Ahorrar 60.000 euros o irse: la cuenta que no sale
El tramo empieza con una cifra y termina sin respuesta. Alguien pone el número que hace falta para entrar en una vivienda y alguien pregunta qué se propone para arreglarlo. Nadie contesta con un plan. Lo que sí entra en el hilo son dos datos nuevos —cuánto cuesta de verdad lo público en Madrid y cuánto hay que tener ahorrado antes de firmar— y una discusión sobre suelo, oferta e impuestos que se lleva media página.
Qué se ha sabido
antonio estrada abre la cuenta: para sacar una vivienda adelante hacen falta
60.000 euros o más, y ahorrarlos, dice, le costaría toda la vida. Su diagnóstico va en dos patas, salarios actualizados y
IRPF deflactado, y su conclusión es que, como eso no va a pasar, hay que irse. Cuenta su caso: a Madrid a ganar el doble «para solo malvivir».
centurix pone precio a lo público. Sostiene que hoy no se puede construir vivienda social para vender porque el
módulo de VPO está por debajo del precio de coste y ninguna empresa entra en un negocio ruinoso. Y baja al caso de Madrid: las viviendas del
plan Vive de alquiler asequible, las de tres dormitorios, son
1.000 euros al mes con dos plazas de garaje.
wopa trae una comparación temporal: hace ocho años la vivienda era el problema
16 de los españoles, hoy el
1. Leffer suelta una pregunta que se queda colgando, cuántos españoles viven de alquiler. Y eL PERRO responde a los
400 euros del enunciado con que ni en las Pedroñeras cuesta ya nada eso.
sr andrade mira a Barajas: mientras sigan entrando turistas, dice, esto irá a peor. Y alguien retoma la pelea lingüística del tramo anterior sobre la palabra «random» y propone, en su lugar, «sueldo habitual».
Dónde está la bronca
Dos peleas nuevas y una vieja con otro traje.
La primera es el suelo. Klapaucius sostiene que al Estado le interesa mantenerlo artificialmente caro restringiendo la oferta y provocando escasez mediante prohibiciones, regulaciones e impuestos a la construcción. BigJoe acepta el diagnóstico y pide liberalizar el suelo, o una ley de vivienda. SPQR añade una medida que nadie había puesto así:
prohibir que extranjeros —fondos, empresas y particulares— compren vivienda en España como inversión. Y avisa de lo que haría él con dos pisos:
no alquilaría.
La segunda es inquilino contra casero, pero al revés de como sonaba páginas atrás. lululanda suelta una lista para discutir de igual a igual: que en España alquilar es fácil, que las alternativas mensuales son covachas, que el inquilino no paga los arreglos y una que repite como si fuera ley,
el inquilino siempre tiene automóvil. Su remate es electoral: quién construye vivienda social y cuántos votos le rinde.
pepeleches no compra el marco. Recuerda que hace 30 o 40 años tener uno o veinte pisos para alquilar era una actividad normal y lícita, y que entonces la vivienda no escaseaba. Ahora que el propietario es un rentista y el inversor un especulador, dice, está imposible. Jose Jan va por el mismo camino: si suben los impuestos por alquilar, subirán los alquileres, y lo que no se puede consentir, añade, es la especulación. Tin Rope propone algo distinto: entregar el sueldo íntegro que paga el empresario directamente al trabajador, para que decida él si va a pensión, a sindicato o a formación.
Y vuelve el frente de la culpa, con los mismos bandos y nombres nuevos. Pancuronio ironiza: la solución es traer
10 millones más, y ser progre y quejarse del precio de la vivienda no tiene justificación. SIN PAGA enumera lo que, a su juicio, generó el problema: entrada masiva, leyes que defienden a morosos, zonas tensionadas e impuestos abusivos. Piatti lo fecha en ocho años de este gobierno y en la falta de seguridad jurídica para quien alquila. Al otro lado, Jose Jan devuelve el balón a las comunidades autónomas. Nadie mueve a nadie.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el eje. Antes el hilo discutía cuánto se lleva cada eslabón del recibo; ahora discute cuánto cuesta entrar: el ahorro previo, la nómina que hay que traer de fuera, la ciudad a la que hay que ir para doblar sueldo y aun así malvivir. El argumento que gana peso es el de la oferta: falta ladrillo construido a un precio que alguien pueda pagar. Y falta lo otro. meme-laif 3 pregunta qué solución se propone.
No llega ninguna.La experiencia que vale más que un gráfico
core cuenta su versión sin adornos. Vio venir la burbuja antes del 15M, se puso a ahorrar privándose de todo y ahora escribe desde el balcón, mirando el trozo de mar que ve amanecer. Su conclusión: ningún político se lo va a arreglar. El que crea lo contrario, dice, que hablen los que se creyeron el 15M.