Andorra: el fuego destruye la urbanización de lujo de Jean Nouvel
Siete bloques devorados por las llamas en una sola noche. La pasada madrugada, un incendio destruyó casi por completo La Querola d'Ordino, la urbanización de lujo que el arquitecto francés Jean Nouvel firmó en la parroquia andorrana de Ordino. El siniestro no causó heridos. La promoción, todavía en fase de comercialización, salía al mercado con precios por vivienda de entre 2,4 y 6,3 millones de euros.
Qué se ha quemado en La Querola d'Ordino
El fuego destruyó los siete bloques del complejo. Hasta 14 dotaciones de bomberos y 34 efectivos trabajaron sobre el terreno para extinguirlo y evitar que se propagara a un bosque cercano, según la Agència de Notícies Andorrana. El incendio ya está controlado. Las causas, de momento, no se conocen.
Una fachada de 35.000 piezas de pizarra
La Querola no era una promoción cualquiera. Su fachada principal sumaba más de 35.000 piezas de pizarra de distintos tamaños y ángulos, colocadas una a una sobre una estructura de aluminio, según la descripción del propio proyecto. En el interior, el roble envolvía suelos, paredes y puertas de suelo a techo, y las cocinas, diseñadas por Nouvel, fueron desarrolladas y fabricadas por Martínez Otero.
Cuánto valía la urbanización y cuánto vale ahora
Con tickets de 2,4 a 6,3 millones por unidad y un complejo que ronda las 30 viviendas, el valor del conjunto se mueve entre 90 y 160 millones de euros, tirando por lo bajo; con zonas comunes, la promoción completa podría acercarse a los 150-180 millones. Es un cálculo estimativo, no una tasación. La pregunta que se abre ahora es otra: cuánto vale mañana, cuando el perito del seguro pase por ahí.
Un origen sin determinar
No hay causa oficial. Circula la hipótesis de una protesta por el precio de la vivienda en Andorra y el peso creciente del comprador extranjero. También se apunta, sin ninguna prueba, al interés de alguien con el balance en rojo. Ninguna está respaldada por dato alguno.
Solo la mitad de las viviendas estaban vendidas y ninguna se había entregado todavía. Ese es el dato que duele.