Cuba raciona el pan: solo para niños y embarazadas
El socialismo cubano ha alcanzado tal grado de éxito que el pan de la bodega estatal ya no llega para todos. A partir del 28 de febrero, según el aviso que la Administración colgó en Pinar del Río, solo los menores de cero a catorce años, las embarazadas y algunos sectores de la Salud podrán retirar pan subvencionado con la libreta de racionamiento. El resto, a esperar. La leche, cuando aparece, llega en polvo y con quejas: hay quien describe un producto que ni se diluye en agua. El Gobierno castrista ha pedido ayuda por primera vez al Programa Mundial de Alimentos.
No es una anécdota de escasez puntual. Es la foto fija de una crisis sistémica que ya ha convertido la alimentación en la primera preocupación del país: para el
79% de los encuestados es la prioridad número uno, según el sondeo del laboratorio Cuba Siglo XXI en las quince provincias. La salud pública aparece en segundo lugar (58%) y los apagones eléctricos en tercero (56%). Y un dato que incomoda al relato oficial: el
92% considera que la libertad económica es esencial para salir del agujero.
Por qué falta el pan en Cuba
El economista Pedro Monreal lo cifró sin adornos: la contracción de casi el
30% de las importaciones físicas de trigo en apenas un año secó la disponibilidad del pan de consumo más amplio en hogares ya empobrecidos por la inflación. El diario oficial
Granma atribuyó el desastre a retrasos en los embarques contratados. Ninguno llegó a tiempo. La explicación convive mal con otro hecho que el propio régimen no oculta: las pequeñas y medianas empresas privadas siguen importando su harina sin paralizarse.
La leche arrastra un problema más viejo. Según el análisis que circula sobre el terreno, el precio que paga el Estado a los productores hunde el negocio: por cada 17 litros entregados se abona alrededor de un dólar, lo que empuja a los ganaderos a vender fuera del circuito oficial. En el mercado negro, un litro puede alcanzar los
6 dólares si hay suerte de encontrarlo. Control de precios más oferta hundida: el manual básico.
Harina de yuca y puré de calabaza para tapar el hueco
Las panaderías estatales han recurrido a los llamados extensores: puré de calabaza, harina de yuca o masa de boniato para estirar lo que no hay. Quien tiene familiares en el extranjero compra combos de hasta treinta días con pan de hamburguesa y de perrito caliente, pagados desde fuera y en dólares. La libreta reparte miseria y el bolsillo con divisas compra desayuno. Dos Cubas en la misma cuadra.
Mientras, el paquetazo económico del régimen sube el precio de los combustibles con incrementos que en algún apartado llegan al
500%, aplazado un mes por un hackeo que el Gobierno dice haber superado. La subida llega con el país hastiado y en plena diáspora. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos sostiene que la pobreza alcanza ya al
88% de los hogares.
El bloqueo como explicación y sus límites
La defensa más repetida fuera de la isla es el embargo estadounidense. El argumento tiene un problema de calendario: la escasez de productos esenciales es anterior a cualquier endurecimiento y se agravó cuando desapareció el financiador soviético, el mismo que en los años setenta permitía a La Habana sostener un ejército y guerrear en Angola. Un país con tierras cultivables de sobra no debería importar el pan que se come.
Hay una tesis geopolítica que circula con fuerza: a Washington le conviene un régimen dócil a noventa millas antes que un Estado fallido que empuje a millones de personas hacia su frontera. Se argumenta que un bloqueo verdaderamente férreo no duraría cinco meses, y que el interés real es una Cuba asociada, no una Cuba libre. La paradoja se sostiene sola: se acusa al embargo de sostener la dictadura y de no ser suficiente para tumbarla.
La pregunta que sigue sin respuesta
Un mes después del aviso de Pinar del Río, el pan seguía sin llegar a las bodegas. Las colas, los lamentos y las redes hacen de aliviadero mientras el Gobierno pide leche en polvo a la ONU para los menores de siete años. ¿Cuánto tiempo puede aguantar un país racionando el desayuno de sus niños antes de que alguien tenga que explicar por qué?