Coronita y Macarju llenan el hilo de dedicatorias y música
En las primeras semanas del hilo, Coronita, su autora, se convierte en la figura que sostiene la conversación: publica sus propias canciones, responde a casi todas las dedicatorias y coloca los vídeos que otros no saben subir. A su lado aparece Macarju, que admite que no sabe publicar enlaces y le pide el favor repetidamente. De esa petición nace la pareja protagonista del tramo, que se escribe entre lobos, caperucitas y corazoncitos. Alrededor, Astartée, Torre de Arena, Testigapresencial, Richthofen, Furymundo, Hielo/Fuego, Roswell, jotace, daniguzmán o Hairat4ever van dejando sus propias dedicatorias. El intercambio llega hasta las once páginas.
Qué se ha sabido
El hilo alcanza las once páginas, según cuenta Macarju en un mensaje. Macarju reconoce que no sabe colgar vídeos y pide a Coronita que lo haga por él: primero con «Chevaliers De Sangreal», de Hans Zimmer, en directo desde Praga; después con «The Flower Duet», de la ópera Lakmé, y con «La Vie En Rose» en la versión de Grace Jones. Horas más tarde anuncia que ha aprendido: «eureka, que di con la tecla», y publica una canción por sí mismo.
Testigapresencial celebra su cumpleaños en el hilo y recibe felicitaciones y dedicatorias; Macarju le deja un «paquete sorpresa» con «Surfin' Bird» en YouTube para que lo cuelgue. Astartée publica una canción dedicada a la llegada de la primavera. Torre de Arena dedica un tema a su época de guateques y cuenta que se casó joven. La cronología del tramo abarca del 23 de marzo al 4 de junio de 2025.
Las posturas
Dos formas de entender la dedicatoria chocan aquí. Por un lado, quienes se dedican canciones a sí mismos o a estados de ánimo: Astartée lo resume con un recordatorio de quererse, y Torre de Arena se dedica un tema fuerte, valiente y poderosa.
Por otro, el hilo se convierte en un espacio de juego entre Macarju y Coronita: él aúlla, se declara lobo, bromea con caperucitas y con acabar durmiendo en el pecho de Coronita; ella responde con ironía, pone límites («en mi pecho no te pongo a dormir ni loca») y recuerda que su amor está a dos océanos de distancia. Catalinius se suma al juego del lobo y la caperucita.
El conflicto del tramo llega de la mano de zapatitos, que publica mensajes hostiles hacia los participantes. Coronita responde que no hacía falta una dedicatoria así. zapatitos sostiene que solo se admiten las dedicatorias que gustan a los responsables del hilo y lo compara con la censura; más tarde rebaja el tono y dedica una canción. Macarju apuesta por no responder y cerrar ahí la discusión.
Coronita también fija la regla del espacio: puede poner canciones todo el que quiera, «con o sin fin de nada», por el mero gusto de escucharlas o dedicarlas.
Lo que cambia respecto a antes
Macarju pasa de pedir ayuda a colocar sus propios enlaces. El hilo deja de ser un rosario de dedicatorias sueltas para convertirse en una conversación continua entre dos foreros que se escriben a diario, con buenos días y buenas noches incluidos. El conflicto con zapatitos entra y se apaga dentro de este mismo tramo. Y Coronita concreta su distancia: el destinatario de sus dedicatorias está al otro lado del océano, no entre los foreros.
El cursillo improvisado
El intercambio deja entre líneas un pequeño manual. Macarju confiesa que se le da mejor aullar que colgar vídeos y que faltó al día en que se enseñaba a publicarlos. Coronita le explica paso a paso cómo hacerlo. Él promete practicar «prueba y error... y así hasta que toque la flauta». El hilo recoge también el momento en que Coronita le reprocha que la conversación ha derivado lejos: «En lo que ha derivado mi hilo, creado con tanto cariño», aunque enseguida deja seguir: «Podéis continuar, tampoco tiene tanta afluencia». Macarju también cuenta cómo conoció a un grupo por casualidad y lo escucha ahora bastante, un descubrimiento que comparte con Richthofen.