Se llama Sanchismo. El nepotismo elevado a la enésima potencia, se han centrado en colocar a los suyos y en el relato y la propaganda, con 61 incondicionales en los medios, difundiendo desinformación 24/7. Desgraciadamente en estos 8 años, las infraestructuras han sido abandonadas a su suerte, expulsando de las direcciones a los técnicos, que son los que realmente saben del tema, y metiendo a los amigos y compañeros del partido sanchista; el resultado es el que sufrimos y, de no rectificar con estos gestores de cartón piedra, irá a peor.