacionales defendiendo la Segunda República), que pensó junto a sus compañeros en cómo lograr que las consecuencias del fascismo en España fueran conocidas por los jóvenes actuales de una manera viva. De esto y del impacto emocional que le causó el saber que más de 114.000 personas siguen enterradas en las cunetas y siendo buscadas por sus familiares, nació la colaboración de la Confederación Sindical Noruega de electricistas y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), una labor que se traduce en una aportación económica y que comenzó hace seis años.

(imagen visible para usuarios registrados)Henning Solhaug en Oslo, en el hotel en el que trabajó hasta 1990 como ascensorista. / IGNACIO IZQUIERDO PATIÑO
“Contacté con la gente de la ARMH en 2013, cuando viajamos con el Comité Ejecutivo de mi sindicato a España a conocer cómo la crisis económica había afectado a los sindicatos. Y nos encontramos con esto, con el drama de las exhumaciones y dijimos, tenemos que hacer algo al respecto, queremos ayudar a la gente a buscar a sus seres queridos”. La respuesta no se hizo esperar y tras una conversación del Comité de Ayuda Popular, un órgano dentro del sindicato fundado en 1930 y desde el que se promueven proyectos con Palestina y Latinoamérica, se aprobó en 2014 la colaboración de 100.000 coronas noruegas (unos 11.000 euros) para ayudar a financiar la primera exhumación: la de Perfecto de Dios, hermano del último guerrillero antifranquista gallego Camilo de Dios, cuya historia fue narrada posteriormente enun documental.
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Una vergüenza para todos

Camilo de Dios estaba en la cárcel cuando su hermano Perfecto fue enterrado cerca del cementerio en Chacherrero (Ávila) y su progenitora encarcelada y condenada a 13 años. Tuvieron que pasar 74 años para que en julio de 2014, los restos de Perfecto fueran exhumados y se hiciera justicia a todos los integrantes de una familia que había conocido el pavor de la guerra. 74 años y el aporte económico extranjero. Algo que para el sindicalista noruego sigue siendo inexplicable.
“El estado español debe cumplir con sus deberes. Es verdad que las asociaciones de memoria y nosotros no podemos depender de ellos para hacer el trabajo de defensa de los derechos humanos, pero este trabajo es urgente porque hay familiares a quienes les queda poco tiempo de vida y que siguen buscando a sus seres queridos. Para mí esto es una verdadera vergüenza. No sólo para por el gobierno español, también para nosotros, porque los republicanos españoles lucharon por la democracia de toda Europa, defendían la democracia, estamos en deuda con ellos”, sostiene Solhaug.

Los noruegos no son nadie para venir a dar lecciones de "derechos humanos".

Camilo de Dios y su familia fueron parte de una banda de guerrilleros comunistas. Empezó su "carrera" a los doce años ya que su padre fue fundador del PCE en su pueblo. Éste y su hermano fallecieron en combate. Su progenitora y su hermano fueron interceptados por la Guardia Civil mientras intentaban escapar armados a Francia. Su hermano cayó en combate con las Fuerzas de seguridad y su progenitora fue detenida. En ningún caso eran "inocentes civiles represaliados"

"Poco antes de que Carrillo renunciase a la guerra de guerrillas y los maquis enfilasen los Pirineos, un chaval de apellido mesiánico se echaba al monte. Camilo había nacido tres años antes del comienzo de la Guerra Civil en Sandiás. Descendiente del fundador del PCE en ese pequeño pueblo de Ourense, a los doce ya ejercía, como su progenitora y su hermano mayor, de enlace. Perecid el padre, los tres pasaron a la clandestinidad. Un quinceañero rebelde. Un guerrillero imberbe. Un preso sin juventud."

"Progenitora e descendiente partían hacia Madrid disfrazados de segadores, ajenos a las penalidades de Camilo en prisión. Los acompañaban otros dos guerrilleros, Manuel Rodríguez y Juan Sorga, cuando la Guardia Civil los interceptó en el pueblo abulense. Sorga pudo haber llegado a Francia, el destino final que pretendían alcanzar los fugados; a Rodríguez le dieron garrote tras detenerlo días más tarde; y Perfecto fue cosido a balazos allí mismo. Su progenitora, en vez de huir, lo remendó a abrazos, uno por cada año de cárcel, hasta cumplir trece. Camilo se enteró de su gloria meses después, cuando llegó la carta remitida por Carmen Fernández Seguín."

A pesar de que había pruebas más que suficientes de su pertenencia a una célula extremista violento comunista, la "malvada justicia franquista" le conmuta la pena de gloria a su progenitora y a él no lo procesa por ser menor de edad. MENUDA "REPRESIÓN" ...

Entre ambos medió una correspondencia macabra. Desde el penal de Alcalá escribía un perecid. Y una perecid devolvía las palabras desde la prisión de Segovia. Ambos habían sido condenados a la pena capital, si bien él se libró por ser menor y a su progenitora le conmutaron la pena.

FUENTE : Camarada Camilo, guerrillero antifranquista

Sin embargo, los noruegos del reportaje no fueron tan "amables" con las mujeres a las que acusaron exageradamente de colaborar con los nancy. Los memorialistas hipócritas y los noruegos de la manita, rindiendo honores a los guerrilleros "demócratas" de Stalin y tapando sus vergüenzas en los panfletos oficiales de la "industria de la memoria".

Esta conducta había pasado inadvertida en la historia hasta ahora. Sin embargo, después de que el Centro Noruego de Estudios sobre el Holocausto y las Minorías Religiosas haya desvelado que entre 30.000 y 50.000 mujeres del país sufrieron represalias tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno noruego les ha pedido perdón más de siete décadas después. «En el período que siguió a la liberación, muchas chicas y mujeres noruegas que habían mantenido una relación con los soldados alemanes o eran sospechosas fueron víctimas de un trato indigno. Hoy, en nombre del gobierno, quiero pedir disculpas», afirmó la primara ministra Erna Solberg durante un acto en conmemoración del 70 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos.

Con todo, el caso de las «chicas alemanas» no es el único que ha levantado ampollas en el país. Otra de las injusticias más sonadas involucró a los descendientes que estas mujeres tuvieron con los soldados alemanes, entre 10.000 y 12.000.

Estos pequeños fueron también blanco de las autoridades locales y, en los casos más extremos, fueron apartados de sus familias y reubicados en instituciones gubernamentales. El abuso que sufrieron hizo que un grupo de estos jóvenes demandara a su país el 2.007 frente al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Con todo, su queja no fue admitida por la cantidad de tiempo que había pasado desde que ocurrieron los hechos.

Tras ser capturadas, el castigo más habitual al que tenían que hacer frente estas mujeres ( por descontado, sin juicio previo ) era que les afeitasen la cabeza delante de una muchedumbre que jaleaba al «esquilador». A partir de entonces, pasaban a convertirse en «Femmes tondues» ( «Mujeres afeitadas» ) y eran objeto de escarnio público. El siguiente paso solía consistir en subirlas a un camión descubierto y pasearlas por la ciudad para que todos los vecinos viesen sus caras. Aquel estigma las acompañaba durante años. Aunque hubo otros más drásticos que consistían en grabar esvásticas en su frente.

Con todo, el escarnio público fue el menor de los castigos. Las más desafortunadas fueron apalizadas o asesinadas a golpes en mitad de las calles. Otras fueron canceladas en el acto sin que tuvieran posibilidad de explicarse. Todo ello, para asombro y enfado de algunos líderes de la Resistencia."


FUENTE : El cruel castigo de Noruega hacia las «chicas alemanas» que se acostaron con nancy
 
Sobre los españoles en noruega, primera batalla de la 2gm, sin contar la guerra de España

Memoria - República - Textos Imprescindibles - 11 Division en Brunete

Tuvieron que ir los republicanos españoles porque los comunistas noruegos no combatieron a los alemanes. Y ahora quieren venir aquí a dar lecciones de lucha "antifascista"...

Y para quitarse el cargo de conciencia de lo que le hicieron a sus mujeres después de que otros echaran a los alemanes, vienen a dar una limosna para desenterrar a bandoleros comunistas...

Menuda vergüenza de noruegos. Menuda vergüenza de "memorialistas"...
 
La columna de los 8.000: VIOLENCIA, MALDAD, CRUELDAD, TERROR y GLORIA en Extremadura, el franquismo más letal
(imagen visible para usuarios registrados)Sólo 15 días después del golpe facineroso, salieron desde Sevilla hacia Madrid las columnas del comandante Castejón y del teniente coronel Asensio. Atravesaron Extremadura para conquistar Badajoz uniendo los territorios golpistas del sur al norte de España. A su paso por las poblaciones ejecutaban sistemáticamente a todos quienes tenían que ver con partidos, sindicatos, organizaciones Republicanas. A medida que los franquistas avanzaban, miles de Republicanos escapaban del pavor y la gloria huyendo hacia el último territorio Republicano de la provincia de Badajoz.
A mediados de septiembre de 1936 el oeste de la provincia de Badajoz estaba tomado por los nancy, salvo la pequeña bolsa Republicana en la zona de Llerena, Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra y Villanueva del Fresno, lugares donde se habían concentrado miles de Republicanos de una gran cantidad de pueblos de la provincia de Badajoz. A esta bolsa solo les quedaba luchar hasta la gloria o huir. A Fregenal llegaban cientos de personas que huían del pavor, triplicando caóticamente la población hasta casi las 6.000 personas. Alojar, alimentar a tantísima gente era un problema sin solución, sabiendo además que en breve esa zona también sería conquistada. Algunos se internaron en Portugal, arriesgándose a ser detenidos por la PIDE portuguesa y devueltos a los franquistas o falangistas, que los fusilaban de inmediato. Un grupo de unas 1.400 personas se salvaron gracias a la solidaridad del pueblo portugués de Barrancos y a la valentía y humanidad del teniente Seixas. Muchos otros no tuvieron tanta suerte.
Hacia el 15 de septiembre muchos desesperados intentaron llegar hasta Azuaga, recorriendo unos 100 km de vías de secundarias, en poder de los Republicanos, donde estarían seguros y tendrán el camino abierto hacia Madrid. Gran parte de la columna estaba compuesta por familias, mujeres, niños y viejos, que llevaban en animales sus escasas pertenencias, gentes sencillas, que huían de sus pueblos por miedo o por sus ideas políticas. Había también personas significadas en el organigrama republicano de sus poblaciones. La columna, de unas 8.000 personas, dió nombre a la expedición. Se internaron hacia Fuente de Cantos, cruzaron la peligrosa Vía de la Plata, de noche, para evitar encuentros con los sublevados. Atravesaron dehesas, padecían falta de agua por la sequedad estival. Se avanzaba difícilmente a marchas forzadas. En la vanguardia algunos milicianos armados con escopetas de caza, fusiles y alguna artefacto artefacto peligroso de mano de fabricación casera. Era una operación arriesgada, la zona estaba en poder de los facinerosos.
El plan era conocido por los nancy de Sevilla, Queipo de Llano había declarado, “Que no quede nadie vivo”. Tenían informadores, incluso un avión de reconocimiento. Sabían perfectamente que era una columna de civiles fugitivos, el limitado armamento que llevaban, pero la atacaron como si tratara de un ejército regular. Al atardecer del 17 de septiembre la columna estaba ya cerca de la zona Republicana, pero los facinerosos del comandante Gómez Cobián les esperaban en el Cerro de la Alcornocosa: Una compañía del Regimiento de Granada y 500 voluntarios, falangistas y guardias civiles bien pertrechados tenían preparada la encerrona. Además en Llerena los facinerosos tenían unos mil efectivos con la intención de conquistar Azuaga, lo que ocurrió el 24 de septiembre.
Varias ametralladoras estratégicamente preparadas masacraron a todos, hombres, mujeres y niños, prácticamente desarmados. Confusión, gritos, pavor, huida en desbandada. Familias que se separaron no volvieron a encontrarse jamás. Se desconoce el número exacto de víctimas. Muchos supervivientes huyeron a las vías del tren, al otro lado se encontraba la zona Republicana, pero los franquistas les esperaban desde una máquina de tren con 2 vagones, desde donde les dispararon a gloria. Sin embargo algunos supervivientes pasaron durante la noche y llegaron, heridos y agotados a Azuaga, desde donde salieron hacia Madrid y allí formaron un batallón formado casi enteramente por milicianos extremeños, los Castúos.
Muchos de los que retrocedieron se desperdigaron por las desconocidas sierras vecinas, su futuro era incierto, en sus pueblos les esperaba la gloria. Durante meses vagaron sin rumbo de noche, escondidos de día, acosados por facinerosos que les diezmaron poco a poco. Quien sabe cuantas y donde están la multitud de fosas comunes, a menudo excavadas en el lugar mismo donde fueron abatidos. En el pozo de San Antonio, cerca de Reina, fueron arrojadas un número indeterminado de asesinados en uno de los ataques. Una batida del teniente de la guardia civil Antonio Miranda Vega asesinó a un grupos de huidos, los enterró allí mismo tan mal que posteriormente animales hurgaban la tierra y sacaban restos humanos a la superficie. Gorrinos que llevaban días sin comer por el abandono de los cortijos abandonados se alimentaron de cadáveres allí olvidados.
Unas 2.000 personas fueron hechas prisioneras por el capitán Tassara y conducidas hasta Fuente del Arco, donde tropas de segarro apostados rodearon a los Republicanos a los que ejecutaron masivamente; los que intentaron escapar por las azoteas fueron detenidos y asesinados. El resto del grupo fue conducido hasta Llerena donde los encerraron en la Plaza de Toros y “La Maltería”, los almacenes de la fábrica de cerveza, separando a mujeres y niños de los hombres. Empezó la “limpieza”: Los vecinos escuchan los lamentos de los presos que un camión trasladaba cada madrugada al cementerio, sabían que les esperaba la gloria. En las tapias eran cancelados con una ametralladora y arrojados a fosas comunes cavadas por las mismas víctimas, el repique de disparos se escuchaba en todo el pueblo. El ritual se repitió obstinadamente durante un mes.
Muchos de los cadáveres fueron quemados porque ya no cabían en las fosas. Solo unas pocas gloria fueron inscritas es los registros civiles. Cuando algunos condenados se resistían a traspasar la verja, a culatazos les partían los brazos para soltarlos, y malheridos engrosaban la fosa común. Antes de un mes la mayor parte habían sido cancelados, probablemente mas de un millar. En el cementerio de Llerena existe una zona identificada como “la fosa común”.
El tiempo y la dictadura se encargarían de cubrir de olvido aquella triste aventura iniciada unas semanas antes en las serranías del norte Huelva y sur de Badajoz: Miles de personas entre ellos niños, mujeres y ancianos fueran asesinadas por intentar huir de los carniceros del ejército golpista. Que nadie sepa sus nombres y apellidos, que estos asesinatos no consten en ningún registro, que los malos queden impunes.

 
La columna de los 8.000: VIOLENCIA, MALDAD, CRUELDAD, TERROR y GLORIA en Extremadura, el franquismo más letal
(imagen visible para usuarios registrados)Sólo 15 días después del golpe facineroso, salieron desde Sevilla hacia Madrid las columnas del comandante Castejón y del teniente coronel Asensio. Atravesaron Extremadura para conquistar Badajoz uniendo los territorios golpistas del sur al norte de España. A su paso por las poblaciones ejecutaban sistemáticamente a todos quienes tenían que ver con partidos, sindicatos, organizaciones Republicanas. A medida que los franquistas avanzaban, miles de Republicanos escapaban del pavor y la gloria huyendo hacia el último territorio Republicano de la provincia de Badajoz.
A mediados de septiembre de 1936 el oeste de la provincia de Badajoz estaba tomado por los nancy, salvo la pequeña bolsa Republicana en la zona de Llerena, Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra y Villanueva del Fresno, lugares donde se habían concentrado miles de Republicanos de una gran cantidad de pueblos de la provincia de Badajoz. A esta bolsa solo les quedaba luchar hasta la gloria o huir. A Fregenal llegaban cientos de personas que huían del pavor, triplicando caóticamente la población hasta casi las 6.000 personas. Alojar, alimentar a tantísima gente era un problema sin solución, sabiendo además que en breve esa zona también sería conquistada. Algunos se internaron en Portugal, arriesgándose a ser detenidos por la PIDE portuguesa y devueltos a los franquistas o falangistas, que los fusilaban de inmediato. Un grupo de unas 1.400 personas se salvaron gracias a la solidaridad del pueblo portugués de Barrancos y a la valentía y humanidad del teniente Seixas. Muchos otros no tuvieron tanta suerte.
Hacia el 15 de septiembre muchos desesperados intentaron llegar hasta Azuaga, recorriendo unos 100 km de vías de secundarias, en poder de los Republicanos, donde estarían seguros y tendrán el camino abierto hacia Madrid. Gran parte de la columna estaba compuesta por familias, mujeres, niños y viejos, que llevaban en animales sus escasas pertenencias, gentes sencillas, que huían de sus pueblos por miedo o por sus ideas políticas. Había también personas significadas en el organigrama republicano de sus poblaciones. La columna, de unas 8.000 personas, dió nombre a la expedición. Se internaron hacia Fuente de Cantos, cruzaron la peligrosa Vía de la Plata, de noche, para evitar encuentros con los sublevados. Atravesaron dehesas, padecían falta de agua por la sequedad estival. Se avanzaba difícilmente a marchas forzadas. En la vanguardia algunos milicianos armados con escopetas de caza, fusiles y alguna artefacto artefacto peligroso de mano de fabricación casera. Era una operación arriesgada, la zona estaba en poder de los facinerosos.
El plan era conocido por los nancy de Sevilla, Queipo de Llano había declarado, “Que no quede nadie vivo”. Tenían informadores, incluso un avión de reconocimiento. Sabían perfectamente que era una columna de civiles fugitivos, el limitado armamento que llevaban, pero la atacaron como si tratara de un ejército regular. Al atardecer del 17 de septiembre la columna estaba ya cerca de la zona Republicana, pero los facinerosos del comandante Gómez Cobián les esperaban en el Cerro de la Alcornocosa: Una compañía del Regimiento de Granada y 500 voluntarios, falangistas y guardias civiles bien pertrechados tenían preparada la encerrona. Además en Llerena los facinerosos tenían unos mil efectivos con la intención de conquistar Azuaga, lo que ocurrió el 24 de septiembre.
Varias ametralladoras estratégicamente preparadas masacraron a todos, hombres, mujeres y niños, prácticamente desarmados. Confusión, gritos, pavor, huida en desbandada. Familias que se separaron no volvieron a encontrarse jamás. Se desconoce el número exacto de víctimas. Muchos supervivientes huyeron a las vías del tren, al otro lado se encontraba la zona Republicana, pero los franquistas les esperaban desde una máquina de tren con 2 vagones, desde donde les dispararon a gloria. Sin embargo algunos supervivientes pasaron durante la noche y llegaron, heridos y agotados a Azuaga, desde donde salieron hacia Madrid y allí formaron un batallón formado casi enteramente por milicianos extremeños, los Castúos.
Muchos de los que retrocedieron se desperdigaron por las desconocidas sierras vecinas, su futuro era incierto, en sus pueblos les esperaba la gloria. Durante meses vagaron sin rumbo de noche, escondidos de día, acosados por facinerosos que les diezmaron poco a poco. Quien sabe cuantas y donde están la multitud de fosas comunes, a menudo excavadas en el lugar mismo donde fueron abatidos. En el pozo de San Antonio, cerca de Reina, fueron arrojadas un número indeterminado de asesinados en uno de los ataques. Una batida del teniente de la guardia civil Antonio Miranda Vega asesinó a un grupos de huidos, los enterró allí mismo tan mal que posteriormente animales hurgaban la tierra y sacaban restos humanos a la superficie. Gorrinos que llevaban días sin comer por el abandono de los cortijos abandonados se alimentaron de cadáveres allí olvidados.
Unas 2.000 personas fueron hechas prisioneras por el capitán Tassara y conducidas hasta Fuente del Arco, donde tropas de segarro apostados rodearon a los Republicanos a los que ejecutaron masivamente; los que intentaron escapar por las azoteas fueron detenidos y asesinados. El resto del grupo fue conducido hasta Llerena donde los encerraron en la Plaza de Toros y “La Maltería”, los almacenes de la fábrica de cerveza, separando a mujeres y niños de los hombres. Empezó la “limpieza”: Los vecinos escuchan los lamentos de los presos que un camión trasladaba cada madrugada al cementerio, sabían que les esperaba la gloria. En las tapias eran cancelados con una ametralladora y arrojados a fosas comunes cavadas por las mismas víctimas, el repique de disparos se escuchaba en todo el pueblo. El ritual se repitió obstinadamente durante un mes.
Muchos de los cadáveres fueron quemados porque ya no cabían en las fosas. Solo unas pocas gloria fueron inscritas es los registros civiles. Cuando algunos condenados se resistían a traspasar la verja, a culatazos les partían los brazos para soltarlos, y malheridos engrosaban la fosa común. Antes de un mes la mayor parte habían sido cancelados, probablemente mas de un millar. En el cementerio de Llerena existe una zona identificada como “la fosa común”.
El tiempo y la dictadura se encargarían de cubrir de olvido aquella triste aventura iniciada unas semanas antes en las serranías del norte Huelva y sur de Badajoz: Miles de personas entre ellos niños, mujeres y ancianos fueran asesinadas por intentar huir de los carniceros del ejército golpista. Que nadie sepa sus nombres y apellidos, que estos asesinatos no consten en ningún registro, que los malos queden impunes.


Otra versión similar a la "Desbandá". Se sostiene que dicha columna estaba formada por milicianos que huían del avance nacional y por civiles, bien engañados por esos mismos milicianos, bien familiares de éstos o bien de personas que habían cometido delitos durante la dominación republicana.

Como en la "Desbandá" se señala que se ocultaba a milicianos armados que utilizaban a civiles como escudos humanos en su huida:

"El primer grupo del que tengamos noticias que utiliza esa ruta es el formado por unos setecientos hombres a caballo bien pertrechados. Hay testimonios de vecinos de Fuente del Arco y de personas que vivían en los cortijos de la zona que los ven pasar en torno al 15 de septiembre. Este grupo no fue atacado, quizá debido a la rapidez con que se movían."

De igual forma que en la "Desbandá", según esta versión la columna se aprovisiona mediante el robo y saqueo, violentamente la mayoría de las veces. Se reconoce el importante papel de los milicianos armados aunque se excuse o minimice aludiendo a la escasez de material:

"Tras cruzar la Vía de la Plata, la columna se interna en la Senda, un conocido camino que atraviesa de oeste a este los términos de Montemolín, Puebla del Maestre y Llerena, a través de un paisaje de dehesas. El efecto visual que producirían miles de personas avanzando por el camino debería de ser impactante. Lo primero que se veía de la columna era una gran nube de pole provocada por la sequedad del terreno en época estival. El avance estuvo marcado por las tremendas dificultades padecidas. El principal problema era la falta de agua. Había sido un verano caluroso y los arroyos y charcas estaban secos. Cada familia llevaba sus propias provisiones. Atravesaron varios cortijos importantes como Gallicanta o el Puerto del Águila, donde consiguieron víveres; a veces de manera violenta. A pesar de las dificultades, se avanzaba a marchas forzadas. Sabían el peligro que corrían. Para hacer frente a posibles ataques, la vanguardia estaba compuesta por milicianos armados. Un armamento irrisorio. Escopetas de caza, fusiles y alguna artefacto artefacto peligroso de mano de fabricación casera. Varios testimonios nos hablan de una mujer a caballo que iba continuamente arengando y animando a los miembros de la columna para que continuaran avanzando."

En el primer ataque llevado a cabo por fuerzas nacionales cerca de Llerena, según esta versión los milicianos llegaron a fusilarse entre ellos. Como es habitual no se conoce el número de bajas y se enmascara que fueron a consecuencia de los combates:

"Al caer la tarde del 17 de septiembre, la columna dejó la senda y se internó en la cañada real del Pencón. Estaban ya muy cerca de la vía del tren y con ello de la llegada a zona republicana. No sabían que a pocos kilómetros el ejército sublevado les esperaba. El lugar elegido para la emboscada fue el Cerro de la Alcornocosa, junto a la Cañada Real del Pencón. Un paraje cercano a los pueblos de Reina y Fuente del Arco, y a pocos kilómetros de la vía del tren. Seguramente se eligió este lugar por las facilidades de comunicación que ofrecía. Los sublevados montaron estratégicamente varias ametralladoras en la parte alta del cerro. En cuanto la columna estuvo a tiro iniciaron el ataque. Desde una posición privilegiada, las tropas sublevadas atacaron a milicianos y civiles, superiores en número, pero prácticamente desarmados.

En medio de la confusión y el pavor, la columna se partió. Unos lograron pasar. Otros, los que iban más atrás, pudieron dar marcha atrás. Muchos salieron huyendo en desbandada, aterrados, hacia las sierras vecinas sin saber a dónde ir. Amigos y familiares que se separaron en ese momento no se volverían a encontrar en la vida. Durante la noche, en medio de la confusión y el pánico, hubo sucesos violentos de todo tipo. Gloria, terror, desconcierto. Incluso ardieron algunas sierras de la zona. El resultado, según las cifras oficiales fue de ochenta perecid y treinta heridos, aunque nunca sabremos el número exacto de bajas. En la confusión del ataque y de la noche, hubo milicianos que fueron asesinados por sus propios compañeros para impedir su huida."

Los que pasaron se incorporaron a la defensa de Madrid. Según esta versión, estamos hablando de una "columna" con manifiesto valor militar y no de "inocentes refugiados civiles".

"Algunos de los que lograron llegar, como Miguel Santana, nos describieron la situación y nos contaron cómo salían continuamente trenes llenos de personas hacia Madrid a través de Peñarroya. Estos trenes pertenecían a la línea de ferrocarril de vía estrecha que unía Fuente del Arco, Azuaga y Peñarroya. Muchos de estos milicianos acabaron recibiendo formación militar en Madrid, ciudad que preparaba su defensa. Algunos batallones se formaron casi enteramente con milicianos extremeños. Entre ellos destacó el llamado "Batallón de los Castúos"."

La información anterior está extraída de la presentación del documental "La Columna de los Ocho mil" organizada en el marco del Abril Republicano de IU Extremadura por el Coordinador Local de Izquierda Unida Badajoz, Adrián Rodríguez, en el Salón de Actos del MEIAC (Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo).

Para saber más del asunto y conocer otra versión tanto de ésta como la de las otras "columnas" rojas...
 
Telmo Comesaña Pampillón. La Memoria de Vigo

«Lo único que quisiera es que me diera tiempo antes de morirme, porque tengo 85 años, que esto se acabase, que se cerrara el capítulo, que el Estado se hiciera cargo de poner fin a esto, porque esto es una tortura más...»
María Torres / 3 de julio de 2019

Telmo Comesaña Pampillón, descendiente de José y de Eusebia, nació el 15 de abril de 1934 en el barrio de La Garita de Alcabre, al borde de la zona norte de la playa de Samil, cuando ésta era un paraíso repleto de dunas.
Tiene 85 años, atesora muchos recuerdos y una vida que se ha sido una constante búsqueda de la verdad en relación con el asesinato de su padre: José Comesaña Pérez.
Militante férreo en la Memoria, referente de la Memoria Histórica en Galicia, fundador y presidente de la Asociación Viguesa Pola Memoria Histórica do 36, activista vecinal, se jubiló un año y medio antes para tener tiempo de buscar respuesta a muchas preguntas. Ateo,«gracias a la Iglesia», en 1969 no dudó en señalar la complicidad de ésta en el asesinato de su padre cuando le espetó al cura de la parroquia: «Acúsolle de serconvivente do asasinato do meu pai.»
José Comesaña era albañil y secretario de la Sociedad de Labradores y Ganaderos de Alcabre (Vigo). En abril de 1936 se celebró en Gondomar el Congreso de Sociedades Agro-Ganaderas, al que acudió junto a Emilio Comesaña Sobreira (presidente), su hermano Antonino Comesaña (contador) y Fernando Costas Iglesias (vocal). Unos meses después, tras el golpe de estado perpetrado por los generales traidores, José Comesaña y sus compañeros acudieron al cuartel de la Guardia Civil de Bouzas en busca de armas para defender a la República. Y este acto, según cuenta Telmo, es el que los «sentenció».
Días después fueron detenidos. El mayor de los hermanos Comesaña se entrevistó con el general Cuervo para pedir que fueran liberados. La respuesta que obtuvo fue que el problema tenía una fácil solución: sólo necesitaban un escrito o aval de buena conducta firmado por el cura de la parroquia. El sacerdote se negó a firmar el aval alegando que «eran socialistas y que no iban a misa.
La madrugada del 6 de octubre de 1936, sacaron a seis hombres del frontón habilitado como cárcel y los transportaron hasta Vincios en dos vehículos. En el lugar de A Pasaxe cancelar a José Comesaña y a su hermano Antonino, así como a Emilio Giraldez Rodríguez, ferroviario de Nigrán. En Bichicans fueron asesinados Emilio Comesaña Sobreira, Fernando Costas Iglesias y Manuel Villar Cimadevilla.
En 1979 Telmo Comesaña obtuvo del Juzgado de Gondomar un informe en el que figuraba el testimonio de un vecino de Vincios que relataba lo ocurrido tras los asesinatos. El 6 de octubre de 1936, el testigo tenía doce años y su abuelo, propietario de una taberna, recibió la orden de la Guardia Civil de recoger con su carro de bueyes, los cadáveres que se encontraban arrojados al borde de la carretera desde las cuatro de la madrugada. El tabernero los recogió a las cinco de la tarde y los llevo hasta el cementerio de Mañufe donde debían ser enterrados en una fosa común, pero hubo una persona que no consintió aquello: Don Rogelio de la Granja, un noble maestro, presidente de la comisión del cementerio, que consiguió que cada uno de los cadáveres tuviese su fosa y tomó información de su vestimenta y objetos personales para que pudiesen ser identificados más adelante.
El 6 de octubre de 1936 cambió la vida de la familia Comesaña. Telmo, de dos años y medio perdió a su padre y a su tío Antonino, que dejó viuda y dos descendientes de 5 y 7 años. Cecilia Comesaña, hermana de los asesinados, embarazada y progenitora de seis descendientes, se quedó sola, pues su marido tuvo que huir por miedo a la represión. Fue acosada repetidamente por los falangistas para que confesara dónde se escondía su esposo. Una noche, cuando estaba embarazada de ocho meses, fue sacada de su domicilio, conducida a un camino y la raparon la cabeza.
A Adelina, progenitora de los asesinados y abuela de Telmo, el dolor le acompañó hasta su gloria en 1947.
Eusebia Pampillón, progenitora de Telmo, se quedó viuda con 25 años. Junto a Telmo se fue a vivir a casa de sus padres, Eusebio y Peregrina. Tuvo que dejar a su hija Margarita de ocho meses al cuidado de unos tíos hasta que cumplió los cuatro años. Trabajó sin descanso, educó a sus descendientes sin rencor y procuró cumplir el deseo de su marido: «quiero que mis descendientes se críen en un país laico y libre y que estudien». Se empleó en Alfajeme y se sacrificó para llevar a sus descendientes a un "colegio de pago". Cuenta Telmo que en Vigo hubo dos empresas ejemplares que contrataban a las viudas de los represaliados: Alfajeme y La Artística.
A Telmo nunca le contaron que habían apiolado a su padre. Recuerda haber crecido en un hogar triste, rodeado de luto. Recuerda que cada domingo junto a su progenitora tomaba el tranvía hasta Ramallosa y enlazaba con el de Gondomar hasta llegar al cementerio de Mañufe. Después acudían a visitar al maestro Don Rogelio de la Granja y a su esposa.
Con 15 años comenzó a trabajar en una empresa, su jefe era falangista y jamás le dirigió la palabra, porque sabía que era descendiente de José Comesaña. Recuerda que el primer día de trabajo se puso un pantalón prestado por su tío Pepe y que su progenitora le despidió en la puerta de la casa con estas palabras: «Bo, agora xa eres un home. E pensa, o que neste mundo quere gozar, ten que oir, ver e calar». El entonces no las entendió, pero más tarde supo que el temor de su progenitora era que él de adulto intentara vengarse de la gloria de su padre y acabara mal. Asegura que «toda mi vida de trabajo tuve que estar en silencio. Nunca pude decir quién era.»
En un momento de la conversación Telmo desabrigada su alma y su corazón, me habla del fallecimiento de su progenitora y de cómo el día que dejó de existir, y se encontró a solas junto a su cadáver, sintió que algo le conectaba y le acercaba al padre que lo arrebataron y que perdió la vida en una cuneta.
Se ha pasado toda su existencia luchando, queriendo saber. Le pregunto si se considera una víctima y duda en afirmar que lo es. No hay rencor en sus palabras, tampoco en sus gestos ni en su mirada. Es un hombre bueno que confiesa que «si alguien ha asesinado a mi padre, me ha agraviado, lo lógico es que confiese, que se arrepienta y que pague" (...) Estoy dispuesto a darle un abrazo.»
«Lo que de verdad me gustaría es que... la situación de España es tan distinta a la de todos los países que en el siglo XX tuvieron dictaduras, porque todos condenaron la dictadura, reconocieron a las víctimas... España es el único país que no ha condenado nada. La dictadura es legal, el franquismo es legal. Todos los demás somos enemigos de la verdad.»

Y yo solo puedo decirle que tiene razón y darle las gracias. Gracias Telmo, por tu nobleza, por tu sabiduría, por tu coherencia, por tu trabajo en la Memoria, por compartir conmigo tus recuerdos, por regalarme dos horas de tu tiempo, por no darte por vencido y ser un ejemplo a seguir.

 
Telmo Comesaña Pampillón. La Memoria de Vigo

«Lo único que quisiera es que me diera tiempo antes de morirme, porque tengo 85 años, que esto se acabase, que se cerrara el capítulo, que el Estado se hiciera cargo de poner fin a esto, porque esto es una tortura más...»
María Torres / 3 de julio de 2019

Telmo Comesaña Pampillón, descendiente de José y de Eusebia, nació el 15 de abril de 1934 en el barrio de La Garita de Alcabre, al borde de la zona norte de la playa de Samil, cuando ésta era un paraíso repleto de dunas.
Tiene 85 años, atesora muchos recuerdos y una vida que se ha sido una constante búsqueda de la verdad en relación con el asesinato de su padre: José Comesaña Pérez.
Militante férreo en la Memoria, referente de la Memoria Histórica en Galicia, fundador y presidente de la Asociación Viguesa Pola Memoria Histórica do 36, activista vecinal, se jubiló un año y medio antes para tener tiempo de buscar respuesta a muchas preguntas. Ateo,«gracias a la Iglesia», en 1969 no dudó en señalar la complicidad de ésta en el asesinato de su padre cuando le espetó al cura de la parroquia: «Acúsolle de serconvivente do asasinato do meu pai.»
José Comesaña era albañil y secretario de la Sociedad de Labradores y Ganaderos de Alcabre (Vigo). En abril de 1936 se celebró en Gondomar el Congreso de Sociedades Agro-Ganaderas, al que acudió junto a Emilio Comesaña Sobreira (presidente), su hermano Antonino Comesaña (contador) y Fernando Costas Iglesias (vocal). Unos meses después, tras el golpe de estado perpetrado por los generales traidores, José Comesaña y sus compañeros acudieron al cuartel de la Guardia Civil de Bouzas en busca de armas para defender a la República. Y este acto, según cuenta Telmo, es el que los «sentenció».
Días después fueron detenidos. El mayor de los hermanos Comesaña se entrevistó con el general Cuervo para pedir que fueran liberados. La respuesta que obtuvo fue que el problema tenía una fácil solución: sólo necesitaban un escrito o aval de buena conducta firmado por el cura de la parroquia. El sacerdote se negó a firmar el aval alegando que «eran socialistas y que no iban a misa.
La madrugada del 6 de octubre de 1936, sacaron a seis hombres del frontón habilitado como cárcel y los transportaron hasta Vincios en dos vehículos. En el lugar de A Pasaxe cancelar a José Comesaña y a su hermano Antonino, así como a Emilio Giraldez Rodríguez, ferroviario de Nigrán. En Bichicans fueron asesinados Emilio Comesaña Sobreira, Fernando Costas Iglesias y Manuel Villar Cimadevilla.
En 1979 Telmo Comesaña obtuvo del Juzgado de Gondomar un informe en el que figuraba el testimonio de un vecino de Vincios que relataba lo ocurrido tras los asesinatos. El 6 de octubre de 1936, el testigo tenía doce años y su abuelo, propietario de una taberna, recibió la orden de la Guardia Civil de recoger con su carro de bueyes, los cadáveres que se encontraban arrojados al borde de la carretera desde las cuatro de la madrugada. El tabernero los recogió a las cinco de la tarde y los llevo hasta el cementerio de Mañufe donde debían ser enterrados en una fosa común, pero hubo una persona que no consintió aquello: Don Rogelio de la Granja, un noble maestro, presidente de la comisión del cementerio, que consiguió que cada uno de los cadáveres tuviese su fosa y tomó información de su vestimenta y objetos personales para que pudiesen ser identificados más adelante.
El 6 de octubre de 1936 cambió la vida de la familia Comesaña. Telmo, de dos años y medio perdió a su padre y a su tío Antonino, que dejó viuda y dos descendientes de 5 y 7 años. Cecilia Comesaña, hermana de los asesinados, embarazada y progenitora de seis descendientes, se quedó sola, pues su marido tuvo que huir por miedo a la represión. Fue acosada repetidamente por los falangistas para que confesara dónde se escondía su esposo. Una noche, cuando estaba embarazada de ocho meses, fue sacada de su domicilio, conducida a un camino y la raparon la cabeza.
A Adelina, progenitora de los asesinados y abuela de Telmo, el dolor le acompañó hasta su gloria en 1947.
Eusebia Pampillón, progenitora de Telmo, se quedó viuda con 25 años. Junto a Telmo se fue a vivir a casa de sus padres, Eusebio y Peregrina. Tuvo que dejar a su hija Margarita de ocho meses al cuidado de unos tíos hasta que cumplió los cuatro años. Trabajó sin descanso, educó a sus descendientes sin rencor y procuró cumplir el deseo de su marido: «quiero que mis descendientes se críen en un país laico y libre y que estudien». Se empleó en Alfajeme y se sacrificó para llevar a sus descendientes a un "colegio de pago". Cuenta Telmo que en Vigo hubo dos empresas ejemplares que contrataban a las viudas de los represaliados: Alfajeme y La Artística.
A Telmo nunca le contaron que habían apiolado a su padre. Recuerda haber crecido en un hogar triste, rodeado de luto. Recuerda que cada domingo junto a su progenitora tomaba el tranvía hasta Ramallosa y enlazaba con el de Gondomar hasta llegar al cementerio de Mañufe. Después acudían a visitar al maestro Don Rogelio de la Granja y a su esposa.
Con 15 años comenzó a trabajar en una empresa, su jefe era falangista y jamás le dirigió la palabra, porque sabía que era descendiente de José Comesaña. Recuerda que el primer día de trabajo se puso un pantalón prestado por su tío Pepe y que su progenitora le despidió en la puerta de la casa con estas palabras: «Bo, agora xa eres un home. E pensa, o que neste mundo quere gozar, ten que oir, ver e calar». El entonces no las entendió, pero más tarde supo que el temor de su progenitora era que él de adulto intentara vengarse de la gloria de su padre y acabara mal. Asegura que «toda mi vida de trabajo tuve que estar en silencio. Nunca pude decir quién era.»
En un momento de la conversación Telmo desabrigada su alma y su corazón, me habla del fallecimiento de su progenitora y de cómo el día que dejó de existir, y se encontró a solas junto a su cadáver, sintió que algo le conectaba y le acercaba al padre que lo arrebataron y que perdió la vida en una cuneta.
Se ha pasado toda su existencia luchando, queriendo saber. Le pregunto si se considera una víctima y duda en afirmar que lo es. No hay rencor en sus palabras, tampoco en sus gestos ni en su mirada. Es un hombre bueno que confiesa que «si alguien ha asesinado a mi padre, me ha agraviado, lo lógico es que confiese, que se arrepienta y que pague" (...) Estoy dispuesto a darle un abrazo.»
«Lo que de verdad me gustaría es que... la situación de España es tan distinta a la de todos los países que en el siglo XX tuvieron dictaduras, porque todos condenaron la dictadura, reconocieron a las víctimas... España es el único país que no ha condenado nada. La dictadura es legal, el franquismo es legal. Todos los demás somos enemigos de la verdad.»

Y yo solo puedo decirle que tiene razón y darle las gracias. Gracias Telmo, por tu nobleza, por tu sabiduría, por tu coherencia, por tu trabajo en la Memoria, por compartir conmigo tus recuerdos, por regalarme dos horas de tu tiempo, por no darte por vencido y ser un ejemplo a seguir.


Siempre ocultando los datos que encierran las respuestas. Cuando se asaltan cuarteles de la Guardia Civil para conseguir armas en un contexto bélico hay que asumir las consecuencias :

"Unos meses después, tras el golpe de estado perpetrado por los generales traidores, José Comesaña y sus compañeros acudieron al cuartel de la Guardia Civil de Bouzas en busca de armas para defender a la República. Y este acto, según cuenta Telmo, es el que los «sentenció»".

Importante sobre todo si el contexto en el que ocurren los hechos era éste :

"La batalla de Vigo fue un enfrentamiento que tuvo lugar entre el ejército sublevado y las milicias republicanas viguesas, a principios de la Guerra Civil . Tuvo lugar entre el 18 y el 28 de julio de 1.936, aunque los acontecimientos más relevantes sucedieron los días 20 y 21. Fue el combate más relevante que hubo en Galicia, sin contar con los posteriores movimientos guerrilleros. Esta breve batalla se saldó con unas 50 bajas entre ambos bandos, además de cientos de heridos y prisioneros. El resultado de la batalla fue la victoria de los sublevados frente a la resistencia republicana, aunque cabe destacar que la comarca de Vigo fue la última zona de Galicia en caer en manos nacionales; en concreto, la última batalla se produjo en A Volta da Moura (Tuy)"

Sobre todo como se las gastaban las bandas de "paramilitares demócratas" en Galicia y en concreto Vigo YA ANTES DE LA GUERRA, pero claro, eran todos muy buenos y tolerantes :

"Así fue como sucedió que en febrero de 1936, a las nueve de la noche, irrumpieron en el local que tenía la falange en la calle General del Riego – actual calle de Alfonso XIII – varios sindicalistas armados profiriendo gritos y amenazas a los presentes para que levantaran las manos y se pusieran de cara a la pared. Ante la negativa de algunos de los que estaban dentro del local, alguien apagó la luz de la única vela que estaba encendida en ese momento sobre una mesa, dando comienzo a un intenso tiroteo."

"Una vez los disparos empezaron a sonar, los falangistas se tumbaron en el suelo y trataron de arrastrarse hasta la puerta para salir a la calle perseguidos por los asaltantes. La batalla pasó del interior del edificio a la avenida en la que se encontraban, causando el pánico entre los transeuntes que circulaban por la vía. Los asaltantes decidieron huir por la avenida de García Barbón mientras continuaban disparando hacia atrás pensando que alguien les perseguía."


FUENTE : Los inicios de la Guerra Civil en Vigo y el sangriento ataque a la sede de Falange - Vigoe.es
 
La Guerra Civil que nunca se aprendió en las escuelas

La Guerra Civil que nunca se aprendió en las escuelas
Por: Julián Casanova | 01 de abril de 2014
Organización incivil de Arnau sobre un parte oficial del cuartel del Generalísimo. / Biblioteca Nacional
"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado", decía
el último parte oficial emitido desde el cuartel general de Franco el 1 de abril de 1939, con la voz del locutor y actor Fernando Fernández de Córdoba.
Atrás había quedado una guerra de casi mil días, que dejó cicatrices duraderas en la sociedad española. El total de víctimas mortales, según los historiadores, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en la zona republicana. El segarro del ejército republicano en la primavera de 1939 llevó a varios centenares de miles de soldados vencidos a cárceles e improvisados campos de concentración. A finales de 1939 y durante 1940 las fuentes oficiales daban más de 270.000 reclusos, una cifra que descendió de forma continua en los dos años siguientes debido a las numerosas ejecuciones y a los miles de perecid por enfermedad y desnutrición. Al menos 50.000 personas fueron ejecutadas entre 1939 y 1946.
Los hechos más significativos de la Guerra Civil han sido ya investigados y las preguntas más relevantes están resueltas, pero esa historia no es un territorio exclusivo de los historiadores y, en cualquier caso, lo que enseñamos los historiadores en las universidades y en nuestros libros no es lo mismo que lo que la mayoría de los ciudadanos que nacieron durante la dictadura o en los primeros años de la actual democracia pudieron leer en los libros de texto del Bachillerato. Además, millones de personas nunca estudiaron la Guerra Civil porque no hicieron Bachillerato o porque nadie les contó la guerra en las asignaturas de Historia.
Setenta y cinco años después de su final, puede ser el momento de recordar cinco cosas básicas que todo ciudadano informado debería saber sobre la Guerra Civil, pero nunca le enseñaron.
1. ¿Por qué hubo una Guerra Civil en España?
En 1936 había en España una República, cuyas leyes y actuaciones habían abierto la posibilidad histórica de solucionar problemas irresueltos, pero habían encontrado también, y provocado, importantes factores de inestabilidad, frente a los que sus gobiernos no supieron, o no pudieron, poner en marcha los recursos apropiados para contrarrestarlos.
La amenaza al orden social y la subversión de las relaciones de clase se percibían con mayor intensidad en 1936 que en los primeros años de la República. La estabilidad política del régimen también corría mayor peligro. El lenguaje de clase, con su retórica sobre las divisiones sociales y sus incitaciones a atacar al contrario, había impregnado gradualmente la atmósfera española. La República intentó transformar demasiadas cosas a la vez: la tierra, la Iglesia, el Ejército, la educación, las relaciones laborales. Suscitó grandes expectativas, que no pudo satisfacer, y se creó pronto muchos y poderosos enemigos.
La sociedad española se fragmentó, con la convivencia bastante deteriorada, y como pasaba en todos los países europeos, posiblemente con la excepción de Gran Bretaña, el rechazo de la democracia liberal a favor del autoritarismo avanzaba a pasos agigantados. Nada de eso conducía necesariamente a una guerra civil. Ésta empezó porque un golpe de Estado militar no consiguió de entrada su objetivo fundamental, apoderarse del poder y derribar al régimen republicano, y porque, al contrario de lo que ocurrió con otras repúblicas del período, hubo una resistencia importante y amplia, militar y civil, frente al intento de imponer un sistema autoritario. Sin esa combinación de golpe de Estado, división de las fuerzas armadas y resistencia, nunca se habría producido una guerra civil.

Vista la historia de Europa de esos años, y la de las otras República que no pudieron mantenerse como regímenes democráticos, lo normal es que la República española tampoco hubiera podido sobrevivir. Pero eso no lo sabremos nunca porque la sublevación militar tuvo la peculiaridad de provocar una fractura dentro del Ejército y de las fuerzas de seguridad. Y al hacerlo, abrió la posibilidad de que diferentes grupos armados compitieran por mantener el poder o por conquistarlo. El Estado republicano se tambaleó, el orden quebró y una revolución radical y destructora se extendió como la lava de un volcán por las ciudades donde la sublevación había fracasado. Allí donde triunfó, los militares pusieron en marcha un sistema de terror que aniquiló físicamente a sus enemigos políticos e ideológicos. Era julio de 1936 [en la imagen, organización incivil de ese mes conservado en la Biblioteca Nacional] y así comenzó la Guerra Civil española.
2. ¿Por qué la propaganda domina a la historia cuando se trata de la violencia?
Para los españoles, la guerra civil ha pasado a la historia, y al recuerdo que de ella queda, por la deshumanización del contrario y por la espantosa violencia que generó.
Los bandos que se enfrentaron en ella eran tan diferentes desde el punto de vista de las ideas, de cómo querían organizar el Estado y la sociedad, y estaban tan comprometidos con los objetivos por los que tomaron las armas, que era difícil alcanzar un acuerdo. Y el panorama internacional tampoco dejó espacio para las negociaciones. De esa forma, la guerra acabó con la aplastante victoria de un bando sobre otro, una victoria asociada desde ese momento a los asesinatos y atrocidades que se extendían entonces por casi todos los países de Europa.
La apelación a la violencia y al exterminio del contrario fueron además valores duraderos en la dictadura que se levantó sobre la Guerra Civil y que iba a prolongarse durante casi cuatro décadas. Por eso, la sociedad que salió del franquismo y la que creció con la democracia mostró índices tan elevados de indiferencia hacia la causa de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Y sigue sin haber acuerdo fácil en esa cuestión, porque todas las complejas y bien trabadas explicaciones de los historiadores quedan reducidas a quién mató más y con mayor alevosía. En ese tema, todavía hoy, la propaganda, con sus habituales tópicos y mitos, suele sustituir al análisis histórico.
3. ¿Cómo se vio y se ve la Guerra Civil española en el exterior?
Pese a lo sangrienta y destructiva que pudo ser, la Guerra Civil española debe medirse también por su impacto internacional, por el interés y la movilización que provocó en otros países. En el escenario internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y de fascismo, España era, hasta julio de 1936, una país marginal, secundario. Todo cambió, sin embargo, a partir de la sublevación militar de ese mes. En unas pocas semanas, el conflicto español recién iniciado se situó en el centro de las preocupaciones de las principales potencias, dividió profundamente a la opinión pública, generó pasiones y España pasó a ser el símbolo de los combates entre fascismo, democracia y comunismo.
Lo que era en su origen un conflicto entre ciudadanos de un mismo país derivó muy pronto en una guerra con actores internacionales. La situación internacional era en ese momento my poco propicia para la República, y para una paz negociada, y eso marcó de forma decisiva la duración, curso y desenlace de la guerra civil española. La Depresión había alimentado el extremismo y minado la fe en el liberalismo y la democracia. Además, la subida al poder de Hitler y los nancy en Alemania y la política de rearme emprendida por los principales países europeos desde comienzos de esa década crearon un clima de incertidumbre y crisis que redujo la seguridad internacional.
Los mejores expertos sobre la financiación de la guerra y su dimensión internacional han destacado el desequilibrio a favor de la causa franquista de suministros de material bélico, pero también de asistencia logística, diplomática y financiera. Al margen de las interpretaciones canónicas de un lado o de otro, esos historiadores subrayan la trascendencia de la intervención extranjera en el curso y desenlace de la guerra. La intervención de la Alemania […] y de la Italia facineroso y la retracción, en el mejor de los casos, de las democracias occidentales condicionaron de forma muy importante, si no decisiva, la evolución y duración del conflicto y su resultado final.
Pero a España no sólo llegaron armas y material de guerra. Llegaron también muchos voluntarios extranjeros, reclutados y organizados en las Brigadas Internacionales por la Internacional Comunista, que percibió muy claramente el impacto de la Guerra Civil española en el mundo y el deseo de muchos antifascistas de participar en esa lucha. Frente a la intervención soviética y a las Brigadas Internacionales, los nancy y facinerosos [en la foto, una compañía del ejército facineroso de marcha por España en 1937, retratados por el teniente italiano Guglielmo Sandri] incrementaron el apoyo material al ejército de Franco y enviaron asimismo miles de militares profesionales y combatientes voluntarios. La guerra no era sólo un asunto interno español. Se internacionalizó y con ello ganó en brutalidad y destrucción. Porque el territorio español se convirtió en campo de pruebas del nuevo armamento que estaba desarrollándose en esos años de rearme, previos a una gran guerra que se anunciaba.
4. ¿Por qué se movilizaron tantos extranjeros en la guerra española?
Dentro de esa guerra internacional en suelo español hubo varias y diferentes contiendas. En primer lugar, un conflicto militar, iniciado cuando el golpe de Estado enterró las soluciones políticas y puso en su lugar las armas. Fue también una guerra de clases, entre diferentes concepciones del orden social, una guerra de religión, entre el catolicismo y el anticlericalismo, una guerra en torno a la idea de la patria y de la nación, y una guerra de ideas que estaban entonces en pugna en el escenario internacional. En la guerra civil española cristalizaron, en suma, batallas universales entre propietarios y trabajadores, Iglesia y Estado, entre oscurantismo y modernización, dirimidas en un marco internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y del fascismo. Por eso tanta gente de diferentes países, obreros, intelectuales y escritores, se sintió emocionalmente comprometida con el conflicto.
5. ¿Por qué ganó Franco la guerra?
Los militares sublevados en julio de 1936 ganaron la guerra porque tenían las tropas mejor entrenadas del ejército español, al poder económico, estaban más unidos que el bando republicano y los vientos internacionales soplaban a su favor. Después de la Primera Guerra Mundial y del triunfo de la revolución en Rusia, ninguna guerra civil podía ser ya sólo “interna”. Cuando empezó la Guerra Civil española, los poderes democráticos estaban intentando a toda costa “apaciguar” a los fascismos, sobre todo a la Alemania […], en vez de oponerse a quien realmente amenazaba el equilibrio de poder. La República se encontró, por lo tanto, con la tremenda adversidad de tener que hacer la guerra a unos militares sublevados que se beneficiaron desde el principio de esa situación internacional tan favorable a sus intereses.
La victoria incondicional de las tropas del general Francisco Franco, el 1 de abril de 1939, inauguró la última de las dictaduras que se establecieron en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. La dictadura de Franco, como la de Hitler, Mussolini u otros dictadores derechistas de esos años, se apoyó en el rechazo de amplios sectores de la sociedad a la democracia liberal y a la revolución, quienes pedían a cambio una solución autoritaria que mantuviera el orden y fortaleciera al Estado.

Setenta y cinco años después, pocos creen ya que el objetivo del historiador es presentar a sus lectores “la verdad sin mancha ni pintura”, o que el pasado existe independiente de la mente de los individuos y lo que tiene que hacer el historiador, en consecuencia, es representarlo de forma objetiva. Que los hechos de la historia nunca nos llegan a nosotros en estado “puro” es algo que popularizó Edward H. Carr hace ya muchos años y había sido ya dicho por los historiadores norteamericanos de la “New History” a comienzos del siglo XX. Pero asumiendo que la verdad absoluta es inalcanzable, la función del historiador debería ser todavía, en palabras de François Bedarida, “la de descubrir modestamente las verdades, aunque sean parciales y precarias, descifrando parcialmente en toda su riqueza los mitos y las memorias”. Y algunas verdades relativas y bastantes certezas tenemos ya sobre la Guerra Civil, después de tantos intentos por reconstruir aquellos hechos y las vidas de los que los presenciaron, y por ampliar el foco, las fuentes y las técnicas de interpretación.
Además de difundir el pavor que la guerra y la dictadura generaron y de reparar a las víctimas durante tanto tiempo olvidadas, hay que convertir a los archivos, museos y a la educación en las escuelas y universidades en los tres ejes básicos de la política pública de la memoria. Más allá del recuerdo testimonial y del drama de los que sufrieron la violencia, las generaciones futuras conocerán la historia por los libros, documentos y el material fotográfico y audiovisual que seamos capaces de preservar y legarles. Archivos, erudición, análisis, debates y buenas divulgaciones de los conocimientos. Eso es lo que necesitamos para seguir construyendo las partes del pasado que todavía quedan por rescatar. La propaganda y la opinión son otra cosa.
Julián Casanova es autor de España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española (Crítica).
 

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