Esa pregunta es en realidad complejísima y depende de un montón de variables, algunas de las cuales ni llego a comprender.
Yo tengo el PC en mi despacho y el equipo de música en el salón, por lo que no me lo planteo. De hecho tengo dos DACs, uno para auriculares que uso en el pc y el bueno en el equipo.
Pero intento ir al grano: tanto un DAC como un streamer no dejan de ser mini PCs dedicados a convertir señal de audio o a transmitirla, por lo que un PC de sobremesa puede perfectísimamente ejercer como un streamer de calidad. Primer requisito: por sí solo transmite la señal alterada, por lo que tendrás que descargar software dedicado para que la señal que salga de tu PC sea bitperfect. En un mundo ideal eso es más que suficiente, ya que si tienes dac de calidad externo, lo único que necesitas que haga el PC es que transmita la señal completamente pura, sin más.
Peeero, todo en el mundo del audio es complejo, los PCs no están pensados para ser streamers, por lo que no están configurados para serlo. Habría que ver qué fuente de alimentación tiene tu PC (cómo leí por ahí, "no es lo mismo tener una fuente con 100 mv de rizado que una con 0.5 mv."), cómo está el cable de red, la tarjeta PCI, y sobretodo, el nivel del equipo para saber hasta qué punto mejoraría la cosa con un streamer externo. Es decir, hay tantos elementos a tener en cuenta que no soy capaz de darte una respuesta.
Si cumples estas dos condiciones: tener software dedicado para transmitir bitperfect y que tu equipo no esté a mucho más de dos metros de distancia del PC, lo normal es que no te merezca la pena comprarte un streamer.
De todas formas, lo mejor es que confíes en tu oído. ¿Tienes otra fuente? ¿Reproductor de CD? Prueba a escuchar el mismo disco usando el pc de streamer y usando el reproductor de CDs del equipo y decide si notas la suficiente diferencia como para comprarte uno. Al final, a quien tienes que satisfacer es a tus oídos, da igual lo que diga yo, lo que pienses tú, lo que digan los demás ni los especialistas en sonido, tu oído es el que va a hacer que disfrutes o no, fíate de él 🙂