Del garrote a la guillotina: el hilo busca métodos viejos
Un vídeo, una pregunta al bot y, tres páginas después, media docena de propuestas para acabar lo que la inyección no acabó. Este tramo deja de discutir el protocolo y discute el después: repetir la ejecución, soltarla o volver a métodos que no dependen de que una vena aguante. Y aparece un precedente que hasta ahora nadie había puesto sobre la mesa.
Qué se ha sabido
Material nuevo, poco y muy concreto. Alguien pega un vídeo de YouTube,
, y alguien más deja el enlace de El Periódico del 1 de octubre:
la crónica de que Pike sobrevivió a la inyección. También circula un enlace de Telegram, sin comentario.
El dato duro del tramo lo trae Covid-8M al citar el caso de Tony Von Carruthers, fechado el
21 de mayo de 2026: el equipo consiguió colocar la vía intravenosa principal, pero el protocolo de Tennessee exigía además una segunda vía de respaldo. No encontraron otra vena adecuada. Lo intentaron con una vía central y tampoco. La ejecución se abortó antes de administrar el pentobarbital y el gobernador concedió una suspensión de
un año. Es el precedente que faltaba en el hilo.
Antes, Mazaldeck había preguntado al bot del foro si es posible recibir esas dosis y no morir. El bot contesta que sí y lo reparte en cuatro: tolerancia previa del organismo, acceso venoso, fallo de la segunda vía y mala praxis. Ninguna de las cuatro está confirmada en este caso.
Actor Secundario Bob añade lo que ha leído en la Wikipedia: según eso, Pike padecía
trombocitosis y llevaba tiempo litigando porque prefería el ahorcamiento, temía que pasara justo esto.
Dónde está la bronca
Aquí el hilo se abre en tres.
Primero, la lista de métodos. midelburgo abre con el garrote vil. Ochoa sentencia que no hay nada más barato e infalible que una soga. radium propone la guillotina clásica y Gonzalor dice que ese sistema
nunca fallaba. Furymundo se queda con el fusilamiento; Otrasvidas, con la descarga eléctrica. NetWatch hace el cálculo por el otro lado: cada ejecución con inyección letal cuesta al contribuyente estadounidense
miles de dólares, mientras que la soga es barata, apenas requiere formación médica y es reutilizable. Benedicto Camela bromea con el algodón y la tirita antes del pinchazo.
Segundo, el sabotaje. NetWatch sostiene que alguien alteró las sustancias y lo atribuye, sin prueba alguna, a una funcionaria. El exclavizador de mentes pide pena de muerte para quien cambió las jeringas. De momento es desconfianza, no dato.
Tercero, y esto sí es nuevo: repetir o soltar. Covid-8M lo tiene claro: no quedará libre y espera que se le aplique otra inyección. Enfrente, grimorio sostiene que ella ya ha cumplido y que deberían dejarla libre, que tenerla viva no es problema suyo y que eso es lo que debería reclamar su abogado. Sr. del Cojon va en la misma línea: la sentencia se cumplió, ha sobrevivido, se merece la libertad, y ahora habría que juzgar a los incompetentes. Mel_O_Cotton añade que se ha ganado elegir entre cadena perpetua y abandonar este mundo.
Y un apunte de forma que salta a mitad de página: Soto. corrige el gentilicio y pide no llamarlos americanos. Widowmaker resume la paradoja: se pueden acumular cadenas perpetuas consecutivas y ahora también se puede ser ejecutado varias veces. Antagónico apuesta a que le colgarán el apodo de Rasputina. AEM va por otro lado: si es mujer, cree que le habrán inyectado suero. Poseidón aporta la nota teológica: entiende que Dios ya la ha perdonado.
De vuelta al corredor
tampaxólogo lleva el foco donde estaba en la entrega anterior: lo peor no es la inyección, son las décadas en el corredor esperando una decisión. mig15 se pone en el lugar de los testigos y suelta que, comparado con esto, lo de Ana Bolena fue una fiesta. Saco de papas pregunta lo obvio: treinta años y luego te matan.
Qué cambia respecto a antes
El hilo deja el pulso entre países y la discusión sobre el manual, y se instala en el después. Aparece un precedente real de ejecución abortada por falta de segunda vía, entra la salud de la rea como posible explicación —la trombocitosis que ella alegaba— y entra la variable de que sea mujer, que unos leen como sospecha de sabotaje y otros como motivo de clemencia. Se cumple la predicción de que alguien pediría repetir el procedimiento y aparece la contraria: dejarla libre. El método antiguo deja de ser un chiste suelto y se convierte en el argumento de media página. No hay respuesta oficial a nada de esto.