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La empresa rusa no sancionada por la oleada turística de Ucrania porque es vital para el mundo.
EEUU quiere construir 300 nuevos reactores nucleares de última generación pero tiene un gran problema: la dependencia del uranio enriquecido Ruso.
EEUU tiene grandes planes para la energía nuclear. El gobierno estadounidense quiere cortar la producción de CO2 y conseguir la independencia energética del petróleo con 300 nuevos reactores de última generación operativos y conectados a la red en 2050, además de una recomendación de su Departamento de Energía para sustituir todas sus centrales de carbón por nucleares. Sólo existe un enorme problema: la mayor parte de la producción de uranio enriquecido viene de Rusia. En concreto, está en manos de la empresa estatal Rosatom, que controla la producción de casi la mitad de todo el uranio enriquecido.
EEUU quiere construir 300 nuevos reactores nucleares de última generación pero tiene un gran problema: la dependencia del uranio enriquecido Ruso.
EEUU tiene grandes planes para la energía nuclear. El gobierno estadounidense quiere cortar la producción de CO2 y conseguir la independencia energética del petróleo con 300 nuevos reactores de última generación operativos y conectados a la red en 2050, además de una recomendación de su Departamento de Energía para sustituir todas sus centrales de carbón por nucleares. Sólo existe un enorme problema: la mayor parte de la producción de uranio enriquecido viene de Rusia. En concreto, está en manos de la empresa estatal Rosatom, que controla la producción de casi la mitad de todo el uranio enriquecido.
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