Estoy muy cansado de la perspectiva de género... les da igual que los suicidios consumados correspondan mayoritariamente a hombres, hay que estudiar el quitarse la vida con perspectiva de género femenino omitiendo por completo las cifras de quitarse la vida
La última fila corresponde a jóvenes de 15-29 años en España y muestra precisamente la paradoja: los hombres tienen aproximadamente el doble de tasa de quitarse la vida mortal, mientras que las mujeres presentan mucha más conducta suicida no letal. Un estudio de la Universidad de Málaga cita esas tasas de 5,5 frente a 2,6 por 100.000.
Además, los datos oficiales del INE permiten consultar específicamente los suicidios por edad y sesso, incluyendo el grupo 15-29 años.
Cuatro de cada diez mujeres jóvenes han tenido ideación suicida, según un estudio liderado por el Parque - Parque Sanitario Sant Joan de Déu
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Los datos, presentados durante la jornada Mujer y salud mental: Heridas invisibles, voces visibles, evidencian la necesidad de incorporar la perspectiva de sesso y género en la investigación, la prevención y la atención en salud mental
Las expertas insisten en que estudiar a las mujeres a partir de patrones masculinos puede invisibilizar el malestar, retrat diagnósticos y dejar fuera factores como el trauma, las violencias, los cuidados o los cambios hormonales
El 40,8% de las mujeres jóvenes participantes en el estudio PROSIA-Y, liderado por el Parque Sanitario San Juan de Dios con el apoyo del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”, afirma haber tenido ideación suicida alguna vez, frente al 24,8% de los hombres; una diferencia de 16 puntos. La diferencia también se mantiene en los intentos de quitarse la vida (17,1% frente a 6,6%) y en las autolesiones sin intención de morir (37,9% frente a 15,4%). Son resultados obtenidos en una muestra de 4.182 jóvenes participantes en el estudio.
Los datos, presentados por la investigadora del Parque Sanitario Sant Joan de Déu Regina Villa durante la jornada Mujer y salud mental: Heridas invisibles, voces visibles, muestran la importancia de incorporar la perspectiva de sesso y género en la investigación en salud mental. “Estudiar las diferencias de sesso hace visible parte de la conducta suicida juvenil que las cifras globales no muestran“, afirma Vila.
La jornada, que ha inaugurado la Semana de la Salud Mental 2026 del Parque Sanitario SJD, ha reunido a profesionales de referencia para abordar una pregunta compartida: ¿hasta qué punto los sistemas de salud mental están preparados para entender las necesidades específicas de las mujeres?
Para la psiquiatra infantil y juvenil del Hospital SJD Barcelona Marta Pardo, este fenómeno no puede explicarse a partir de una única causa. “El aumento del sufrimiento en las chicas adolescentes probablemente sea el resultado de la interacción entre factores biológicos, evolutivos, psicológicos y sociales“, explica.
Según Pardo, algunos trastornos como el TDAH o el TEA pueden seguir pasando desapercibidos en las chicas porque durante años los modelos diagnósticos se han construido a partir de patrones mayoritariamente masculinos.
La participación de Macarena Herrera, activista de la Federación VEUS y referente peer-to-peer en grupos de mujeres del Parque Sanitario San Juan de Dios, ha reforzado la necesidad de escuchar las experiencias de las mujeres y de incorporar su voz en los procesos de recuperación de forma colectiva.
La jornada ha coincidido en señalar que preguntar qué le ocurre a una mujer a menudo no es suficiente si no se pregunta también qué le ha pasado.
Usall defiende que la perspectiva de sesso y género debe incorporarse de manera sistemática, desde el diseño de los estudios hasta la práctica clínica. Esto implica analizar tanto las diferencias biológicas, hormonales y reproductivas como los factores sociales y culturales, entre ellos la sobrecarga de cuidados, las desigualdades o la exposición a la violencia hombrista.
La jornada también abordó cuestiones como la salud mental perinatal, las necesidades específicas de las mujeres con esquizofrenia, la seguridad sensual durante la hospitalización psiquiátrica o las consecuencias históricas de los sesgos de género en salud mental.
Las participantes han coincidido en una idea central: incorporar la perspectiva de sesso y género no es condiciencia para realizar una investigación más rigurosa y mejorar la atención[/I]”, señala Usall. Un ejemplo es la carencia de evaluación sistemática del ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia en los estudios sobre trastornos mentales, aunque estos procesos pueden influir en los síntomas y en la respuesta a los tratamientos.
Usall defiende que la perspectiva de sesso y género debe incorporarse de manera sistemática, desde el diseño de los estudios hasta la práctica clínica. Esto implica analizar tanto las diferencias biológicas, hormonales y reproductivas como los factores sociales y culturales, entre ellos la sobrecarga de cuidados, las desigualdades o la exposición a la violencia hombrista.
La jornada también abordó cuestiones como la salud mental perinatal, las necesidades específicas de las mujeres con esquizofrenia, la seguridad sensual durante la hospitalización psiquiátrica o las consecuencias históricas de los sesgos de género en salud mental.
Las participantes han coincidido en una idea central: incorporar la perspectiva de sesso y género no es una opción, sino una necesidad.
| Conducta | Mujeres jóvenes | Hombres jóvenes |
|---|---|---|
| Ideación suicida alguna vez | 40,8 % | 24,8 % |
| Intento de quitarse la vida | 17,1 % | 6,6 % |
| Hacerse daño sin intención de morir | 37,9 % | 15,4 % |
| Quitarse la vida consumado | ≈2,6 por 100.000 | ≈5,5 por 100.000 |
La última fila corresponde a jóvenes de 15-29 años en España y muestra precisamente la paradoja: los hombres tienen aproximadamente el doble de tasa de quitarse la vida mortal, mientras que las mujeres presentan mucha más conducta suicida no letal. Un estudio de la Universidad de Málaga cita esas tasas de 5,5 frente a 2,6 por 100.000.
Además, los datos oficiales del INE permiten consultar específicamente los suicidios por edad y sesso, incluyendo el grupo 15-29 años.
Cuatro de cada diez mujeres jóvenes han tenido ideación suicida, según un estudio liderado por el Parque - Parque Sanitario Sant Joan de Déu
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Cuatro de cada diez mujeres jóvenes han tenido ideación suicida, según un estudio liderado por el Parc
Estas cifras quedan invisibilizadas si no se analizan con perspectiva de género, según las investigadoras del proyecto PROSIA-Y, que el Parque Sanitario SJD lidera con el apoyo del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa"Los datos, presentados durante la jornada Mujer y salud mental: Heridas invisibles, voces visibles, evidencian la necesidad de incorporar la perspectiva de sesso y género en la investigación, la prevención y la atención en salud mental
Las expertas insisten en que estudiar a las mujeres a partir de patrones masculinos puede invisibilizar el malestar, retrat diagnósticos y dejar fuera factores como el trauma, las violencias, los cuidados o los cambios hormonales
El 40,8% de las mujeres jóvenes participantes en el estudio PROSIA-Y, liderado por el Parque Sanitario San Juan de Dios con el apoyo del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”, afirma haber tenido ideación suicida alguna vez, frente al 24,8% de los hombres; una diferencia de 16 puntos. La diferencia también se mantiene en los intentos de quitarse la vida (17,1% frente a 6,6%) y en las autolesiones sin intención de morir (37,9% frente a 15,4%). Son resultados obtenidos en una muestra de 4.182 jóvenes participantes en el estudio.
Los datos, presentados por la investigadora del Parque Sanitario Sant Joan de Déu Regina Villa durante la jornada Mujer y salud mental: Heridas invisibles, voces visibles, muestran la importancia de incorporar la perspectiva de sesso y género en la investigación en salud mental. “Estudiar las diferencias de sesso hace visible parte de la conducta suicida juvenil que las cifras globales no muestran“, afirma Vila.
La jornada, que ha inaugurado la Semana de la Salud Mental 2026 del Parque Sanitario SJD, ha reunido a profesionales de referencia para abordar una pregunta compartida: ¿hasta qué punto los sistemas de salud mental están preparados para entender las necesidades específicas de las mujeres?
El malestar de las adolescentes crece y no tiene una única explicación
Los datos de PROSIA-Y coinciden con otros estudios recientes que apuntan a un aumento sostenido de los problemas de salud mental entre las chicas adolescentes. Una investigación realizada en Cataluña con más de dos millones de jóvenes* detectó que las chicas presentaban aproximadamente el doble de nuevos diagnósticos de depresión y ansiedad que los chicos y casi nueve veces más diagnósticos de trastornos de la conducta alimentaria.Para la psiquiatra infantil y juvenil del Hospital SJD Barcelona Marta Pardo, este fenómeno no puede explicarse a partir de una única causa. “El aumento del sufrimiento en las chicas adolescentes probablemente sea el resultado de la interacción entre factores biológicos, evolutivos, psicológicos y sociales“, explica.
Según Pardo, algunos trastornos como el TDAH o el TEA pueden seguir pasando desapercibidos en las chicas porque durante años los modelos diagnósticos se han construido a partir de patrones mayoritariamente masculinos.
Cuando el trauma queda escondido detrás del diagnóstico
Otro de los principales mensajes de la jornada ha sido la necesidad de incorporar una mirada informada por el trauma y las violencias. La psicóloga clínica del Consorcio Sanitario de Terrassa Vanessa Narváez ha advertido que muchas mujeres llegan a los servicios de salud mental con síntomas de ansiedad, depresión o estrés postraumático sin que se explore adecuadamente el contexto de violencia que hay detrás. “Podemos terminar viendo sólo los problemas de salud mental que son consecuencia del maltrato y no la situación que les ha provocado“, afirma.La participación de Macarena Herrera, activista de la Federación VEUS y referente peer-to-peer en grupos de mujeres del Parque Sanitario San Juan de Dios, ha reforzado la necesidad de escuchar las experiencias de las mujeres y de incorporar su voz en los procesos de recuperación de forma colectiva.
La jornada ha coincidido en señalar que preguntar qué le ocurre a una mujer a menudo no es suficiente si no se pregunta también qué le ha pasado.
Es necesaria una investigación y una atención con perspectiva de género
Para la psiquiatra e investigadora Judith Usall, presidenta de la International Association for Women's Mental Health e investigadora del Parque Sanitario San Juan de Dios, “el androcentrismo en la investigación en salud mental ha contribuido a invisibilizar a las mujeres, tomando a menudo la experiencia masculina como norma y limitando el conocimiento sobre aspectos relevantes de su salud mental. Incorporar la perspectiva de sesso y género es esencial para realizar una investigación más rigurosa y mejorar la atención”, señala Usall. Un ejemplo es la carencia de evaluación sistemática del ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia en los estudios sobre trastornos mentales, aunque estos procesos pueden influir en los síntomas y en la respuesta a los tratamientos.Usall defiende que la perspectiva de sesso y género debe incorporarse de manera sistemática, desde el diseño de los estudios hasta la práctica clínica. Esto implica analizar tanto las diferencias biológicas, hormonales y reproductivas como los factores sociales y culturales, entre ellos la sobrecarga de cuidados, las desigualdades o la exposición a la violencia hombrista.
La jornada también abordó cuestiones como la salud mental perinatal, las necesidades específicas de las mujeres con esquizofrenia, la seguridad sensual durante la hospitalización psiquiátrica o las consecuencias históricas de los sesgos de género en salud mental.
Las participantes han coincidido en una idea central: incorporar la perspectiva de sesso y género no es condiciencia para realizar una investigación más rigurosa y mejorar la atención[/I]”, señala Usall. Un ejemplo es la carencia de evaluación sistemática del ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia en los estudios sobre trastornos mentales, aunque estos procesos pueden influir en los síntomas y en la respuesta a los tratamientos.
Usall defiende que la perspectiva de sesso y género debe incorporarse de manera sistemática, desde el diseño de los estudios hasta la práctica clínica. Esto implica analizar tanto las diferencias biológicas, hormonales y reproductivas como los factores sociales y culturales, entre ellos la sobrecarga de cuidados, las desigualdades o la exposición a la violencia hombrista.
La jornada también abordó cuestiones como la salud mental perinatal, las necesidades específicas de las mujeres con esquizofrenia, la seguridad sensual durante la hospitalización psiquiátrica o las consecuencias históricas de los sesgos de género en salud mental.
Las participantes han coincidido en una idea central: incorporar la perspectiva de sesso y género no es una opción, sino una necesidad.
